Javier Milei firmó un DNU que reconoce la formación académica de las Fuerzas Armadas, pero mantiene el ajuste a jubilados y trabajadores. La lógica es clara: si vas a defender la patria, que sea con un título universitario.
Ah, qué hermosa es la coherencia del gobierno libertario. Mientras los jubilados esperan su aumento con la paciencia de un santo y los trabajadores estatales miran sus sueldos congelados con la misma alegría que un hincha de Boca viendo un penal en contra, el presidente Javier Milei firmó un DNU para que los militares cobren hasta un 25% más.
El Decreto 473/2026, que lleva la firma del líder libertario y de su fiel escudero Manuel Adorni, crea el «suplemento por título» para el personal de las Fuerzas Armadas. ¿De qué se trata? Simple: si tenés un posgrado, cobrás 25% más. Si tenés un título de grado, 15%. Si tenés una tecnicatura, 10%. Y si no tenés nada… bueno, seguí entrenando, que la patria también necesita soldados sin diploma.
El Ministerio de Defensa, en un comunicado que parece sacado de un manual de autoayuda empresarial, explicó que «el capital humano es una prioridad». Qué lindo suena eso, ¿no? Prioridad. Como la prioridad que le dan a los jubilados, que cobran aumentos del 10% mientras la inflación se come el asado. Pero bueno, al menos los militares ahora tendrán un suplemento por título. Porque, como todos sabemos, un soldado con un máster en ciberseguridad es mucho más efectivo en el campo de batalla que uno que solo sabe disparar.
El DNU también corrige una «asimetría» dentro del Estado, porque resulta que en otros ámbitos de la administración pública ya existía este tipo de reconocimiento. Ahora los militares también van a tener su suplemento. Porque, claro, no podía ser que un empleado del Ministerio de Salud tuviera un plus por título y un general del Ejército no. Eso sería una injusticia, y este gobierno no tolera injusticias (excepto cuando se trata de jubilados, trabajadores o pobres).
La medida alcanza también al personal retirado y a los familiares con derecho a pensión. Porque, cómo no, un militar jubilado que hizo un posgrado después de retirarse también merece cobrar más. Total, el dinero del Estado es como el amor de madre: infinito y siempre disponible.
El Ministerio de Defensa destacó que «la formación académica no solo contribuye al desarrollo individual de cada integrante de las Fuerzas Armadas, sino que también mejora las capacidades institucionales en áreas críticas para la defensa moderna». Traducción: necesitamos militares que sepan de ciberseguridad porque los enemigos de la patria ahora atacan con computadoras, no con tanques.
Y para que nadie se queje, el gobierno recuerda que existe un «sistema educativo de defensa consolidado, con una oferta de 69 tecnicaturas, 31 carreras de grado y 46 posgrados». Es decir, si un militar quiere cobrar más, que estudie. Si no quiere estudiar, que siga cobrando lo mismo y se conforme con defender la patria de forma gratuita. O casi.
Lo más gracioso de todo es que el gobierno libertario, que prometió achicar el Estado y terminar con los privilegios, ahora crea un nuevo privilegio para los militares. Porque, claro, los militares no son parte del Estado. Son «las Fuerzas Armadas», que es diferente. O no.
En conclusión, mientras el país se desangra con una inflación que no para y un ajuste que no termina, el gobierno encontró el tiempo y los recursos para aumentar el sueldo de los militares. Porque la prioridad es defender la patria, aunque sea con soldados que tengan un posgrado en Harvard.
Qué lindo es el sueño libertario, ¿no? Un país donde los militares estudian, los jubilados esperan y los trabajadores se ajustan. Todo en perfecto orden.
Nota del equipo de InfoNegro: Esta columna de opinión se basa en el Decreto 473/2026 y el comunicado del Ministerio de Defensa. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.


























