El axelismo dice que su partido es el PJ, pero dirigentes vinculados al Movimiento Derecho al Futuro ya iniciaron el trámite para crear Movimiento Futuro. Nadie se va, nadie rompe y nadie prepara nada. Por eso, naturalmente, ya están preparando todo.
El peronismo volvió a practicar su deporte favorito: organizar la unidad dejando lista la separación.
Mientras el entorno de Axel Kicillof asegura que no existe ninguna intención de abandonar el PJ, el Boletín Oficial publicó el pedido de reconocimiento de Movimiento Futuro, una nueva fuerza impulsada por dirigentes vinculados al universo político que acompaña al gobernador bonaerense.
“No es nuestro. No estamos armando un partido. Nuestro partido es el PJ”, dijeron cerca de Kicillof.
Perfecto. El partido nuevo debe haberse presentado solo.
La solicitud lleva la firma de Rocío Olguín, militante de Hurlingham vinculada al axelismo, y de Juan Manuel Reboredo, concejal de Tigre e integrante de la Corriente Nacional Martín Fierro, espacio que articula con Andrés Larroque, uno de los principales impulsores de la candidatura presidencial de Kicillof.
Reboredo tampoco esconde demasiado la relación: explicó que la construcción está dentro del Movimiento Derecho al Futuro, aunque aclaró que no responde a una decisión del gobernador ni de su mesa política.
Traducido del dialecto partidario: somos nosotros, pero todavía no oficialmente nosotros.
La nueva estructura pretende además avanzar hacia un partido nacional. Desde el axelismo, sin embargo, algunos desconfían de la maniobra y hasta sospechan que detrás puede existir una operación camporista destinada a meter otro fósforo en una interna que hace rato duerme abrazada al bidón de nafta.
Todos aseguran que trabajarán por la unidad en 2027. Al mismo tiempo, todos preparan herramientas electorales para sobrevivir en caso de ruptura.
No sería siquiera una novedad. Durante el cierre de listas del año pasado, cuando la negociación con el kirchnerismo y el massismo estuvo a punto de volar por el aire, Kicillof ordenó preparar listas propias y tenía disponibles estructuras como ParTE y el Frente Grande.
Después llegó el acuerdo y todos volvieron a quererse muchísimo.
Ahora aparece Movimiento Futuro.
Puede ser una simple herramienta política. Puede convertirse en un partido nacional. Puede quedar guardado en un cajón.
Pero la lógica está bastante clara: en el peronismo la unidad se construye entre compañeros; la desconfianza, ante escribano.



























