La belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus crearán Vía Navegable Argentina para operar la Hidrovía. La concesión abarca la principal ruta por donde sale cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales del país y moviliza más de 120 millones de toneladas de carga al año.
La adjudicación de la Hidrovía Paraná-Paraguay entró en una nueva etapa. Apenas horas después de que el Gobierno nacional oficializara la concesión de la principal vía navegable del país, las empresas ganadoras, la belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus, anunciaron la creación de una nueva sociedad destinada exclusivamente a administrar y operar el sistema troncal por donde circula buena parte del comercio exterior argentino.
La firma llevará el nombre de Vía Navegable Argentina (VNA) y será la responsable de ejecutar las obras, realizar el dragado, mantener la profundidad de los canales y garantizar la operatividad de la ruta fluvial que conecta los puertos del Gran Rosario con el Atlántico.
La decisión marca el cierre de uno de los procesos licitatorios más importantes y controvertidos de los últimos años. La Hidrovía constituye la principal arteria logística del país: por sus aguas se transporta aproximadamente el 80% de las exportaciones agroindustriales argentinas y circulan anualmente más de 120 millones de toneladas de mercaderías, entre granos, aceites, harinas, combustibles y productos industriales.
Desde las compañías señalaron que la nueva sociedad combinará la experiencia internacional de Jan De Nul, una de las mayores empresas de dragado del mundo, con el conocimiento operativo local de Servimagnus, perteneciente a la familia Román.
El anuncio también incluye una promesa de inversión y generación de empleo. Según informaron las empresas, la puesta en marcha del nuevo esquema permitirá crear más de 600 puestos de trabajo directos e indirectos vinculados a tareas de ingeniería, mantenimiento, operación y servicios complementarios.
La concesión llega después de meses de disputas empresariales y judiciales.
La compañía belga DEME, principal competidora de Jan De Nul, cuestionó reiteradamente el proceso licitatorio e incluso presentó una oferta alternativa en las etapas finales del procedimiento. Sin embargo, las autoridades nacionales ratificaron la adjudicación y avanzaron con la formalización del resultado.
La polémica no terminó con la definición oficial. Tras conocerse la adjudicación, DEME volvió a cuestionar públicamente distintos aspectos del proceso y mantuvo sus objeciones sobre los criterios utilizados para seleccionar a las empresas ganadoras.
Mientras tanto, el Ministerio de Economía ya trabaja en los pasos previos a la firma definitiva del contrato.
Desde el Gobierno sostienen que el nuevo modelo de gestión permitirá reducir los costos logísticos en aproximadamente un 13,5%, mejorar la navegabilidad de los canales y aumentar la capacidad de carga de los buques que operan en el sistema portuario argentino.
La apuesta oficial también incluye obras de profundización destinadas a permitir el ingreso de embarcaciones de mayor porte, una demanda histórica de exportadores, puertos y sectores vinculados al comercio exterior.
Las empresas adjudicatarias afirman que incorporarán nuevas tecnologías de monitoreo, dragado y gestión ambiental para optimizar el funcionamiento de la vía navegable.
Sin embargo, el debate político continúa abierto.
La Hidrovía no es únicamente un corredor logístico. Constituye uno de los activos estratégicos más importantes de la economía argentina. Por allí sale la mayor parte de los dólares generados por el complejo agroexportador y se conecta buena parte del comercio regional proveniente de Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay.
Por esa razón, cada proceso de concesión suele despertar discusiones sobre soberanía, control estatal, regulación ambiental y distribución de los ingresos generados por una infraestructura clave para el funcionamiento económico del país.
Mientras esas discusiones continúan, una certeza ya quedó definida: la administración de la principal autopista fluvial de Argentina estará en manos de una nueva sociedad privada creada específicamente para gestionar el negocio más importante del sistema logístico nacional.


























