Las que se quedan

Crecer también es aprender a soltar a quienes nunca estuvieron de verdad.
Entre ausencias, decepciones y nuevos afectos, entendí que sanar no siempre hace ruido.
A veces, simplemente significa seguir adelante sin dejar de abrazarse a una misma.

A las 19:29 del primero de mayo de 2026 volví a escribir sobre mí, pero esta vez no desde el dolor más urgente ni desde el derrumbe, sino desde una sensación extraña que se parece un poco a la calma, aunque todavía me cueste reconocerla del todo. Me describí como una chica valiente, y mientras lo hacía me di cuenta de que durante años me había costado muchísimo usar palabras amables conmigo misma, como si reconocer mi esfuerzo fuera una forma de soberbia, como si haber sobrevivido no alcanzara para sentir orgullo. Pero esta vez fue distinto. Esta vez pude mirarme con menos dureza.

Pensé en la nena que fui.

En esa versión mía que aprendió demasiado temprano a soportar cosas que ningún chico debería vivir, y sentí ganas de abrazarla, no desde la tristeza sino desde el reconocimiento. Porque durante mucho tiempo creí que mi infancia era solamente una herida, una marca amarga que iba a perseguirme siempre, y recién ahora empiezo a entender que también fue el lugar donde nació algo que todavía me sostiene: la capacidad de seguir incluso cuando todo alrededor parece roto.

A veces imagino a esa nena mirándome desde lejos.

Y me gusta pensar que estaría orgullosa.

Que vería en mí algo más que dolor.

Que entendería que no nos rendimos.

Porque después de todo lo vivido, de las pérdidas, de las ausencias, de las veces que tuve que volver a empezar sin fuerzas, hoy siento que estoy cerca de algo que antes parecía imposible: cumplir metas, construir una vida distinta, demostrarme que sí podía.

Y no hablo solamente de las grandes cosas.

También hablo de esas pequeñas escenas cotidianas que para otros pueden parecer simples pero que para mí tienen el peso enorme de todo lo que costaron. No tener deudas, por ejemplo. Poder respirar tranquila por un momento. Poder consentir a mis hijos sin culpa, comprarles algo y disfrutarlo con ellos sin sentir el miedo constante de no llegar. Hay una felicidad muy silenciosa en eso, una paz pequeña pero real que quizás solo entiende quien pasó años sobreviviendo más que viviendo.

Sin embargo, hay dolores que cambian de forma pero no desaparecen.

Y uno de los que más me cuesta aceptar tiene que ver con las amistades, con esa sensación amarga de haber estado siempre para otros y descubrir, cuando me tocó caer, que muchas personas solo sabían recibir. Recuerdo haber acompañado, escuchado, ayudado incluso económicamente cuando podía, poniendo el cuerpo y el tiempo para personas que yo creía amigas, y después encontrarme sola en mis propios momentos difíciles, no porque necesitara plata ni favores —nunca me gustó pedir, nunca me gustó mostrar mis carencias— sino porque necesitaba presencia, interés genuino, humanidad.

Y eso dolió.

No por orgullo.

Sino porque una termina entendiendo que hay gente que se acostumbra a verte fuerte y entonces cree que no necesitás nada.

O peor.

Que confunde tu fortaleza con obligación.

Con el tiempo empecé a cansarme de los vínculos sostenidos por lástima, de esas personas que se acercaban no porque realmente quisieran conocerme sino porque mi historia les despertaba una especie de compasión incómoda, como si yo fuera solamente una chica golpeada por la vida tratando de salir adelante. Y yo soy mucho más que eso.

Soy una mujer construyéndose.

Una madre.

Una persona con metas.

Con proyectos.

Con deseo de crecer sin pasar por encima de nadie, sin hacer demasiado ruido, avanzando de a poco, paso a paso, como aprendí a hacer casi todo en mi vida.

Por eso hoy valoro distinto a las personas que llegan.

Las nuevas presencias.

Los afectos recientes.

Porque hay algo muy reparador en descubrir gente que no necesita saber todos tus dolores para tratarte con cuidado, personas capaces de darte paz desde algo tan simple como un consejo sincero, una escucha real, una compañía sin invasión. Ellos me enseñaron algo que yo nunca había entendido del todo: que bajar la guardia no siempre termina en herida.

Y eso, para alguien que pasó tantos años sobreviviendo a las decepciones, también es una forma de sanar.

Todavía me cuesta confiar completamente.

Todavía hay partes de mí que viven alertas.

Pero ya no quiero construir mi vida desde la desconfianza permanente, porque vivir esperando el daño también termina siendo otra forma de encierro.

Hoy quiero otra cosa.

Quiero vínculos donde no tenga que demostrar constantemente mi valor.

Quiero personas que se queden sin necesidad de rescatarme.

Quiero una vida donde el amor no se sienta como deuda ni sacrificio.

Y mientras escribo todo esto, aparece Julieta.

Su letra.

Ese “mamá papá te amo” escrito con inocencia sobre la hoja.

Y entonces entiendo algo que a veces olvido: que incluso en medio de todos mis miedos, de mis ataques de ansiedad, de las noches difíciles y del cansancio acumulado, construí algo bueno.

Algo tierno.

Algo distinto.

Porque mis hijos crecieron aprendiendo a decir “te amo” sin miedo.

Y eso, viniendo de donde vengo, ya es una forma inmensa de haber cambiado la historia.

  • Related Posts

    La poesía que encontré cuando dejé de correr

    En una casa de Imbassaí, después de atravesar por primera vez la intensidad cultural de Salvador de Bahía, encontré Poesias Acidentais, el primer libro de la escritora bahiana Cris Vaccarezza,…

    Cuando los Rolling Stones encontraron el soul: dos libros reconstruyen el puente con Stax Records

    La historia de los Rolling Stones y la de Stax Records están mucho más entrelazadas de lo que parece. Grabando Emociones, de Tony Vardé, y Con el tiempo de su…

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    You Missed

    La inflación baja en el promedio, pero sube más rápido en la mesa: la canasta alimentaria trepó 39,6%

    La inflación baja en el promedio, pero sube más rápido en la mesa: la canasta alimentaria trepó 39,6%

    Milei quiere eliminar las PASO: la libre competencia termina cuando aparecen competidores

    Milei quiere eliminar las PASO: la libre competencia termina cuando aparecen competidores

    Kicillof suma al Evita y convierte Villa Domínico en su plataforma presidencial

    Kicillof suma al Evita y convierte Villa Domínico en su plataforma presidencial

    De los trolls a los puertos: la trama que conecta a Cerimedo con Losada y Bullrich en la Hidrovía

    De los trolls a los puertos: la trama que conecta a Cerimedo con Losada y Bullrich en la Hidrovía

    Carrizo convirtió peronistas en cucarachas: ella pasó de Cristina a Milei sin inteligencia artificial

    Carrizo convirtió peronistas en cucarachas: ella pasó de Cristina a Milei sin inteligencia artificial

    Imputaron al Chiqui Tapia y Jorge Macri presiona a Kicillof para sacarlo del CEAMSE

    Imputaron al Chiqui Tapia y Jorge Macri presiona a Kicillof para sacarlo del CEAMSE

    Kicillof podría unificar: si Milei se hunde, que lleve puestos a todos

    Kicillof podría unificar: si Milei se hunde, que lleve puestos a todos

    Renunció Sabor al gobierno de Jorge Macri: por suerte se olvidó de irse

    Renunció Sabor al gobierno de Jorge Macri: por suerte se olvidó de irse

    Córdoba: una denuncia por abuso golpea al armado de De Loredo en la Legislatura

    Córdoba: una denuncia por abuso golpea al armado de De Loredo en la Legislatura

    Morzone pidió ir a la guerra por Malvinas: empezó atacando a los que ya fueron

    Morzone pidió ir a la guerra por Malvinas: empezó atacando a los que ya fueron

    La Corte desempata el caso Paseo del Bajo que compromete a Larreta y Dietrich

    La Corte desempata el caso Paseo del Bajo que compromete a Larreta y Dietrich

    La inflación perforó el 2%, pero el núcleo no baja: el 1,7% de agosto tuvo ayuda de los estacionales

    La inflación perforó el 2%, pero el núcleo no baja: el 1,7% de agosto tuvo ayuda de los estacionales

    Los gobernadores le creen a Milei: por eso quieren todo firmado

    Los que construyen la IA piden un freno: la advertencia que expone la carrera más peligrosa de Silicon Valley

    Los que construyen la IA piden un freno: la advertencia que expone la carrera más peligrosa de Silicon Valley

    Milei vuelve a Estados Unidos para hablar ante el Citi y la red liberal

    Milei vuelve a Estados Unidos para hablar ante el Citi y la red liberal

    Con seis millones de morosos, LLA ofrece educación financiera y rechaza aliviar las deudas

    Con seis millones de morosos, LLA ofrece educación financiera y rechaza aliviar las deudas

    El dólar barato empieza a pasar factura: el peso se apreció 12% y el mercado teme una corrección

    El dólar barato empieza a pasar factura: el peso se apreció 12% y el mercado teme una corrección

    Bullrich quiso arrancar el Senado y Toto le vació el tanque

    Bullrich quiso arrancar el Senado y Toto le vació el tanque

    Estados Unidos: la deuda roza los USD 40 billones y Wall Street exige más

    Estados Unidos: la deuda roza los USD 40 billones y Wall Street exige más

    El Gobierno retiene $60 mil millones y los bomberos lanzan un sirenazo nacional

    El Gobierno retiene $60 mil millones y los bomberos lanzan un sirenazo nacional

    El oro del Central sigue sin domicilio: Bausili dijo BIS y el mercado apunta a Londres

    El oro del Central sigue sin domicilio: Bausili dijo BIS y el mercado apunta a Londres

    85 AÑOS DEL NACIMIENTO DE OTIS REDDING, EL REY DEL SOUL

    85 AÑOS DEL NACIMIENTO DE OTIS REDDING, EL REY DEL SOUL

    Las flores que crecen cuando todo se cae

    Las flores que crecen cuando todo se cae

    Feira Preta abre 300 becas gratuitas para impulsar emprendimientos afro en América Latina

    Feira Preta abre 300 becas gratuitas para impulsar emprendimientos afro en América Latina

    Un machirulo menos en los medios de comunicación

    Un machirulo menos en los medios de comunicación

    El pacto de las patentes amenaza con encarecer los medicamentos en Argentina

    El pacto de las patentes amenaza con encarecer los medicamentos en Argentina

    Corrupción y desempleo arrinconan a Milei y desplazan a la inflación

    Corrupción y desempleo arrinconan a Milei y desplazan a la inflación