El informe del CEPA es lapidario: en el cuarto trimestre de 2025, la desocupación en PBA alcanzó el 9,5%, dos puntos por encima de la media nacional. Desde que asumió Milei, más de 96.000 bonaerenses perdieron su empleo registrado. Entre los jóvenes de 14 a 29 años, la desocupación roza el 17% en mujeres (16,8%) y supera el 16% en varones (16,2%). Los que tienen laburo ganan cada vez menos. Y los jubilados, que son casi 2,8 millones en la provincia, cobran un haber promedio que no alcanza. El ajuste, como siempre, lo pagan los mismos. Y el conurbano, otra vez, es el que pone el lomo.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) publicó un informe sobre la evolución de los indicadores socioeconómicos en la Provincia de Buenos Aires. Los números son lapidarios. Y no son opinión: son datos duros.
La foto del desastre
En el cuarto trimestre de 2025, la tasa de desocupación en PBA subió al 9,5%. Dos puntos por encima de la media nacional (7,5%). Desde que asumió Javier Milei, 96.243 bonaerenses perdieron su empleo registrado. El 34,3% del total de despidos del país ocurrió en la provincia más poblada.
El 16,5% de los que tienen trabajo están buscando otro. No porque quieran cambiar de aire. Porque el que tienen no alcanza. Porque la calidad del empleo es cada vez peor. Porque la precarización es la nueva normalidad.
Los jóvenes, los primeros en la fila
Entre los jóvenes de 14 a 29 años, la desocupación alcanza el 16,8% en mujeres y el 16,2% en varones. Son los primeros que se quedan sin laburo. También los primeros que se quedan sin futuro.
El informe del CEPA lo explica con una claridad que duele: «La imposibilidad de acceder a un empleo limita los procesos de autonomía económica, retrasa la independencia del hogar de origen y condiciona decisiones fundamentales como la continuidad educativa, la formación de un hogar propio o el acceso a una vivienda».
En criollo: los pibes no se van de la casa de los viejos porque no pueden. No se reciben porque no tienen con qué pagar el estudio. No forman una familia porque no pueden mantenerla. El ajuste no solo destruye empleos. Destruye proyectos de vida.
El ajuste tiene geografía
El informe del CEPA muestra algo que los números nacionales disimulan: el ajuste no es parejo. La provincia de Buenos Aires, donde vive el 38% de la población del país, carga con el 34,3% de los despidos. Su tasa de desempleo es dos puntos más alta que la media nacional. El conurbano bonaerense, el Gran La Plata y Mar del Plata son los distritos con los índices de desocupación más altos del país.
El gobierno de Javier Milei dice que el ajuste es doloroso pero necesario. Lo que no dice es quién lo paga. La provincia de Buenos Aires, otra vez, es la que pone el cuerpo. Los jóvenes, otra vez, son los primeros en la fila. Los jubilados, otra vez, son los que menos tienen.
El desempleo en PBA ya supera el 9%. Los jóvenes no encuentran laburo. Los que trabajan ganan cada vez menos. El ajuste tiene nombre, tiene apellido y tiene dirección: el conurbano bonaerense.
Nos leemos pronto.


























