El 17 de noviembre, de 16 a 18.30, se presentará en Umbral Montserrat, Chile 1408, CABA, el libro de la investigadora Yafza Reyes-Muñoz. La obra recupera experiencias de mujeres migrantes haitianas y dominicanas y será presentada junto con una muestra fotográfica y un encuentro cultural caribeño.
Las mujeres que migran suelen aprender muy pronto que empezar de nuevo no significa comenzar desde cero. Nadie llega verdaderamente sola a otro país, aunque haya atravesado la frontera sin compañía. Viajan con ellas las voces de sus madres, las recetas de sus abuelas, las canciones de la infancia, los recuerdos de quienes quedaron atrás y una manera de comprender el mundo que no desaparece cuando cambia el domicilio. También llegan con sus conocimientos, sus profesiones, sus proyectos y sus propias ideas sobre la vida que desean construir. De esas historias, de los vínculos que sobreviven a la distancia y de las nuevas relaciones que nacen en territorio argentino trata Nosotras tenemos Raíces Hermanas. Historias de mujeres haitianas y dominicanas en Buenos Aires, el libro de Yafza Reyes-Muñoz que será presentado el próximo 17 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires.
El encuentro tendrá lugar de 16 a 18.30 en Umbral Montserrat, Chile 1408, y es convocado por el Servicio Jesuita a Migrantes Argentina y Uruguay (SJM ARU), la Red Jesuita con Migrantes en las Américas (RJM) y el programa Raíces Hermanas. La presentación estará acompañada por una muestra fotográfica, un espacio para compartir experiencias y sabores del Caribe, en una jornada concebida para reconocer el protagonismo de las mujeres migrantes y los vínculos comunitarios que han construido en Buenos Aires.
La publicación reúne dos dimensiones que pocas veces encuentran el mismo espacio de reconocimiento: las experiencias de las mujeres que construyen comunidad y la producción de conocimiento sobre las migraciones afrocaribeñas. Su autora, Yafza Reyes-Muñoz, desarrolla investigaciones sobre racismo, migración y estrategias de resistencia de personas racializadas en Argentina, y participa del Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos (GEALA), perteneciente al Instituto de Historia Argentina y Americana «Dr. Emilio Ravignani», de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Su vinculación con el grupo figura en la convocatoria académica de las IX Jornadas de Estudios Afrolatinoamericanos, publicada en octubre de 2026.

GEALA: investigar una historia que Argentina aprendió a invisibilizar
La importancia del libro adquiere otra dimensión cuando se considera el trabajo desarrollado por el GEALA, uno de los espacios académicos dedicados a los estudios afrodescendientes y las relaciones racializadas en Argentina y América Latina.
Creado el 17 de marzo de 2010, el grupo surgió con el propósito de reunir investigadores, docentes y estudiantes interesados en estudiar las experiencias históricas y contemporáneas de las poblaciones afrodescendientes. Su trabajo parte de un problema profundamente arraigado en la historia argentina: la construcción de una identidad nacional que privilegió la ascendencia europea y difundió durante generaciones la idea de que la población negra había desaparecido del país.
Ese relato no solamente relegó a los afroargentinos de los libros escolares y de buena parte de la historiografía tradicional. También contribuyó a invisibilizar las experiencias de las comunidades afrodescendientes contemporáneas, incluidas aquellas que llegaron desde distintos países de América Latina, el Caribe y África.
El GEALA ha contribuido a cuestionar esas interpretaciones mediante investigaciones que relacionan historia, antropología, género, clase social, nacionalidad y racialización. Su trabajo busca comprender cómo se construyeron las desigualdades raciales y de qué manera continúan manifestándose en la sociedad argentina. La propia institución destaca que su tarea no se limita a la producción académica: también procura construir conocimiento en diálogo con las comunidades y organizaciones que enfrentan el racismo y la discriminación.
La relevancia del grupo trascendió las fronteras nacionales. Desde 2019, sus Jornadas de Estudios Afrolatinoamericanos mantienen una articulación con el Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericanas de la Universidad de Harvard. En diciembre de 2022, el GEALA se incorporó al Consorcio Universitario de Estudios Afrolatinoamericanos, una red internacional integrada por instituciones de Argentina, Brasil, Colombia, México y Estados Unidos, destinada a fortalecer la investigación, la formación académica y los estudios sobre justicia racial.
En ese marco se inscribe parte del recorrido académico de Reyes-Muñoz. En junio de 2026, el GEALA la convocó para ofrecer la conferencia «Hacer frente al racismo: estrategias de agencia y resistencia de migrantes racializadxs en Argentina», una temática directamente vinculada con las experiencias que atraviesan las comunidades migrantes y con la necesidad de reconocer sus propias respuestas frente a la discriminación.
Su participación en ese ámbito resulta significativa porque permite situar la publicación de Raíces Hermanas dentro de una discusión más amplia: quiénes producen conocimiento sobre las poblaciones afrodescendientes, desde qué perspectivas se investigan sus experiencias y qué lugar ocupan las voces de las propias comunidades en la construcción de esa memoria.

Dos países, una isla y muchas historias que contar
Haití y República Dominicana comparten la isla de La Española, pero sus historias nacionales, sus lenguas y sus procesos políticos y sociales han seguido caminos diferentes. Esa proximidad geográfica convive con relaciones históricas complejas, atravesadas por experiencias coloniales, desigualdades, migraciones y tensiones que forman parte de la historia caribeña.
Las mujeres haitianas y dominicanas que residen en Buenos Aires llegan desde esas realidades diversas. Algunas han formado familias en Argentina, otras desarrollan actividades laborales, estudian, emprenden o participan en organizaciones comunitarias. Sus experiencias no pueden reducirse a una sola historia migratoria, porque cada trayectoria está atravesada por circunstancias personales, familiares, económicas y sociales diferentes.
Sin embargo, existen espacios donde esas historias se encuentran. Raíces Hermanas es uno de ellos.
El programa, impulsado en el entorno del Servicio Jesuita a Migrantes, reúne a mujeres haitianas y dominicanas mediante actividades de acompañamiento, participación y fortalecimiento de vínculos comunitarios. La Red Jesuita con Migrantes ha documentado encuentros con este colectivo en Buenos Aires, destacando su capacidad de organización y su participación en espacios de intercambio con otras instituciones. La experiencia muestra cómo las comunidades migrantes construyen relaciones de apoyo que van mucho más allá de la asistencia individual.
El nombre del proyecto contiene una idea poderosa: reconocer que las raíces no tienen por qué ser idénticas para encontrarse. Las mujeres que participan pueden compartir experiencias sin renunciar a sus diferencias culturales, nacionales o personales. Esa convivencia permite construir una comunidad donde las identidades no necesitan disolverse para generar pertenencia.
El libro de Reyes-Muñoz lleva esa experiencia al terreno de la memoria escrita. Su importancia reside en colocar en el centro las historias de mujeres que forman parte de la vida cotidiana de Buenos Aires y cuya presencia todavía recibe una atención limitada en los grandes relatos sobre la ciudad.

La migración también transforma la historia argentina
Durante décadas, la representación de Argentina como una nación exclusivamente blanca y europea condicionó la manera en que se narró su pasado y se interpretó su presente. La población afroargentina fue frecuentemente relegada a referencias históricas aisladas, mientras que las comunidades afrodescendientes contemporáneas quedaron muchas veces fuera de las representaciones culturales dominantes.
Los resultados definitivos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022, publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), registraron 302.936 personas que se reconocieron afrodescendientes o con antepasados negros o africanos. La cifra comprende tanto a personas nacidas en Argentina como a integrantes de distintas comunidades migrantes y constituye una referencia importante para comprender la diversidad afrodescendiente del país.
Pero las estadísticas, por necesarias que sean, no cuentan cómo se vive una migración. No explican qué significa criar hijos lejos de la familia de origen, aprender a desenvolverse en instituciones desconocidas, afrontar experiencias de discriminación o encontrar en otra mujer migrante a alguien con quien compartir una preocupación cotidiana.
Tampoco alcanzan para comprender cómo esas mujeres transforman los lugares donde viven. La migración no consiste solamente en incorporarse a una sociedad que permanece intacta. Quienes llegan también modifican las relaciones sociales, las prácticas culturales, los espacios de encuentro y las maneras de construir comunidad.
En ese sentido, el trabajo de Raíces Hermanas permite observar la migración desde una perspectiva que reconoce la capacidad de acción de sus protagonistas. Las mujeres no aparecen únicamente como destinatarias de acompañamiento institucional, sino como personas que construyen redes, comparten conocimientos y participan activamente en la transformación de sus territorios.

La investigadora Yafza Reyes-Muñoz.
Un libro, fotografías y sabores del Caribe
La presentación del 17 de noviembre propone trasladar esas experiencias a un encuentro abierto a la comunidad. Además del libro, habrá una muestra fotográfica y una propuesta gastronómica con sabores caribeños, dos expresiones culturales que permiten ampliar la conversación sobre memoria, identidad y pertenencia.
Las fotografías pueden conservar escenas que los documentos administrativos rara vez registran: los encuentros cotidianos, los espacios compartidos, los gestos de afecto y los momentos que permiten reconocer una historia colectiva. La gastronomía, por su parte, conserva conocimientos familiares que viajan entre generaciones y continúan transformándose cuando encuentran nuevos ingredientes, nuevas cocinas y otras personas con quienes compartir la mesa.
La elección de estas actividades convierte la presentación en algo más que un acontecimiento editorial. Es una oportunidad para que las comunidades participantes compartan experiencias y para que otros sectores de la sociedad conozcan parte de las historias que forman la diversidad cultural de Buenos Aires.
El encuentro también se inscribe en el trabajo de las organizaciones convocantes. El Servicio Jesuita a Migrantes Argentina y Uruguay desarrolla tareas de acompañamiento a personas migrantes y refugiadas, mientras que la Red Jesuita con Migrantes articula organizaciones en distintos países del continente, promoviendo la defensa de derechos, la hospitalidad y la participación comunitaria.
La presentación del libro representa, así, un punto de encuentro entre investigación, memoria y organización social. Cada una de esas dimensiones aporta algo diferente: la investigación permite contextualizar las experiencias; la memoria conserva aquello que merece ser transmitido; y la organización comunitaria transforma los vínculos en acciones concretas.

Buenos Aires también se escribe desde el Caribe
La publicación de Nosotras tenemos Raíces Hermanas invita a ampliar la mirada sobre la ciudad y sobre las personas que participan en su construcción cotidiana. Buenos Aires también está hecha de historias haitianas y dominicanas, de familias que mantienen vínculos con el Caribe, de mujeres que trabajan, estudian, emprenden, crían hijos y crean espacios de encuentro mientras construyen sus vidas en Argentina.
Reconocer esas experiencias significa comprender que la identidad de una ciudad nunca está terminada. Se transforma con quienes nacen en ella y con quienes llegan desde otros lugares, con las historias que se transmiten y con aquellas que durante demasiado tiempo permanecieron fuera de los libros.
La participación académica de Reyes-Muñoz en el GEALA y el trabajo comunitario de Raíces Hermanas permiten situar esta publicación en un territorio donde la investigación y la experiencia migrante pueden encontrarse. Es una relación especialmente valiosa en un país que todavía necesita revisar muchos de sus relatos sobre la presencia afrodescendiente.
El próximo 17 de noviembre, las mujeres haitianas y dominicanas serán protagonistas de una jornada dedicada a compartir sus historias, reconocer los vínculos construidos y celebrar las memorias que mantienen vivas.
Porque las raíces también crecen lejos del lugar donde nacieron. Y las mujeres que llegaron desde Haití y República Dominicana no solamente encontraron un espacio en Buenos Aires: participan todos los días en la construcción de su historia.
Presentación del libro
Nosotras tenemos Raíces Hermanas. Historias de mujeres haitianas y dominicanas en Buenos Aires, de Yafza Reyes-Muñoz, se presentará el martes 17 de noviembre de 2026, de 16 a 18.30, en Umbral Montserrat, Chile 1408, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La actividad incluirá una muestra fotográfica, intercambio de experiencias y sabores del Caribe. Convocan el Servicio Jesuita a Migrantes Argentina y Uruguay, la Red Jesuita con Migrantes en las Américas y el programa Raíces Hermanas.
Inscripción: Reservar lugar para la presentación.


























