Bally Bagayoko ganó las elecciones en Saint-Denis. Es hijo de inmigrantes malienses, tiene 52 años, y desde el primer día de su mandato recibió insultos racistas, llamadas anónimas y una campaña de desprestigio. El punto más bajo lo puso CNews, el canal de Vincent Bolloré: un psicólogo lo comparó con un “simio” y un “jefe de tribu”, y un filósofo lo trató de “macho dominante”. Bagayoko no se calló. Presentó una querella y convocó una manifestación. La respuesta fue masiva: 20 mil personas marcharon para decirle a la extrema derecha que esta vez se pasaron. El gobierno francés condenó los dichos, pero el presidente Macron no se pronunció. Y mientras tanto, en el Ayuntamiento de Saint-Denis, las telefonistas siguen atendiendo llamadas de gente que pregunta si los negros pueden caminar solos por la vereda.
Bally Bagayoko ganó las elecciones municipales el 15 de marzo. Fue en primera vuelta, una hazaña política en Saint-Denis, la segunda ciudad más poblada de la región parisina, un municipio de 150 mil habitantes con una fuerte presencia de población inmigrante . Es la primera vez que un hombre negro, hijo de padres malienses, llega a la intendencia de esa comuna . Tendría que haber sido una noticia festejada. En Francia, la tierra de la «liberté, égalité, fraternité», se convirtió en un infierno.
El primer día: una mentira que se viralizó
El mismo día de su victoria, una noticia falsa comenzó a circular por las redes de la extrema derecha. Le atribuyeron una frase que nunca dijo: «Saint-Denis, la ciudad de los negros» . La mentira llegó a la televisión. La Liga de los Derechos Humanos de Francia la denunció. El daño ya estaba hecho. En el Ayuntamiento, las telefonistas empezaron a recibir llamadas anónimas. Preguntan si la ciudad es solo para «negros y árabes», si las nenas tienen que usar velo en la escuela. Insultan. A veces ni siquiera disimulan el número. «Los discursos racistas se han banalizado tanto que la gente ya no se preocupa ni por ocultar sus llamadas», cuenta Kelly, una de las operadoras .
«Homo sapiens… familia de los grandes simios»
El 27 de marzo, en CNews, el canal del magnate ultraconservador Vincent Bolloré (descripto como la Fox francesa), el psicólogo Jean Doridot soltó una lindeza en horario central: «Es importante recordar que el homo sapiens… somos mamíferos sociales y de la familia de los grandes simios. Y, por consiguiente, en toda colectividad, en toda tribu, hay un jefe cuya misión es instaurar su autoridad» . No fue un lapsus. Fue un acto de racismo biológico en estado puro, de ese que deshumaniza para justificar la discriminación .
Al día siguiente, el filósofo Michel Onfray, en el mismo canal, lo remató: lo trató de «macho dominante» y dijo que su actitud era «muy tribal» . Dos perlas en 24 horas. Dos formas distintas de decir lo mismo: un negro no puede ser alcalde.
La respuesta: una marcha de 20 mil personas
Bagayoko presentó una querella contra CNews . La fiscalía de París abrió una investigación por «insulto público de carácter racista» . El primer ministro, Sébastien Lecornu, condenó los dichos y calificó el hecho como «banalización del mal y del racismo» . También ordenó que el Estado se constituyera como parte civil en la causa, un respaldo poco común hacia un dirigente de la oposición .
Pero el sábado 4 de abril, Bagayoko no se quedó solo con la justicia. Convocó una «gran movilización ciudadana» frente a su Ayuntamiento. La consigna era clara: contra el racismo, las discriminaciones, la islamofobia, el antisemitismo, la extrema derecha y la xenofobia . La respuesta fue masiva: 20 mil personas se concentraron en Saint-Denis . Entre ellas, Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa; sindicatos, asociaciones antirracistas como SOS Racisme, y ciudadanos de a pie que se hartaron de que un canal de televisión compare a un intendente electo con un simio .
«Venimos a manifestar con firmeza y de manera definitiva nuestro profundo compromiso con los valores de la República», dijo Bagayoko desde el estrado . Y cerró: «Ya basta. Nosotros somos pura y simplemente franceses, aunque eso moleste a los racistas» .
El silencio de Macron
El presidente Emmanuel Macron no se pronunció. Bagayoko lo notó: «Es escandaloso que no haya ninguna condena del Elíseo para llevar la grandeza de lo que es Francia, que siempre ha sido la primera en la lucha contra los discursos racistas» . La pregunta que queda flotando es por qué. Por qué el jefe de Estado, que suele ser tan elocuente en las crisis, esta vez se quedó callado.
«¿Estamos obligados a tener canales racistas?»
Lo que pasó en Francia tiene un nombre y un dueño. CNews es el canal de Vincent Bolloré, el mismo magnate que maneja medios en España y tiene intereses en Argentina. No es un espacio neutral. Es una máquina de propaganda de extrema derecha que viene normalizando el odio . Bagayoko fue contundente: «¿Estamos obligados a tener una oferta mediática con canales racistas como CNews y otros? Yo digo que no» .
El racismo no es un debate de opinión. Es un delito. En la Francia de 2026, los negros siguen siendo comparados con monos en la televisión. Los alcaldes negros tienen que bancarse llamadas anónimas que preguntan si pueden caminar por la vereda. Las instituciones fallan o son cómplices . Y el presidente, callado.
Bagayoko, mientras tanto, convocó a una nueva movilización para el 3 de mayo en París . Porque la lucha no termina con una marcha. Termina cuando los racistas tengan miedo de abrir la boca. Termina cuando los presidentes digan las cosas por su nombre. Termina cuando la República defienda a los suyos sin tener que pensar en los votos.
En Saint-Denis, el alcalde negro sigue trabajando. Las telefonistas siguen atendiendo llamadas de odio. Y los vecinos, hartos pero firmes, saben que el racismo no se combate con silencios. Se combate en la calle.
Nos leemos pronto.



























