El ministro de Economía anunció cuatro medidas durante la Conferencia Industrial de la UIA. El paquete incluye facilidades para regularizar deudas tributarias, compensaciones aduaneras y créditos para el sector automotor. También propuso eliminar el impuesto provincial de sellos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este martes 3 de noviembre de 2026 un paquete de medidas para aliviar las dificultades financieras de las pequeñas y medianas empresas, en un contexto de aumento de la morosidad y desaceleración del crédito bancario.
Según los datos oficiales analizados por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) y el Centro de Estudios Económicos (CEC), la irregularidad crediticia empresarial alcanzó el 4,13% de los montos financiados en agosto de 2026.
Durante su exposición en la 32.ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), Caputo reconoció que el financiamiento bancario crece por debajo de las expectativas oficiales y admitió la existencia de dificultades económicas de corto plazo.
Las cuatro medidas anunciadas
El ministro detalló las siguientes iniciativas:
- Suspensión de embargos: la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) suspenderá los embargos sobre pequeñas y medianas empresas hasta mayo de 2027.
- Ampliación de planes de pago: el régimen de regularización de deudas tributarias en hasta 18 cuotas, que comprendía obligaciones vencidas hasta el 30 de junio de 2026, se extenderá a las vencidas hasta el 31 de octubre de 2026.
- Compensación de deudas aduaneras: las pymes podrán utilizar el 100% de sus saldos a favor por exportaciones o del IVA vinculado a esas operaciones para cancelar obligaciones aduaneras. El mecanismo también alcanzará progresivamente a empresas de mayor tamaño.
- Créditos para el sector automotor: el Banco Nación ofrecerá financiamiento con plazos de tres a cinco años y tasas fijas cercanas al 20%, según lo anunciado por el ministro.
Las medidas fueron comunicadas durante la conferencia y su aplicación efectiva dependerá de las disposiciones operativas correspondientes.
La industria había reclamado alivio fiscal desde agosto
Los anuncios responden parcialmente a los pedidos que la UIA presentó ante el Gobierno durante los últimos meses.
El 26 de agosto, la entidad reclamó suspender por 180 días los embargos y las ejecuciones fiscales sobre pymes, ante las dificultades provocadas por la caída de la actividad, las elevadas tasas de interés y las restricciones de financiamiento.
En septiembre, la organización reiteró el pedido y propuso reducir el costo de los planes de pago, diferir obligaciones impositivas y agilizar la devolución de saldos a favor de las empresas.
Caputo propone eliminar el impuesto de sellos
El ministro también adelantó que buscará un acuerdo con los gobernadores para eliminar el impuesto de sellos, un tributo provincial que grava determinados actos, contratos y operaciones.
La propuesta requiere decisiones de las jurisdicciones provinciales, que tienen competencia sobre ese impuesto.
La UIA había advertido en septiembre que la combinación de tributos nacionales, provinciales y municipales incrementa el costo del financiamiento productivo. Según sus estimaciones, una tasa nominal anual del 35% puede convertirse en un costo financiero total del 41,4% por efecto de las cargas tributarias consideradas en su análisis.
El crédito se desacelera mientras crece el endeudamiento
Caputo reconoció que el crédito bancario avanza más lentamente de lo previsto por el Gobierno. Atribuyó esa situación al incremento de la morosidad y a la incertidumbre política de cara a las elecciones de 2027.
También defendió la estabilidad macroeconómica, la reducción de costos y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como ejes de la política económica.
Las dificultades del sector industrial, sin embargo, ya habían sido documentadas por la UIA, que en septiembre advirtió sobre la persistencia de la caída de la actividad, la pérdida de empleo y los costos que afectan la competitividad de las empresas.
El Gobierno responde con facilidades financieras a una crisis que las entidades empresariales vienen señalando desde hace meses. La suspensión de embargos y la ampliación de planes de pago pueden aliviar las obligaciones inmediatas, pero la recuperación de las pymes dependerá también de las ventas, los costos de producción y el acceso al crédito.


























