Esteban Trebucq defendió el triunfo de Lula en Brasil y calificó de «desvarío» el pedido de Milei de mandar periodistas a la hoguera. El conductor de LN+ se desmarcó del Presidente y reclamó respeto por las elecciones. ¡La cosa está tan podrida que hasta los periodistas amigos del Gobierno empezaron a buscar la salida de emergencia!
Esteban Trebucq hizo algo que parecía científicamente imposible: contradecir a Javier Milei sin que se le incendiara el estudio.
Desde Brasilia, el Pelado recordó que en democracia gana quien obtiene más votos, aunque sea por uno.
¡Mirá hasta dónde llegamos! ¡Un periodista tuvo que explicarle al Presidente que las elecciones no funcionan como una encuesta de Twitter donde bloqueás al que votó distinto!
Después vino el mazazo. Trebucq calificó de «barbaridad» y «desvarío» que Milei hablara de mandar periodistas a la hoguera.
¡Cuando hasta tus amigos te dicen que aflojes con las quemas, Javier, quizá el problema no sea la prensa sino que confundiste la Casa Rosada con la Inquisición!
El conductor también se solidarizó con Paulino Rodrigues, uno de los periodistas alcanzados por los ataques presidenciales.
¡Qué momento histórico para el periodismo argentino! ¡El Pelado terminó defendiendo colegas en lugar de tener que defender otro exabrupto del León!
Mientras Milei guarda silencio ante la victoria de Lula, Trebucq le recordó que respetar las urnas no es una concesión ideológica.
¡El Presidente se la pasa hablando de libertad, pero cuando pierde un amigo suyo quiere discutir el resultado y cuando lo critica un periodista parece que extraña la Edad Media!
La ruptura pública deja una postal incómoda para el oficialismo: ya no alcanza con acusar de comunista a cualquiera que cuestione los insultos presidenciales.
¡Si siguen así, en la próxima conferencia Milei va a tener que gritar «¡zurdos de mierda!» frente a un espejo, porque hasta sus defensores van a estar pidiendo licencia!
¡Trebucq no se volvió revolucionario: simplemente descubrió que entre defender a un presidente y justificar que quiera periodistas a la parrilla hay una diferencia que hasta un carnívoro entiende!


























