El expresidente encabezó un acto de relanzamiento del PRO en Resistencia. Dijo que «jamás» cuestionaría el rumbo de Javier Milei porque «es el nuestro, estamos para complementarlo». Aclaró que no piensa ser oposición en 2027 «para que vuelva el kirchnerismo». Pero los números del humor social no lo acompañan. El desempleo es el principal problema, la paciencia al ajuste se agota, la confianza en Milei se desploma y la percepción de corrupción alcanza récords históricos. Macri pide «blindar el cambio» mientras el cambio se desmorona solo.
Mauricio Macri encabezó este viernes un acto de relanzamiento del PRO en Resistencia, en el marco de la gira denominada «Próximo paso». El expresidente pidió «no darle excusas al populismo para volver», en obvia referencia al kirchnerismo. Dijo que «jamás» cuestionaría el rumbo de Javier Milei porque «es el nuestro, estamos para complementarlo». Y aclaró que no piensa ser oposición en 2027, «menos para que vuelva el kirchnerismo».
«Tenemos la idea de blindar el cambio, ese que nos propusimos en 2015 y plantamos la semilla del mismo, pero en 2019 volvió el ejército de la demolición», subrayó Macri. «No hay que darles excusas al populismo para volver», expresó.
El cambio que se desmorona
El problema es que los números del humor social no acompañan. Un informe de QMonitor reveló esta semana que el apoyo al gobierno cayó por tercera vez consecutiva, la percepción de corrupción alcanzó el valor más alto de todas las mediciones, el vínculo afectivo hacia Milei tocó un piso histórico y la tolerancia al ajuste pasó del 42% al 35%, con caídas incluso dentro del segmento mileísta.
El desempleo se convirtió en la principal preocupación de los argentinos, desplazando a la inflación. La evaluación negativa de la economía nacional subió doce puntos. Siete de cada diez argentinos tienen que recurrir a ahorros, préstamos o ayuda familiar para llegar a fin de mes. Más del sesenta por ciento de la población registró algún despido en su círculo cercano en los últimos tres meses.

Macri pide «blindar el cambio» mientras el cambio se desmorona solo. Pide «no darle excusas al populismo» mientras el gobierno que apoya acumula récords de desaprobación. Pide «señalar lo que está mal» pero no señala nada.
El silencio que traiciona
«El silencio no ayuda al cambio, lo traiciona», dijo Macri. El exmandatario tiene razón. El silencio de Macri frente al ajuste, frente a la precarización laboral, frente a la caída del empleo, frente a la licuación de los salarios, es un silencio cómplice. Y la sociedad, que ya no tolera más el ajuste, también lo está notando.
Macri quiere «blindar el cambio». Pero el cambio que él mismo impulsó en 2015 terminó en 2019 con una crisis económica y social. El cambio que ahora impulsa Milei muestra los mismos síntomas. La diferencia es que esta vez, el desgaste alcanzó a las propias bases del gobierno. Y Macri, en lugar de señalar lo que está mal, pide «no darle excusas al populismo».
El populismo, mientras tanto, no necesita excusas. El gobierno se las da solo.


























