La Legislatura porteña aprobó por unanimidad, con 56 votos, la creación de un cementerio y un crematorio público para animales de compañía. Los servicios estarán vinculados al Cementerio de la Chacarita y contemplarán tarifas accesibles, gratuidad para familias vulnerables y organizaciones rescatistas. También se aprobó una ley para incorporar la protección animal en las escuelas.
La Ciudad de Buenos Aires contará con un cementerio y un crematorio públicos destinados a animales de compañía, después de que la Legislatura aprobara el jueves 29 de octubre un conjunto de iniciativas que busca garantizar una despedida digna y sanitariamente segura para las mascotas.
Los proyectos, impulsados por los legisladores Emmanuel Ferrario y Graciela Ocaña, del bloque Confianza y Desarrollo, recibieron 56 votos afirmativos, sin votos negativos ni abstenciones. La aprobación representa un avance en el reconocimiento del vínculo afectivo entre las personas y sus animales, especialmente para las familias que no pueden afrontar los costos de los servicios funerarios privados.
Cómo funcionarán el cementerio y el crematorio público
El servicio de cremación comenzará a funcionar en el Cementerio de la Chacarita y ofrecerá modalidades individuales y conjuntas, con un sistema de turnos y tarifas reguladas.
Las personas que opten por una cremación individual podrán retirar las cenizas de sus mascotas. También se habilitará un espacio común de memoria y homenaje para depositarlas o realizar ceremonias de despedida.
La ley no contempla la creación de salas velatorias ni la asignación de sepulturas individuales exclusivas. La propuesta prioriza la disposición sanitaria de los restos y los espacios compartidos de recuerdo.
El cementerio público de animales tendrá una ubicación específica que deberá establecer la autoridad de aplicación, con Chacarita como lugar previsto. Un equipo veterinario supervisará las condiciones sanitarias y evaluará las circunstancias de las muertes. Cuando se detecten indicios de maltrato animal, deberán comunicarse a los organismos competentes.
Cuánto costará despedir a una mascota
Las tarifas definitivas todavía no fueron aprobadas. Ferrario adelantó que se estudian valores orientativos de entre 25.000 y 65.000 pesos, según el peso del animal.
Como ejemplo, una cremación de una mascota de hasta diez kilos podría costar aproximadamente 25.000 pesos. Estos montos son estimaciones y deberán establecerse formalmente mediante la normativa arancelaria correspondiente.
La diferencia con el mercado privado puede ser considerable: algunos servicios particulares de cremación de mascotas alcanzan los 300.000 pesos, de acuerdo con precios relevados por la prensa porteña.
Quiénes podrán acceder al servicio gratuito
La legislación contempla la gratuidad para las personas residentes en la Ciudad que acrediten una situación de vulnerabilidad social y para animales fallecidos en la vía pública que no tengan identificación ni responsable conocido.
También prevé el acceso sin costo para organizaciones rescatistas que cumplan los requisitos y convenios establecidos con el Gobierno porteño.
Estas prestaciones permitirán atender tanto las necesidades de familias de bajos ingresos como las de organizaciones que rescatan animales abandonados y habitualmente deben afrontar gastos veterinarios y de disposición de restos.
La medida procura evitar enterramientos improvisados en plazas, parques y terrenos públicos, una práctica que puede producir contaminación del suelo y de las napas de agua cuando no se respetan condiciones sanitarias adecuadas.
La protección animal también llegará a las escuelas
Durante la misma sesión se aprobó la denominada Ley Compasión, que incorpora contenidos sobre bienestar animal en establecimientos educativos públicos y privados de todos los niveles.
La iniciativa fue promovida por la organización Sintientes, vinculada con la actriz y activista Liz Solari, y contempla la enseñanza del respeto por los animales como seres sintientes, la prevención del maltrato y la tenencia responsable.
El Ministerio de Educación porteño deberá desarrollar los contenidos curriculares, capacitar docentes y producir materiales educativos. La implementación será progresiva y transversal a las distintas etapas de formación.
Entre los temas previstos figuran el cuidado del ambiente, la convivencia en espacios públicos, las obligaciones de quienes conviven con animales y el conocimiento de los servicios veterinarios disponibles.
Una ley aprobada que todavía necesita convertirse en servicio
La sanción legislativa constituye el primer paso. El Gobierno de la Ciudad deberá avanzar con la reglamentación, establecer tarifas, organizar los turnos y adecuar las instalaciones necesarias para poner en funcionamiento las prestaciones.
El propio Ferrario pidió que la implementación sea rápida y advirtió sobre la importancia de que las normas aprobadas se traduzcan en servicios disponibles para la población.
La iniciativa responde a una realidad cotidiana: miles de personas consideran a sus perros y gatos integrantes de su familia y enfrentan dificultades económicas y emocionales cuando mueren.
En Buenos Aires se estima que viven más de 860.000 perros y gatos en hogares, una dimensión que explica la demanda de servicios públicos relacionados con el cuidado y la despedida de animales de compañía.
Reconocer el vínculo con los animales también es una cuestión de acceso a derechos y servicios públicos. La posibilidad de despedir a una mascota de manera digna no debería depender exclusivamente de la capacidad económica de sus responsables.
La nueva legislación ofrece una alternativa para miles de familias porteñas. Su alcance efectivo dependerá de que las autoridades habiliten las instalaciones, publiquen los aranceles y garanticen las prestaciones gratuitas previstas.
El paso legislativo ya está dado. Ahora resta que el cementerio, el crematorio y los espacios de memoria se conviertan en una realidad accesible para quienes los necesitan.


























