Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular español, cuestionó públicamente los insultos de Javier Milei durante su visita a Madrid. Santiago Abascal tampoco lo recibió personalmente y Pedro Sánchez aprovechó el escándalo en plena campaña electoral. ¡El León cruzó el Atlántico para combatir al socialismo y terminó trabajando gratis para el enemigo!
Javier Milei consiguió lo que parecía imposible: que la derecha española empezara a extrañar el silencio.
«No comparto el lenguaje ni la forma del lenguaje que utiliza el señor Milei», declaró Alberto Núñez Feijóo.
¡Qué papelón! ¡Hasta la derecha española, que tampoco es un convento de carmelitas, tuvo que pedirle al argentino que dejara de mear en la mesa!
Feijóo tomó distancia de los insultos presidenciales a Pedro Sánchez y aclaró que Isabel Díaz Ayuso no era responsable de las declaraciones de su visitante.
¡Ayuso lo recibió y el jefe del partido salió a explicar que no se hacen cargo de lo que rompió el invitado! ¡Ni en un cumpleaños infantil se despegan tan rápido del pendejo que incendió el pelotero!
Santiago Abascal, líder de Vox y aliado ideológico de Milei, tampoco interrumpió su campaña para reunirse con él.
¡El León fue a rugir entre amigos y descubrió que hasta los ultras tienen cosas más importantes que hacer que aguantarle una sobremesa!
La visita también opacó una propuesta de vivienda que Feijóo tenía preparada para presentar en Sevilla. Mientras el Partido Popular intentaba hablar de casas, Milei se encargaba de monopolizar los titulares a fuerza de insultos.
¡Los españoles esperando soluciones habitacionales y el argentino ofreciendo un espectáculo de demolición sin permiso municipal!
Pedro Sánchez aprovechó el regalo: utilizó el modelo económico de Milei como advertencia electoral y defendió su propuesta de aumentar las jubilaciones.
¡El socialista no necesitó contratar asesores de campaña: le alcanzó con dejar que Javier abriera la boca!
En el oficialismo argentino venden cada viaje presidencial como una demostración de liderazgo internacional.
¡Liderazgo las pelotas! ¡Milei fue a darle una mano a sus aliados y terminó siendo el único candidato que hizo campaña por Sánchez sin figurar en la boleta!
¡Si la derecha española pierde votos por este papelón, que no denuncie fraude: que le mande la factura al pelotudo que vino de Buenos Aires a hacerles campaña en contra!



























