La profesional que certificó las compras de las propiedades del jefe de Gabinete declaró este miércoles ante el fiscal Gerardo Pollicita. No es su primera vez en los tribunales: hace 12 años fue testigo en un megajuicio por tráfico de efedrina, donde certificaba firmas para una banda de narcotraficantes que montó laboratorios fantasma para importar casi 10 toneladas de droga desde la India. También visitó la Casa Rosada al menos siete veces entre julio de 2024 y enero de 2026, mientras Adorni compraba un departamento en Caballito y una casa en un country de Exaltación de la Cruz. Las operaciones tienen un mismo patrón: préstamos de jubiladas que no conocen al funcionario, hipotecas privadas y valores de escritura que no cierran. La escribana, mientras tanto, se ampara en el «secreto profesional». La Justicia, por ahora, no le cree.
Manuel Adorni no da más. El jefe de Gabinete tiene un problema cada vez más grande con su patrimonio, con sus declaraciones juradas, con los viajes en avión privado y con las propiedades que aparecen como hongos después de la lluvia. Pero el capítulo más turbio de todos tiene una protagonista inesperada: su escribana.
La escribana que viene de lejos
Adriana Mónica Nechevenko de Schuster no es una improvisada. Es la profesional que certificó la compra del departamento en Caballito donde vive Adorni y también la casa en el country Indio Cuá, a nombre de su esposa, Bettina Angeletti . Pero antes de meterse en las propiedades del funcionario, ya había tenido un paso por los tribunales. Hace 12 años fue testigo en un megajuicio por tráfico de efedrina .
Según las investigaciones de aquella época, la escribana certificó firmas para Josué Fuks y Alfredo Abraham, los líderes de una organización que importó casi 10 toneladas de efedrina en solo diez meses desde la India . La banda operaba con laboratorios fantasma y testaferros de condición humilde, como un vendedor ambulante de pocos estudios al que la escribana le certificaba las firmas para solicitar importaciones de cientos de kilos de efedrina ante la Sedronar .
Los clientes de Nechevenko en ese entonces fueron condenados a penas de hasta 11 años de prisión por narcotráfico . La escribana, en cambio, siguió trabajando.
Las visitas a la Rosada
El pasado de Nechevenko ya es llamativo. Pero lo que realmente encendió las alarmas en la Justicia fueron sus visitas a la Casa Rosada. Según los registros oficiales, la escribana se entrevistó con Adorni al menos siete veces entre julio de 2024 y septiembre de 2025 . Las fechas coinciden con los momentos clave de las operaciones inmobiliarias que hoy están bajo la lupa .
El 27 de mayo de 2025, por ejemplo, Nechevenko permaneció en la sede de gobierno desde las 10:27 hasta las 21:22. Ese mismo día también se registró el ingreso de Francisco Adorni, hermano del jefe de Gabinete .
La pregunta es obvia: ¿qué tenía que hacer la escribana de un jefe de Gabinete yendo y viniendo de la Rosada? ¿Por qué siete veces? ¿Qué se firmó ahí adentro que no se pudo hacer en una escribanía?
Las operaciones que no cierran
Las propiedades que certificó Nechevenko son las mismas que tienen a Adorni en el ojo de la tormenta. El departamento de Caballito fue comprado por 230.000 dólares. Pero Adorni solo pagó un adelanto. Los otros 200.000 se los prestaron las propias vendedoras, dos jubiladas de 64 y 72 años que, según declararon a la prensa, ni siquiera conocen al funcionario .
El 87% del valor de la propiedad fue financiado por dos señoras mayores que, además, le vendieron el departamento. Un negocio redondo: Adorni les compró a ellas y ellas le prestaron la plata para comprarles. La Justicia no sabe si es un delito, pero sabe que es, como mínimo, una operación rarísima.
El exfutbolista Hugo Morales, primer dueño del departamento, ya declaró. Dijo que lo vendió por 200.000 dólares a las dos jubiladas porque estaba deteriorado y necesitaba la plata rápido. Después, ellas se lo vendieron a Adorni por 230.000 y le prestaron los 200.000 . Morales no pudo identificar a dos «chicos» que acompañaron a las mujeres en la operación . Esa es otra pista que Pollicita ya está siguiendo.
A eso se suma la casa del country Indio Cuá, que figura a nombre de la esposa de Adorni y también fue certificada por la misma escribana . Y una hipoteca de 100.000 dólares por la antigua vivienda de la calle Asamblea, cuyas prestamistas son una excomisaria de la Policía Federal y su hija, también integrante de la fuerza .
El fiscal que no para
El fiscal federal Gerardo Pollicita ya tomó cartas en el asunto. Citó a Nechevenko a declarar este miércoles 8 de abril a las 10 de la mañana . También convocó a las jubiladas prestamistas, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, para el jueves 9 de abril . Y para el lunes 13, a la excomisaria Graciela Isabel Molina de Cancio y su hija Victoria Cancio, las financistas de la hipoteca de la calle Asamblea .
La escribana que no habla
Nechevenko, por ahora, no dice nada. Ante cualquier consulta que le han realizado, se amparó en el «secreto profesional» . Pero la Justicia ya le pidió toda la documentación de las operaciones inmobiliarias . No va a poder esconderse para siempre.
El problema de Adorni no es solo que compró propiedades sin declararlas. Es que el entramado detrás de esas compras tiene los ingredientes de una novela de narcos: una escribana con pasado narco, prestamistas jubiladas que no conocen al deudor, siete visitas a la Rosada y un fiscal que no para de juntar pruebas.
Nos leemos pronto.



























Excelente ojala la justicia estaa vez lo sea y no la compren como en todos los casos de este nefasto gobierno