“Un pobre de hoy vive igual o mejor que un rey hace 100 años”: Mauricio Macri vuelve a dar cátedra desde su burbuja, mientras su primo Jorge desaloja gente en CABA y él mismo dejó 16 millones de pobres al final de su mandato.
El expresidente “Reposera marca Lewis” reapareció en un podcast para hablar de tecnología y, en su faceta más pedagógica —casi de fonoaudiólogo moral—, decidió explicarles a los pobres que no tienen derecho a quejarse porque, al fin y al cabo, tienen cloacas.
Lo dijo el mismo que gobernó a fuerza de decretazos, despidos masivos y tarifazos; el que vio la pobreza trepar al 35% y que hoy, desde la platea, observa cómo su primo “limpia” las calles de la Ciudad a costa de los que menos tienen.
Bienvenidos al PRO: donde los reyes pontifican y los súbditos, agradecen.
Hacía rato que no se lo escuchaba. Miauri, el expresidente que prometió “pobreza cero” y terminó entregando 16 millones de pobres, volvió a la escena pública con una perla digna de colección privada.
Invitado al podcast “La Fábrica”, ese living amable donde los poderosos se entrevistan entre sí, Miauri se despachó con una frase que merece vitrina propia en el museo de la desconexión permanente.
«Un pobre de hoy vive igual o mejor que un rey hace 100 años», sentenció el exmandatario. Y para que no queden dudas, explicó: «Porque tiene cloaca, tiene agua corriente, tiene acceso al transporte público, tiene acceso a la educación pública… en los lugares donde las cosas funcionan, ¿no?» .
El problema, según Miauri —que, dicho sea de paso, le “perdonó” la deuda del Correo a su papi—, es que los pobres son unos desagradecidos:
“Siempre saben todo lo que les falta tener. Y esa es una locura: correr detrás de lo que vos creés que deberías tener.
A HERENCIA DEL REY MACRI (O CÓMO DEJAR 16 MILLONES DE POBRES EN CUATRO AÑOS)
Conviene repasar la historia, porque la memoria es frágil y los reyes suelen rodearse de cortesanos que aplauden cualquier cosa.
Cuando Macri asumió en 2015, pidió que lo evaluaran por su capacidad para reducir la pobreza. El resultado fue bastante elocuente: la pobreza pasó del 30% en 2016 al 35,4% en el primer semestre de 2019, con picos que llevaron a proyectar casi 16 millones de pobres al final de su mandato.
La indigencia, mientras tanto, trepó al 7,7%, el nivel más alto desde la salida de la crisis de 2001.
Con esos números sobre la mesa y semejante diagnóstico moral sobre “los pobres que se quejan”, a más de uno le vuelve a resonar aquella frase atribuida a Franco: razón tenía cuando decía que su hijo era un pelotudo.
Los niños fueron los más castigados: el 52,6% de los chicos de 0 a 14 años eran pobres al final de su gestión . Pero según Macri, esos chicos viven como reyes porque tienen cloacas.
LOS ACIERTOS DEL REY REPOSERA (QUE EL PUEBLO NO SUPO APRECIAR)
Macri no sólo legó pobreza. También dejó un manual de estilo que sus herederos aplican con esmero:
📌 Despidos masivos: Apenas asumió, echó a casi 8.000 empleados públicos. La vicepresidenta Michetti hizo lo propio en el Senado. El Centro Cultural Kirchner, ícono de la gestión anterior, despidió al 85% de su personal .
📌 Tarifazo: Los subsidios a la energía se eliminaron con aumentos de hasta el 300% en electricidad. El «tarifazo» llegó en el peor momento, con una inflación que ya se disparaba .
📌 Decretazos: Gobernó por DNU para evitar al Congreso. Nombró jueces de la Corte a dedo, modificó la Ley de Medios y suspendió el Código Procesal Penal, todo sin pasar por el Parlamento .
📌 Deuda: Se endeudó con el FMI por 44.000 millones de dólares, el mayor préstamo de la historia del organismo, que hipotecó a varias generaciones .
📌 Panamá Papers: Apareció como director de una offshore en Bahamas. Su explicación fue tan confusa que terminó imputado por la Justicia .
Pero claro, según Macri, los argentinos somos unos desagradecidos crónicos, que nunca estamos conformes. Que tenemos cloacas, asfalto y wifi, ¿qué más queremos? Un poco de dignidad, capaz.
Y ni hablar cuando se pone en modo “tío canchero”: para él, tirarle un comentario sobre el culo a una mujer no es acoso, es “un piropo”, una fineza de caballero de country. En su mundo, el problema nunca es el que dice la barbaridad, sino el que se ofende.
Todo muy de manual: te ajustan, te explican que es por tu bien y, de paso, te dan una clase de moral desde la reposera. Bien porteño, pero versión Puerto Madero.
EL PRIMO JORGE Y LA LIMPIEZA SOCIAL EN CABA
Mientras Miauricio pontifica desde los podcasts, su primo Jorge Macri, actual Jefe de Gobierno porteño, aplica la doctrina en las calles.
El mismo Macri que fue intendente de Vicente López durante 12 años y que acumuló denuncias por contratos sin licitación y designaciones sospechosas en el Banco Provincia , hoy se encarga de «ordenar» la Ciudad .
Su gestión, según describen quienes la padecen, es un modelo de ineficiencia con mano dura: el subte funciona peor que antes, las bicisendas están en retirada y el plan para el sur de la Ciudad suena a «gentrificación» pura, es decir, expulsar a los pobres para que vengan los ricos .
Pero su especialidad es otra: la limpieza social. Mientras llueven quejas por una gestión que no arranca, Jorge Macri apuesta a su caballito de batalla: una mano de hierro contra la gente que vive en la calle . El mismo que firmó el decreto para desalojar a las familias que viven bajo las tribunas del Autódromo, argumentando que las obras de «modernización» las ponen en riesgo (el riesgo lo crea el Estado con sus topadoras, pero eso es un detalle) .
La lógica es la misma, versión empresa familiar: para ellos los pobres sobran, molestan, “arruinan la foto”. Entonces hay que correrlos, esconderlos, barrerlos prolijamente para que la Ciudad brille… aunque sea maquillando la desigualdad debajo de la alfombra.
Primero te explican que sos un desagradecido por querer vivir mejor y después te aplican el operativo limpieza, siempre con sonrisa institucional. Todo queda en familia: uno pontifica desde el micrófono, el otro ejecuta desde el despacho.
Y lo hacen con total conciencia, porque ambos saben perfectamente del pie que cojean.
LA ANÉCDOTA DE EX PRESIDENTE REPOSERA (Y QUE MACRI CONTÓ COMO CHISTE)
Pero esta no es la primera vez que Macri habla de pobres con una naturalidad que hiela la sangre. En noviembre de 2025, en una entrevista para el canal de YouTube de la revista Seúl, el expresidente recordó un viaje que hizo con su padre, Franco Macri, a China en 1989 . La anécdota, que él contó sin sonrojarse, es una radiografía perfecta de cómo los poderosos ven a los que están abajo.
«Había tres autos y todas bicicletas», comenzó Macri, para ilustrar el desarrollo incipiente de China en esa época. Pero después vino lo peor: «Como nosotros íbamos invitados por el gobierno, teníamos todos los autos oficiales, que eran los únicos que había. Y por cada viaje que hacíamos volaban por el aire cinco o seis bicicletas. Los tipos no se paraban… volaba ¡pum! un tipo a la mierda… el tipo ahí desmayado, o muerto, no sé, no se podía mover… que loco ¿no?» .
«Que loco ¿no?». Esa es la reacción de Mauricio Macri ante la posibilidad de haber atropellado y matado personas. No hay culpa, no hay reflexión, no hay humanidad. Sólo la anécdota pintoresca de un joven privilegiado que viajaba en autos oficiales mientras los cuerpos volaban por el aire.
Y después este mismo tipo viene a decir que los pobres de hoy viven como reyes. Luego, cuando la excanciller Diana Mondino es echada por comunista de la Cancillería Argentina y dice que “los chinos son todos iguales”, algunos se rasgan las vestiduras. Entonces, más que sorpresa, lo que hay es coherencia cultural: una forma de mirar al otro como masa indistinta, como paisaje, como detalle menor en la anécdota del poderoso. Después nos escandalizamos por una frase. Pero las frases no aparecen de la nada.
LA IRONÍA FINAL
Macri dice que los pobres viven como reyes porque tienen cloacas. Pero los reyes de verdad, los Macri, viven en countries, manejan helicópteros y desde chicos aprendieron que los que están abajo pueden salir volando sin que nadie se detenga a preguntar si están muertos.
El PRO, ese partido que supo gobernar la Ciudad durante 16 años y que llegó a la Presidencia con promesas de «pobreza cero», hoy está desdibujado, peleado con el gobierno de Milei y sin saber si es oficialismo u oposición . Sus dos candidatos presidenciales de 2023, Bullrich y Larreta, ya no están en el espacio. Y Macri, el líder máximo, oscila entre apoyar al gobierno sin ser reconocido y reclamar un protagonismo que ya perdió .
Mientras tanto, los pobres que según él viven como reyes, siguen durmiendo en las calles que su primo «limpia» con topadoras. Y los chinos en bicicleta, si es que sobrevivieron, nunca recibieron disculpas.




























Muy buena nota el problema nobes lo que piensa Macri sino que la gente lo vote, como paso von el actual presidente