Trece gobernadores viajaron a París, cenaron con Luis Caputo y Diego Santilli y hablaron del Presupuesto 2027 y la eliminación de las PASO. Milei no bajó a la mesa: los recibió de parado y sin bilaterales. Para negociar federalismo cruzaron el Atlántico; para cerrar algo tendrán que volver a Balcarce 50.
La política argentina descubrió una nueva forma de austeridad: mandar trece gobernadores a París para continuar la negociación en Buenos Aires.
Diego Santilli consiguió reunir a los mandatarios que acompañaron a Javier Milei a la Argentina Week en una cena con Luis “Toto” Caputo. Sobre la mesa estuvieron los dos platos que interesan: al Gobierno, los votos para tocar las PASO; a las provincias, la plata del Presupuesto 2027. Alta cocina francesa: cada uno fue a ver qué podía morder.
El único que no se sentó fue Milei. Aunque se esperaba su presencia, el Presidente prefirió quedarse en el hotel y recibió a los gobernadores antes, en un pasillo y de parado. No hubo una sola bilateral.
Igual los mandatarios salieron contentos porque, según trascendió, esta vez Milei estuvo cariñoso y atento. La vara diplomática quedó preciosa: antes pedían obras; ahora festejan que los saluden.
Alfredo Cornejo aprovechó el buen clima para deslizar que Milei podría ganar en primera vuelta en 2027 si construye alianzas con diez o doce gobernadores. El mendocino, claro, también tiene su menú: quiere que la Casa Rosada le saque de encima una eventual candidatura provincial de Luis Petri. El apoyo es incondicional, siempre que se cumplan las condiciones.
Después de la cena hubo hasta caminata parisina y selfie con Caputo. Una postal hermosa de concordia federal que tiene la ventaja de no mostrar rutas paralizadas, reclamos presupuestarios ni cuentas provinciales.
Santilli quedó encargado de conseguir respaldo político para las PASO. Caputo tiene la parte más sencilla: explicarle a los gobernadores qué pasa con la guita.
Desde el Gobierno aseguran que “los votos están”. En el Congreso, Patricia Bullrich ya puso en duda semejante optimismo y las conversaciones deberán continuar la próxima semana con reuniones bilaterales en Casa Rosada.
Así terminó la excursión: cena, sonrisas, foto y paseo nocturno.
Para conseguir los votos fueron a París. Los votos se habían quedado en Buenos Aires.



























