El ministro de Economía se encontró con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional en Washington, tras la aprobación de la segunda revisión del programa que habilita un nuevo desembolso cercano a los 1.000 millones de dólares. El gobierno de Javier Milei necesita la plata para reforzar reservas y pagar vencimientos. El mismo gobierno que ajusta jubilaciones, licúa salarios y precariza el trabajo. El FMI aplaude «el rumbo económico». La Argentina, mientras tanto, sigue endeudándose.
Luis Caputo se reunió con Kristalina Georgieva en Washington. Fue en el marco de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional. El encuentro se dio después de que el organismo aprobara la segunda revisión del programa vigente, que habilita un nuevo desembolso cercano a los 1.000 millones de dólares.
El gobierno necesita la plata. La necesita para reforzar reservas. La necesita para afrontar compromisos financieros. La necesita para seguir pagando una deuda que no se termina nunca.
El FMI aplaude
Según la información oficial, la reunión se desarrolló en «un clima positivo». El organismo respalda «el rumbo económico del Gobierno, especialmente en materia fiscal y de reformas estructurales». Georgieva y Caputo analizaron la marcha del programa, los próximos pasos del esquema de pagos, y la acumulación de reservas (uno de los puntos donde Argentina había mostrado dificultades en la revisión previa).
Caputo también expuso ante inversores y funcionarios internacionales «las alternativas que evalúa el Gobierno para afrontar vencimientos en dólares». Nuevas herramientas de financiamiento. Estrategias para reducir costos. Siempre endeudándose. Siempre pidiendo plata prestada.
El programa de 20.000 millones
El acuerdo con el FMI forma parte de un programa de facilidades extendidas firmado en 2025 por 20.000 millones de dólares. Contempla metas fiscales, monetarias y de acumulación de reservas, con revisiones periódicas para habilitar nuevos desembolsos.
El gobierno recibió elogios del Fondo. Los mismos elogios que recibieron Macri, De la Rúa, Menem. La misma receta de siempre: ajuste, deuda, más ajuste, más deuda. Los que pagan son los de siempre: los trabajadores, los jubilados, los que no tienen llegada al poder.
El negocio de la deuda
El FMI presta plata. El gobierno la recibe. La usa para pagar vencimientos. Después pide más. Es el círculo vicioso que lleva décadas. La promesa de terminar con la «casta» no incluía al Fondo. La casta era los pobres. Los que ajustan son siempre los mismos. Los que reciben los elogios, también.
Caputo volvió de Washington con un desembolso de 1.000 millones de dólares. La Argentina, mientras tanto, sigue endeudada. Los trabajadores, precarizados. Los jubilados, comiendo polenta. Y el gobierno, festejando.


























