La votación de este viernes en el Congreso de los Diputados ha rechazado los dos decretos de vivienda del Gobierno. PP, Vox y Junts han sumado sus votos para tumbar unas normas que incluían la prohibición de desahucios a vulnerables y la limitación de compra por fondos buitre. El Gobierno pierde una de sus principales banderas sociales y, según fuentes del Ejecutivo, Sánchez estudia disolver las Cortes y convocar elecciones para el 29 de noviembre.
El resultado
Los dos decretos han caído. El primero, con medidas contra los desahucios y restricciones a los fondos buitre, ha sido rechazado con 166 votos a favor y 177 en contra . El segundo, sobre prórrogas de alquiler y compensaciones al inquilino, ha corrido la misma suerte. Junts ha sido determinante: había anunciado su rechazo si el Gobierno no retiraba los textos para renegociarlos. El Ejecutivo se negó, y Junts cumplió su amenaza.
Lo que se pierde, de inmediato
Las consecuencias no son simbólicas. Las medidas que ya estaban en vigor dejan de aplicarse desde este mismo viernes. Esto incluye:
- La prohibición de desahucios para personas en situación de vulnerabilidad.
- Las restricciones a la compra de vivienda por fondos buitre.
- La prórroga automática de contratos de alquiler y el límite a las actualizaciones de renta.
La vicepresidenta Yolanda Díaz ha sido explícita tras conocer el resultado: «Tirar abajo normas como esta es un disparate» . Díaz ha confirmado que el Gobierno volverá a llevar el texto al Congreso, pero el daño inmediato —personas que pierden protección legal hoy mismo— ya está hecho.
La respuesta política: elecciones en el horizonte
La pregunta central ya no es si los decretos caen, sino qué hace Sánchez después. Fuentes del Ejecutivo citadas por varios medios apuntan a que la convocatoria de elecciones generales es la opción que se está barajando con más fuerza. La fecha que se maneja internamente es el 29 de noviembre de 2026, la más temprana posible si se disuelven las Cortes de forma inminente.
No es una decisión confirmada. La Moncloa ha negado oficialmente que se esté considerando el adelanto electoral, y fuentes del Gobierno insisten en que el foco está en la negociación parlamentaria. Pero el contexto interno del PSOE presiona en la dirección contraria: sectores del partido llevan meses reclamando que Sánchez «dé la cara» ante el electorado.
Por qué Junts dijo no
La formación independentista catalana ha sido el árbitro de la votación y ha explicado su rechazo en términos concretos: considera que los decretos no frenan la especulación ni garantizan que los desahucios se detengan. Junts pedía retirar los textos y negociar desde cero. El Gobierno rechazó esa vía, y el resultado es el que es.
Qué viene ahora
El escenario más probable, según las fuentes consultadas, es una comparecencia de Sánchez en las próximas horas o días para anunciar su decisión. Si opta por el adelanto electoral, el calendario se activa de inmediato: disolución de las Cortes, publicación en el BOE y campaña exprés hacia el 29 de noviembre.
Si no lo hace, el Gobierno queda en minoría parlamentaria aún más precaria, con un PSOE que ya ha perdido cinco votaciones clave en materia de vivienda y una oposición que huele sangre. En cualquiera de los dos escenarios, la legislatura entra en su fase más crítica.



























