El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, envió al Senado el pliego de Humberto Guardia Mendonca, un abogado vinculado a Ricardo Lorenzetti, para integrar un tribunal especializado en Defensa de la Competencia. Fuentes judiciales vinculan la maniobra con posibles impugnaciones a la privatización de AySA. ¡El Gobierno todavía no terminó de vender el agua y ya estaría buscando quién le seque los expedientes!
Mahiques mandó 71 pliegos judiciales al Senado. Entre ellos apareció Guardia Mendonca, que obtuvo 53 puntos sobre 100 en el examen y mejoró su posición durante la entrevista personal.
¡En la Justicia argentina sacarte un cinco puede ser suficiente para terminar decidiendo sobre negocios multimillonarios! ¡El mérito está sobrevalorado; lo importante es que te conozca el profesor!
El candidato tiene antecedentes en Defensa de la Competencia: participó del dictamen que avaló la fusión de Cablevisión y Multicanal en 2007.
¡Un especialista en explicar por qué dos gigantes juntos pueden seguir pareciendo chiquitos!
Según versiones judiciales, el nombramiento formaría parte de un entendimiento entre Mahiques y Lorenzetti.
¡La independencia judicial está tan avanzada que ahora los jueces vendrían con recomendación personalizada de la Corte!
La sala todavía no funciona, pero en tribunales calculan que podría costar unos 100 millones de pesos mensuales.
¡Milei no tiene plata para obras públicas, pero para inaugurar un tribunal que todavía no tiene causas parece que el ajuste se tomó vacaciones!
Los otros postulantes, Silvia Pfarher y Santiago Roca, también reciben cuestionamientos por su falta de experiencia específica en competencia económica.
¡Es como contratar tres guardavidas que nunca vieron una pileta y ponerlos a vigilar la venta del océano!
La sospecha central es que el Gobierno busca anticiparse a las demandas contra la privatización de AySA. Por ahora, se trata de una interpretación atribuida a fuentes judiciales y legislativas.
Mientras tanto, los argentinos esperan saber qué ocurrirá con las tarifas, las inversiones y el servicio.
¡Porque cuando el agua se convierte en negocio, el usuario corre el riesgo de terminar pagando hasta por llorar!
¡La motosierra prometía terminar con los privilegios de la casta, pero parece que dejó intacta la fábrica de sillones judiciales! ¡Y si el negocio sale mal, tranquilos: siempre habrá un juez para explicar que la culpa fue de la humedad!


























