En el Mes de la Afroargentinidad, la II Feria del Libro Afroindígena reunió a editoriales, librerías y emprendimientos culturales en San Telmo. La jornada contó con la conducción de la Dra. Karem Candelario, el acompañamiento de InfoNegro y una identidad visual diseñada por Melina Orquídea Alcántara Cornielle de Schweizer, jefa de Redacción del medio. La iniciativa también visibilizó la situación de Malungo Libros, que impulsa una campaña solidaria para evitar el cierre de su espacio en Parque Centenario.
El domingo 1.º de noviembre, el Espacio Cultural Plaza Defensa, ubicado en Defensa 535, en el barrio porteño de San Telmo, recibió la segunda edición de la Feria del Libro Afroindígena, una iniciativa destinada a fortalecer la circulación de literaturas afrodescendientes e indígenas, promover editoriales independientes y ampliar los espacios de encuentro entre autores, lectores y comunidades.
La actividad, desarrollada entre las 13 y las 17, contó con la conducción de la Dra. Karem Candelario y formó parte de las propuestas culturales que inauguraron el Mes de la Afroargentinidad, en vísperas del Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro, que se conmemora cada 8 de noviembre.

Espacio Cultural Plaza Defensa, en San Telmo, sede de la segunda edición de la Feria del Libro Afroindígena. Fotografía institucional del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; imagen del lugar, no de la jornada.
Editoriales, librerías y proyectos que acompañaron la feria
La convocatoria contó con la presencia y el apoyo de El Mismo Mar, Editorial Empatía, Carminalucis, Mandacaru Editorial, Colectivo Flota Negra, Malungo Libros, Minton Ediciones y A&Y, proyectos vinculados con la producción, difusión y circulación de publicaciones independientes.
La actividad también contó con el acompañamiento de InfoNegro, medio periodístico comprometido con la visibilización de las comunidades afrodescendientes y sus expresiones culturales. La difusión institucional del encuentro incluyó al Circuito de Espacios Culturales, Plaza Defensa y Buenos Aires Ciudad.
La participación de estos proyectos contribuye a fortalecer circuitos editoriales que permiten acercar al público obras, autores y perspectivas históricamente relegadas de los grandes espacios comerciales y culturales.

Un libro abierto a la diversidad, la memoria y las raíces afroindígenas
La segunda edición de la feria estrenó un logotipo creado por Melina Orquídea Alcántara Cornielle de Schweizer, periodista, escritora, artista plástica y jefa de Redacción de InfoNegro. Su composición parte de un libro abierto cuyas páginas se transforman en un conjunto de colores y formas geométricas, una representación visual de la diversidad cultural y de las múltiples voces que confluyen en la literatura afrodescendiente e indígena.
El diseño combina franjas negras, rojas y verdes, colores históricamente vinculados con el panafricanismo, la identidad y las luchas de los pueblos africanos y sus diásporas. El negro evoca la identidad afrodescendiente; el rojo, la memoria de las luchas por la libertad y la dignidad; y el verde, la tierra, las raíces y la continuidad de la vida. Su presencia remite a una historia colectiva de resistencia, pertenencia y afirmación cultural.
En el extremo opuesto, las páginas se despliegan en un mosaico multicolor de pequeños cuadrados que evoca la diversidad de los pueblos, las lenguas, los conocimientos y las tradiciones indígenas. La disposición geométrica también recuerda la estética de los tejidos y las expresiones visuales de distintas culturas originarias, donde los colores y las formas constituyen vehículos de memoria e identidad.
Ambos elementos se encuentran en un mismo libro abierto, símbolo del conocimiento compartido, la transmisión de saberes y el derecho de las comunidades a narrar sus propias historias. Las páginas, representadas mediante líneas curvas que sugieren movimiento, aportan una idea de continuidad: una cultura que permanece viva, circula y se transforma a través de nuevas generaciones.
La composición establece así un diálogo entre las herencias africanas e indígenas, respetando sus particularidades y destacando sus encuentros dentro de la historia y la cultura latinoamericanas. El libro reúne esas voces sin borrar sus diferencias y convierte la literatura en un espacio de intercambio, reconocimiento y construcción colectiva.
El logotipo acompañó la segunda edición de la Feria del Libro Afroindígena como expresión gráfica de sus propósitos culturales. Su realización formó parte del apoyo de InfoNegro al encuentro y de su compromiso con la visibilización de la producción intelectual, artística y literaria afrodescendiente e indígena.

Malungo Libros, proyecto cultural afrocentrado que impulsa una campaña solidaria para realizar reformas y sostener su espacio en Parque Centenario.
Malungo Libros necesita ayuda para continuar
Entre los proyectos que acompañaron la feria estuvo Malungo Libros, la primera librería afrocentrada de Argentina, que impulsa una campaña solidaria para sostener su puesto 44 de Parque Centenario, en la Ciudad de Buenos Aires.
El emprendimiento debe realizar reformas obligatorias antes de diciembre de 2026 y necesita reunir fondos para evitar el cierre de su espacio. Para ello, sus responsables organizaron rifas, recitales y otras actividades de recaudación, además de solicitar contribuciones económicas directas.
Malungo cumple una función que trasciende la venta de libros. Su catálogo acerca obras africanas, afroargentinas, caribeñas y afroamericanas, y permite que autores y perspectivas históricamente relegados encuentren lectores fuera de los circuitos editoriales tradicionales.
Como informó InfoNegro el 20 de octubre, la librería también puso en marcha una campaña de 50 combos solidarios de dos libros por $20.000, disponibles hasta el 20 de noviembre o hasta agotar las unidades.

La literatura como espacio de memoria y resistencia
La Feria del Libro Afroindígena plantea una cuestión central para la historia cultural argentina: quiénes tienen posibilidades de publicar, distribuir y encontrar lectores para sus obras.
La producción literaria afrodescendiente e indígena forma parte del patrimonio intelectual del país, aunque su presencia en catálogos comerciales, programas educativos y grandes espacios de difusión continúa siendo desigual.
Las editoriales independientes desempeñan un papel fundamental al recuperar memorias, acompañar nuevas autorías y construir redes entre escritores, artistas y comunidades. Su trabajo permite ampliar las representaciones de la afroargentinidad y de los pueblos originarios más allá de los relatos históricos tradicionales.
El lugar elegido para la feria también tiene un valor cultural específico. El Espacio Cultural Plaza Defensa alberga el Programa Afro de la Ciudad, una iniciativa que promueve el conocimiento de la presencia histórica de la población afrodescendiente en Buenos Aires mediante expresiones artísticas, educativas y comunitarias.

Noviembre, un mes para reconocer la afroargentinidad
La segunda edición se desarrolló en el marco de las actividades previas al 8 de noviembre, fecha instituida mediante la Ley 26.852 como Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro.
La conmemoración recuerda a María Remedios del Valle, mujer afroargentina que participó en las guerras de independencia y cuya trayectoria estuvo durante décadas marginada de los relatos históricos oficiales.
La fecha constituye también una oportunidad para reconocer las contribuciones contemporáneas de las comunidades afrodescendientes a la literatura, la educación, el arte, el pensamiento político y la vida cultural argentina.
La realización de la II Feria del Libro Afroindígena en San Telmo, bajo la conducción de la Dra. Karem Candelario y con el acompañamiento de editoriales, proyectos culturales e InfoNegro, forma parte de ese proceso de visibilización.

Sostener la cultura más allá de las celebraciones
La continuidad de esta feria refleja la existencia de una red cultural que busca crear espacios propios para la literatura afrodescendiente e indígena. Sin embargo, la situación de Malungo Libros evidencia que la difusión de estas producciones también depende de condiciones materiales: espacios de venta, financiamiento, infraestructura y lectores capaces de acompañar los emprendimientos independientes.
El Mes de la Afroargentinidad ofrece una oportunidad para ampliar ese reconocimiento, pero la tarea continúa durante el resto del año.
Defender la literatura afrodescendiente e indígena también significa garantizar que sus autoras, autores, editoriales y librerías puedan seguir creando y trabajando. Porque la memoria cultural necesita algo más que celebraciones: necesita espacios vivos donde sus historias puedan continuar contándose.


























