Con Javier y Karina Milei en París, Patricia Bullrich se quedó con el escenario del Coloquio de IDEA: almorzó con 34 ejecutivos, cuestionó la velocidad de la economía y volvió a decir que en 2027 debe reelegirse el “proyecto”. Del Presidente, ni noticias. Cuando alguien empieza a separar el proyecto del candidato, conviene revisar quién está midiendo las cortinas.
Patricia Bullrich aprovechó que los hermanos Milei estaban en París y convirtió el Coloquio de IDEA en algo parecido a una presentación de temporada. No anunció candidatura presidencial, claro. Solamente hizo todo lo que suele hacerse antes de anunciarla.
La senadora fue una de las figuras centrales del encuentro empresario en Mar del Plata y almorzó con 34 ejecutivos. Javier Milei, en cambio, apareció por Zoom desde una habitación en penumbras y terminó cruzándose con el presentador José del Río. Uno estuvo en pantalla; la otra hizo relaciones públicas con los dueños de las pantallas.
Bullrich dejó una frase cuidadosamente abierta: “Cuáles van a ser las alianzas, cómo se va a ordenar la oferta electoral, aún está en veremos”. No dijo “voy a ser candidata”. Tampoco dijo algo mucho más incómodo para sus aspiraciones: “el candidato es Milei”.
Después volvió sobre una fórmula que viene repitiendo: en 2027 debe reelegirse “el proyecto”. Una sutileza hermosa. Los proyectos no tienen DNI, no encabezan boletas y, sobre todo, permiten cambiar al protagonista sin tener que cambiar el decorado.
También cuestionó la marcha económica y reclamó “más velocidad”. El destinatario evidente es el modelo conducido por Luis Caputo, pero el mensaje político viaja bastante más lejos: Bullrich intenta ocupar el lugar de quien comparte el rumbo mientras empieza a discutir al chofer.
La jugada se completa con las PASO. Patricia viene advirtiendo que los votos para eliminarlas no aparecen. Mantener alguna forma de primarias no sería precisamente una desgracia para alguien que pretende conservar abierta una puerta electoral propia.
Por ahora sigue dentro de La Libertad Avanza, respalda al Gobierno y habla de continuidad.
Pero mientras Milei estaba en París, Patricia se sentó con 34 empresarios a explicar cómo debería continuar el proyecto.
No lanzó la candidatura: apenas empezó a repartir las invitaciones.




























