A pocas horas de que expire su ultimátum al país persa, el presidente estadounidense aceptó un pedido del primer ministro de Pakistán y paralizó la ofensiva. «Ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares», justificó. El vicepresidente JD Vance actúa como interlocutor. Las conversaciones por un acuerdo definitivo ya están en marcha. El estrecho de Ormuz, mientras tanto, sigue cerrado. El petróleo, por las nubes. Y la paz, por ahora, es un respiro de dos semanas.
Donald Trump anunció este martes un alto al fuego bilateral de dos semanas con Irán. La decisión se tomó a pocas horas de que expire su ultimátum al país persa y tras un pedido del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.
«La razón es que ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en un acuerdo definitivo sobre la paz a largo plazo con Irán y la paz en Oriente Medio», explicó el presidente estadounidense en una publicación en Truth Social.
El rol de Pakistán
Sharif había solicitado a Trump que amplíe por dos semanas el plazo fijado para que Irán reabra el estrecho de Ormuz, que vence esta noche. En su mensaje, el primer ministro paquistaní aseguró que los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución pacífica «avanzan de forma constante, firme y decidida», y tienen el potencial de «dar lugar a resultados sustanciales en un futuro próximo».
Trump aceptó. Y de paso, anunció el cese de hostilidades.
El negociador: JD Vance
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, actúa como interlocutor del país norteamericano en las conversaciones, según informó CBS citando fuentes del gobierno paquistaní cercanas a las negociaciones y una fuente familiarizada con el asunto.
Una fuente regional citada por CNN aseguró que podrían conocerse «buenas noticias» en breve en relación con los ataques de EE.UU. e Israel a Irán. Según ese reporte, un posible acuerdo podría concretarse incluso en las próximas horas, con gestiones encabezadas directamente por el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir.
El contexto de la guerra
La agresión conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán comenzó la madrugada del sábado 28 de febrero. El objetivo declarado: «eliminar las amenazas» de la República Islámica. En represalia, Teherán lanzó decenas de oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
Irán también bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, la ruta marítima por donde circula alrededor del 20% de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo. El resultado: los precios de los combustibles se dispararon y la economía global entró en pánico.

Lo que viene
Trump dice que están «muy avanzados» en un acuerdo definitivo. Las dos semanas de alto al fuego son, en teoría, el tiempo necesario para cerrarlo. Pero el mundo ya sabe que los altos al fuego en Medio Oriente duran lo que duran las balas.
Por ahora, el respiro es real. El petróleo, tal vez, baje. Las vidas, tal vez, se salven. Pero el estrecho de Ormuz sigue cerrado. Y la paz, por ahora, es un respiro de dos semanas.
Nos leemos pronto.




























