El jueves por la tarde, el gendarme Nahuel Gallo cruzó por primera vez las puertas del Congreso como hombre libre. Fue recibido en su despacho por la senadora Patricia Bullrich, en un encuentro a puertas cerradas que duró casi dos horas. Allí, Gallo compartió fragmentos de su cautiverio de 448 días en la cárcel venezolana de El Rodeo I, aunque según los presentes apenas contó «un 10% de lo que vivió» . Pero el eje político de la reunión fue otro: Bullrich aprovechó para denunciar un «intento de apropiación» por parte de la AFA, que gestionó el traslado del gendarma mientras el Estado argentino estaba marginado de las negociaciones . Mientras tanto, Gallo inicia un proceso de recuperación física y psicológica. La pregunta que queda flotando es si la política podrá estar a la altura de su dolor.
Buenos Aires, 8 de marzo de 2026 – El hombre que ingresó al despacho de Patricia Bullrich este jueves no era el mismo que sonreía en las fotos familiares de diciembre de 2024. Nahuel Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional, atravesó los pasillos del Senado con la mirada pesada y el cuerpo delgado, marcado por 448 días de encierro en una de las cárceles más temidas del chavismo.
El encuentro, a puertas cerradas y sin prensa, duró casi dos horas. Participaron los senadores Bartolomé Abdala, Maximiliano Abad, Agustín Monteverde, Vilma Bedia y Martín Goerling . La vicepresidenta Victoria Villarruel, que almorzaba a pocos metros, no fue invitada. «Fue una reunión privada», se excusaron.
Según trascendió, Gallo compartió detalles de su paso por El Rodeo I, el penal que él mismo definió días atrás como «un lugar de bastantes torturas psicológicas» . Pero los presentes advirtieron que el relato fue fragmentario. «Apenas les contó un 10% de lo que vivió», explicaron cerca de Bullrich .
La denuncia contra la AFA
Pero el núcleo político del encuentro no fue el relato del cautiverio, sino la discusión sobre cómo se gestó la liberación. Al salir, Bullrich fue tajante con los periodistas: acusó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) de haber intentado «apropiarse» de la liberación del gendarma .
«Cuando lo fueron a buscar, se enteró en ese momento de que había un avión donde había dos representantes de la AFA. Le pidieron que diga que había sido la AFA y él decidió no decirlo, porque él sabe que su país estuvo siempre», relató la senadora .
Según Bullrich, el gendarme agradeció el traslado de forma privada, pero se negó a hacer una manifestación pública a favor de la entidad que preside Claudio «Chiqui» Tapia. La exministra vinculó la gestión de la AFA con los nexos ideológicos que mantienen con el gobierno venezolano: «Ellos podían llegar a Delcy Rodríguez, son amigos o comparten ese mismo modelo. Nosotros no, siempre hemos tenido dificultades» .
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había reconocido días antes que la entidad «no solo hizo de taxi, fue negociador y taxi» . Pero en la Casa Rosada, la jugada de la AFA sigue generando resquemor, en medio de la creciente tensión entre el gobierno de Javier Milei y la entidad deportiva.
El cautiverio y la desconfianza
La versión de Bullrich sobre la desconfianza de Gallo al momento del rescate coincide con lo que la propia ministra de Seguridad había anticipado. «A él le dijeron ‘te van a venir a buscar un embajador’ y no tenía idea de nada, estaba encapuchado. Antes de subirlo, lo pelaron y se lo entregan a dos personas que no conocía y que estaban muy bien vestidas con un cartelito de AFA», relató Monteoliva .
En su primera conferencia de prensa, Gallo evitó mencionar a la AFA y agradeció de manera genérica «a todas las instituciones que hicieron algo» . Días después, su familia publicó una carta en la que incluyó a la entidad entre los agradecimientos, aunque en un tono mesurado: «A la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), por su colaboración en un momento muy importante, gesto que valoramos profundamente» .
El presente: salud, justicia y futuro incierto
Gallo permanece en el Edificio Centinela, sometido a controles médicos y psicológicos. El último parte indica que deberá iniciar un tratamiento de recuperación nutricional debido a la privación alimentaria sufrida durante el cautiverio . También fue citado a declarar como testigo en la causa por crímenes de lesa humanidad contra Nicolás Maduro y otros altos cargos del chavismo que tramita en la Justicia argentina bajo el principio de jurisdicción universal .
La senadora Bullrich adelantó que el gendarme seguirá en la Gendarmería, pero primero atravesará un período de adaptación . En el horizonte, también asoma la posibilidad de un encuentro con Javier Milei, aunque por ahora no hay confirmación oficial.
Mientras tanto, otro argentino permanece detenido en Venezuela. Germán Giuliani, abogado, lleva nueve meses preso en las mismas condiciones que Gallo. Su hermana Vanesa exigió esta semana su liberación . En el Senado, Bullrich ya confirmó que los recibirá mañana .
📍 448 días de encierro, 2 horas de reunión, un 10% del relato y una disputa política por el crédito. Gallo ya está en casa, pero su mente sigue en Rodeo I. Mientras Bullrich y la AFA se acusan mutuamente, el gendarme inicia un camino de silencio y recuperación que nadie debería interrumpir. La pregunta que queda es si la política será capaz de estar a la altura de su dolor.




























