El presidente chileno aterrizó este domingo en Buenos Aires para su primer viaje oficial al exterior. Este lunes a las 10, será recibido por Javier Milei en la Casa Rosada. No es una visita de cortesía. Es la consolidación de una alianza política en el Cono Sur. Ambos comparten la misma visión económica liberal, la misma línea dura en seguridad e inmigración, y la misma sintonía con Donald Trump. La cita marca un quiebre con las tensiones que existieron durante el gobierno de Gabriel Boric. La región, otra vez, se corre a la derecha.
José Antonio Kast asumió la presidencia de Chile el 11 de marzo. Un mes después, cumplió con la tradición: su primer viaje oficial al exterior es a Buenos Aires. No es casualidad. La regla no escrita dice que los presidentes chilenos eligen Argentina como su primer destino internacional. Lo hizo Gabriel Boric con Alberto Fernández. Lo hizo Sebastián Piñera con Mauricio Macri. Ahora, Kast cumple con el rito. Pero esta vez, la foto tiene otro color.
La agenda que no es solo protocolo
La reunión de este lunes a las 10 en la Casa Rosada no es un simple trámite diplomático. Milei y Kast tienen una agenda que trasciende el café y los abrazos. Según los medios chilenos, los temas centrales son seguridad, economía liberal y el vínculo con Estados Unidos. En criollo: los dos quieren mostrarse como los líderes de una región que, después del giro a la izquierda de los últimos años, vuelve a correrse a la derecha.
Kast llega acompañado de una comitiva de peso: el canciller Francisco Pérez Mackenna, la ministra de Seguridad Pública Trinidad Steinert, el ministro de Obras Públicas Martín Arrau, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales Paula Estévez, y el dirigente de la UDI, Juan Antonio Coloma. No es una delegación decorativa. Es un equipo que viene a trabajar.
El quiebre con Boric
La relación entre Argentina y Chile no siempre fue fácil. Durante el gobierno de Gabriel Boric, las tensiones fueron moneda corriente. Boric y Alberto Fernández compartían ideología, pero la sintonía no alcanzaba para destrabar conflictos. Con Milei y Kast, la historia es otra. Los dos presidentes se alinean en lo económico, en lo social, en lo geopolítico. Los dos son liberales. Los dos son cercanos a Donald Trump. Los dos quieren reducir el tamaño del Estado.
La visita de Kast no es solo un gesto de buena voluntad. Es la consolidación de una alianza política en el Cono Sur. La región, otra vez, se corre a la derecha.
La tradición que se cumple
Kast no es el primero que elige Buenos Aires como su primer destino. La tradición es antigua y la respetan presidentes de todos los colores. Pero esta vez, el contexto es distinto. Milei y Kast comparten espacios internacionales como la CPAC. Se muestran juntos. Se apoyan mutuamente. La foto de este lunes no es una postal más. Es la confirmación de que el eje del Cono Sur se movió.
Lo que viene
Después de la reunión, los presidentes ofrecerán una conferencia de prensa conjunta. Hablarán de integración, de comercio, de seguridad. Pero lo que realmente importa está fuera del libreto. Milei y Kast están construyendo un eje conservador en Sudamérica. Y lo están haciendo con la bendición de Trump.
La región, otra vez, se corre a la derecha. Esta vez, con nombre y apellido.
Nos leemos pronto.



























