El gobernador bonaerense advirtió sobre los efectos de una eventual privatización en medio de la suba del petróleo. Defendió el rol de YPF como herramienta clave para sostener precios internos.
En un contexto marcado por la suba internacional del petróleo y tensiones geopolíticas, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a poner en el centro del debate el futuro de YPF. Este lunes 30 de marzo, advirtió sobre los riesgos de una eventual reprivatización impulsada por el presidente Javier Milei y sostuvo que “hacerlo mal por unos dólares trae peligros trágicos”.
Las declaraciones se dieron durante una conferencia de prensa junto al ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, donde el mandatario provincial defendió el rol estratégico de la petrolera estatal en la economía argentina.
Privatización, pasado y advertencias
Kicillof —quien fue ministro de Economía durante la expropiación de YPF en 2012— sostuvo que la privatización en los años 90 “condujo a un verdadero desastre para la empresa, pero sobre todo para el país”.
Según planteó, durante el control de la española Repsol se registró una caída en la inversión y la producción, lo que derivó en un cambio estructural: Argentina pasó de exportar energía a depender de importaciones, con impacto directo en la balanza comercial y en la disponibilidad de dólares.
En ese marco, recordó que Javier Milei expresó durante su campaña la intención de privatizar nuevamente la compañía, una posibilidad que —según Kicillof— implicaría riesgos económicos y energéticos significativos.
Energía, precios y contexto internacional
El planteo del gobernador se produce en un escenario global atravesado por la guerra en Medio Oriente, que impulsó el precio del barril de petróleo Brent y generó aumentos en los combustibles a nivel local.
En Argentina, el precio de la nafta súper registró subas superiores al 20% en los últimos meses, superando los $2.000 por litro en algunos puntos de venta.
Frente a ese panorama, Kicillof defendió la importancia de YPF como empresa estatal: “Cuando hay turbulencias en los precios internacionales, tenemos un instrumento muy poderoso para que eso no se descargue sobre el bolsillo del pueblo”.
Más allá del surtidor
El gobernador también subrayó el impacto de los combustibles en toda la estructura económica, al señalar que los aumentos no solo afectan el precio en estaciones de servicio, sino que se trasladan a bienes y servicios a través de las cadenas de valor.
En ese sentido, vinculó el rol de YPF con la posibilidad de sostener una política energética que priorice el mercado interno y el autoabastecimiento.
Un debate abierto
Las declaraciones reavivan una discusión estructural en Argentina: el control de los recursos estratégicos y el rol del Estado en sectores clave como la energía.
Mientras el gobierno nacional mantiene una agenda de reformas orientadas a la desregulación y privatización, desde la provincia de Buenos Aires se plantea una defensa del modelo estatal como herramienta de estabilidad económica.
En un contexto de crisis global y presión sobre los precios, el futuro de YPF vuelve a ser un punto de tensión central: entre la lógica del mercado y la disputa por la soberanía energética.



























