Un informe de QMonitor reveló que por tercer mes consecutivo cayó la evaluación positiva de la situación del país. El desempleo desplazó a la inflación como principal preocupación de los argentinos. El apoyo al gobierno cayó por tercera vez consecutiva. La percepción de corrupción del gobierno creció cuatro puntos y alcanzó el valor más alto de todas las mediciones. El vínculo afectivo hacia el presidente tocó un piso histórico. Y la tolerancia al ajuste pasó del 42% al 35%, con caídas incluso dentro del segmento mileísta. El desgaste comenzó a erosionar las propias bases del gobierno.
(QMonitor es un sistema de monitoreo estratégico desarrollado por la consultora QSocial Big Data. Combina encuestas probabilísticas tradicionales con análisis de conversaciones en redes sociales para medir el humor social, la evaluación del gobierno, las preocupaciones de la población y las expectativas económicas. No tiene filiación política declarada y sus informes son citados habitualmente por medios como Telefe, Perfil y Bloomberg Línea.)
Por tercer mes consecutivo, la evaluación positiva de la situación del país cayó al valor más bajo desde el inicio de la serie histórica de QMonitor. El desempleo se convirtió en la principal preocupación de los argentinos, desplazando a la inflación que, después de cinco meses, regresó al segundo lugar.
El apoyo al gobierno cayó por tercera vez consecutiva. La percepción de corrupción del gobierno creció cuatro puntos y alcanzó el valor más alto de todas las mediciones realizadas por QMonitor. El índice de vínculo afectivo hacia el presidente tocó uno de los valores más bajos de toda la serie. Los subíndices que más se resintieron fueron el de empatía y el de confianza.
La paciencia al ajuste se agota
La tolerancia al ajuste y la paciencia social pasaron del 42% al 35%. La caída se manifiesta incluso dentro del segmento mileísta, tradicionalmente más afín a las políticas de ajuste. Es una señal de alerta clave para el oficialismo: el desgaste comenzó a erosionar sus propias bases.

La imagen positiva del presidente bajó cinco puntos y se ubicó en 36%. Su diferencial de imagen se consolidó en terreno negativo.
Los indicadores económicos tocan picos negativos
La evaluación negativa de la economía nacional subió doce puntos y se ubicó en 48%. Las expectativas a futuro pasaron del 36% al 52%. Siete de cada diez argentinos tienen que recurrir a algún mecanismo para financiar sus gastos cotidianos: ahorros, préstamos informales, tarjetas de crédito o ayuda familiar. Más del sesenta por ciento de la población registró algún despido en su círculo cercano en los últimos tres meses.
La oposición no capitaliza
Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo la principal líder de la oposición, pero el arco opositor en su conjunto no logra traducir el mal humor social en una alternativa política clara y competitiva.
El gobierno, solo
Los números son contundentes: el desempleo es el principal problema, la paciencia al ajuste se agota, la confianza en el presidente se desploma, la percepción de corrupción alcanza récords históricos. El gobierno de Javier Milei está solo. No tiene oposición que le haga frente, pero tampoco tiene pueblo que lo banque. Los que votaron el ajuste empiezan a preguntarse si valió la pena. Los que no lo votaron, hace rato que lo saben.


























