Una tapa periodística que presentó a Axel Kicillof desafiando a Cristina Kirchner desató una guerra entre el gobernador y La Cámpora. Los kirchneristas denunciaron ingratitud; desde La Plata negaron el supuesto desafío. ¡El peronismo consiguió lo imposible: ponerse de acuerdo para defender las PASO y terminar a las puteadas por querer usarlas!
Axel Kicillof reunió a intendentes y defendió que las candidaturas se definan mediante elecciones internas.
Una tapa interpretó que estaba desafiando a Cristina Kirchner.
¡Y se pudrió todo!
Emmanuel Santalla, dirigente cercano a Máximo Kirchner, acusó al gobernador de ingrato y estúpido. Fernanda Raverta salió a explicarle un proverbio sobre la luna y el dedo.

¡En el peronismo ya no se discuten programas económicos: se organizan concursos de refranes para ver quién putea con más cultura!
Desde el entorno de Kicillof respondieron que Axel nunca planteó enfrentar a Cristina.
Y señalaron una contradicción deliciosa: sus adversarios internos habían tomado como cierta una interpretación publicada por el diario al que históricamente cuestionan.
¡Años denunciando operaciones mediáticas para terminar organizando una guerra interna con el diario abierto sobre la mesa! ¡Magnetto debe estar pensando en cobrarles la suscripción premium!
Lo extraordinario es que Kicillof, Massa y Máximo acababan de acordar defender las PASO.
¡Defienden tanto las elecciones internas que, cuando alguien propone competir, lo tratan como si hubiera entrado a la unidad básica con una granada!
Mientras tanto, Milei atraviesa un escenario político y económico que el peronismo pretende aprovechar en 2027.
Pero sus dirigentes parecen más preocupados por decidir quién tiene derecho a señalar con el dedo.
¡El país necesita salarios, jubilaciones y trabajo; estos muchachos están debatiendo la propiedad intelectual del índice de Cristina!
Y pensar que todavía falta definir las candidaturas.
¡Si una tapa alcanza para desatar semejante quilombo, cuando llegue el cierre de listas van a tener que poner detectores de metales en las unidades básicas!
¡Milei puede perder votos, aliados y hasta el respaldo de sus propios trolls, pero tiene una ventaja formidable: cada vez que el peronismo encuentra una oportunidad de volver al poder, aparece un compañero dispuesto a prenderle fuego a la boleta antes de imprimirla!


























