Doce diputados peronistas empezaron a trabajar por la candidatura presidencial de Axel Kicillof. Se reunieron en un sindicato, comieron sanguchitos y esperan sumar fieles cuando se sepa si habrá PASO. El peronismo consiguió finalmente mezclar la Última Cena con un disco de reguetón.
En 2004, Eddie Dee reunió a Daddy Yankee, Tego Calderón, Ivy Queen, Nicky Jam y otras bestias del reguetón para grabar 12 Discípulos.
Veintidós años después, el peronismo sacó el remix.
Hay Daddy Yankee, pero es Hugo Yasky. Tego Calderón sería Taiana. Santiago Cafiero todavía está esperando que alguien le confirme qué instrumento toca.
El productor ejecutivo es Axel y el hit ya viene incluido: “Quítate tú pa’ ponerme yo”.
Los doce diputados se reunieron en la sede de UTE para impulsar la candidatura presidencial de Kicillof. Fueron Hugo Moyano, Yasky, Taiana, Cafiero, Juan Marino, Martín Aveiro, Pablo Todero, Marcelo Mango, Nancy Sand, Sergio Dolce, Claudia Palladino y Christian Zulli.
Doce exactos.
Al PJ le falta candidato, pero ya consiguió apóstoles. Prioridades.
La primera reunión tuvo además una austeridad conmovedora: no hubo asado. Comieron sanguchitos.
El axelismo acaba de descubrir el cristianismo fiscal.
Última Cena, pero sin presupuesto para vino.
Los doce aseguran que pronto serán más. Algunos diputados estarían esperando saber qué hacen los gobernadores y, sobre todo, si finalmente habrá PASO.
La fe mueve montañas.
Pero primero quiere leer el reglamento electoral.
Mientras tanto, Sergio Uñac anda diciendo en conversaciones políticas: “El candidato voy a ser yo”. Su reciente encuentro con Máximo Kirchner en San Juan, sin embargo, quedó bastante más vacío de lo esperado: gobernadores, empresarios y sindicalistas importantes prefirieron practicar una antigua liturgia peronista.
Creer en vos desde casa.
Uñac buscaba acercarse a Cristina. Kicillof arma tropa propia. Máximo recorre provincias. Los gobernadores esperan. Y todos hablan de unidad con esa serenidad tan característica de una familia que ya empezó a esconder los cubiertos.
Nadie rompe.
Nadie se va.
Nadie compite todavía.
Solamente están organizando cuidadosamente cómo cagarse entre todos cuando llegue el cierre de listas.
Los doce de Axel, por ahora, juran que el gobernador terminará siendo el candidato presidencial.
Convicción absoluta.
Salvo que cambien las PASO.
O hablen los gobernadores.
O Cristina decida otra cosa.
O aparezca otro candidato.
Una fe inquebrantable, pero con cláusula de rescisión.
Así que el peronismo ya tiene banda, doce discípulos y hasta canción de campaña.
Quítate tú pa’ ponerme yo.
Falta saber quién canta.
Y, sobre todo, quién termina haciendo de Judas.


























