Gastón Gaudio confirmó que competirá por la presidencia de Independiente, prometió un sponsor que sería récord para el club, sumó el respaldo de Ricardo Bochini y, cuando le preguntaron por Mauricio Macri, devolvió un passing: “No hace nada por el otro, sólo lo que le conviene”. El Gato volvió a competir y esta vez la raqueta viene con padrón electoral.
Gastón Gaudio decidió que después de ganar Roland Garros todavía le faltaba una experiencia extrema: meterse en la política de Independiente.
El extenista confirmó que será candidato a presidente del Rojo en las elecciones del próximo 13 de julio. Competirá desde Gente de Independiente junto con Puro Sentimiento Rojo y promete desembarcar con algo que en Avellaneda suele resultar bastante más atractivo que cualquier plataforma electoral: plata.
Gaudio aseguró tener cerrado un nuevo sponsor para la camiseta y lo definió como “el más fuerte en la historia” del club. Según fuentes cercanas al armado citadas en la información publicada, el acuerdo podría rondar los 80 millones de dólares en cuatro años, aunque todavía no se detallaron públicamente las condiciones.
El extenista viajó a Estados Unidos, se reunió con su amigo, el emir de Qatar, y de allí habría surgido el flujo de inversiones.
Independiente buscaba salir de los problemas financieros y apareció un tipo con un emir. Más argentino que conseguir crédito no se puede.
Gaudio también confirmó que contará con Ricardo Bochini como asesor deportivo. Para el cargo de manager aparecen alternativas extranjeras con experiencia europea y el nombre de Carlos Alfaro Moreno.
La idea, según explicó, es excluir de su armado a quienes hayan hecho daño al club durante los últimos veinte años, aunque después precisó que se refiere a dirigentes con verdadero poder de decisión.
Una aclaración necesaria: si prohibía entrar a todos los que hicieron daño, había que organizar las reuniones por Zoom.
Pero el mejor momento llegó cuando apareció Mauricio Macri.
Consultado sobre si el expresidente podía ayudarlo, Gaudio respondió sin necesidad de tie-break: “Mauricio no hace nada por el otro. Hace solo lo que le conviene a él, mirá si me va a ayudar en algo con Independiente”.
Después agregó que colaboró con el gobierno de Macri, aunque aseguró haber ayudado todavía más al de Massa.
Gaudio entendió rápido cómo funciona la política argentina: antes de lanzar una candidatura hay que aclarar con cuáles cadáveres no piensa aparecer en la foto.
Su desembarco amplía una elección que ya tiene varios aspirantes, entre ellos Enrique Sacco, Luciano Nakis y Daniel Bertoni. Independiente todavía tiene meses por delante para decidir quién conducirá el club.
Gaudio, mientras tanto, llega con Bochini, promesas de dólares qataríes y una ventaja sobre buena parte de la dirigencia tradicional: después de veinte años escuchando hablar de aquella final de Roland Garros, está perfectamente entrenado para soportar gente viviendo del pasado.


























