La oposición calcula 123 presencias y necesita 129 para abrir la sesión convocada para las 14. Los tres diputados tucumanos y los representantes de Salta pueden definir si el megadecreto continúa vigente o recibe el rechazo definitivo del Congreso.
El futuro del DNU 70/2023 quedó condicionado por las decisiones de los gobernadores Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz, luego de que Martín Llaryora resolviera que los seis diputados cordobeses que responden a su Gobierno participen de la sesión especial convocada para este jueves.
La reunión está prevista para las 14 y la oposición necesita reunir 129 legisladores para alcanzar el quórum. La cuenta más optimista parte de 110 diputados pertenecientes a los bloques que solicitaron la sesión y suma seis cordobeses, cuatro misioneros y tres catamarqueños. El total llegaría así a 123: todavía faltarían seis.
En ese escenario, los tres integrantes del bloque Independencia —Gladys Medina, Javier Noguera y Elia Fernández— vinculados al gobernador tucumano Jaldo resultan decisivos. También pueden inclinar la balanza los salteños Pablo Outes, Bernardo Biella y Yolanda Vega, quienes responden políticamente a Sáenz.
Hasta horas antes de la sesión, ninguna de esas dos delegaciones había confirmado en bloque su presencia.
La oposición necesita seis diputados más
La definición de Córdoba representa un golpe para el Gobierno. Llaryora decidió acompañar el intento opositor de rechazar el decreto, pese a las negociaciones que la Casa Rosada mantiene con los gobernadores para garantizar respaldo legislativo.
En Misiones, los diputados cercanos al gobernador Hugo Passalacqua también recibieron indicaciones de acompañar la ofensiva contra el DNU. Los legisladores catamarqueños completarían la base de 123 presencias con la que trabaja la oposición.
Para llegar a los 129 necesarios, deben incorporarse todos o una parte decisiva de los diputados tucumanos y salteños. Sin quórum, la Cámara no podrá iniciar el debate y el decreto seguirá vigente.
La sesión fue solicitada formalmente por Germán Martínez y otros diputados. El temario oficial incluye tres asuntos: un régimen para atender el endeudamiento familiar, el tratamiento del DNU 70/2023 y la prórroga de la Emergencia Nacional en Discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2027.
El orden elegido aumenta la presión sobre los legisladores provinciales. Quienes no se sienten impedirán discutir no solamente el megadecreto, sino también la extensión de la emergencia en discapacidad.
Organizaciones de familiares y prestadores intensificaron por eso sus reclamos sobre los diputados que todavía no confirmaron su presencia. Sin embargo, que un legislador otorgue quórum no significa necesariamente que después vote a favor de rechazar el decreto: son dos decisiones parlamentarias diferentes.
Qué se juega con el DNU 70
El Senado ya rechazó el DNU 70 en marzo de 2024. Para dejarlo definitivamente sin efecto, falta que la Cámara de Diputados adopte la misma decisión. Mientras eso no ocurra, el decreto continúa vigente.
La discusión volvió a adquirir fuerza por el conflicto alrededor de la Ley de Tierras. El artículo 154 del DNU derogó la norma que limita la compra de territorios rurales por parte de personas y empresas extranjeras.
La Corte Suprema suspendió provisionalmente los efectos de ese artículo mediante una medida cautelar. Esa decisión restableció temporalmente los límites, pero no resolvió la cuestión de fondo.
El rechazo parlamentario tendría consecuencias mucho más amplias porque el decreto modificó o derogó centenares de regulaciones relacionadas con alquileres, medicina prepaga, relaciones laborales, actividad financiera y otras áreas económicas.
El Gobierno ofrece restituir la Ley de Tierras
Para impedir una derrota, Martín Menem impulsó una maniobra alternativa: incorporar la restitución de la Ley de Tierras al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y convocar otra sesión para el 21 de octubre.
El oficialismo pretende convencer a los bloques dialoguistas de que no es necesario rechazar todo el DNU para recuperar los límites a la extranjerización. El nuevo dictamen elimina el artículo 154 y restablece la Ley 26.737.
La estrategia tiene dos problemas. El primero es que el proyecto fue modificado en Diputados y, si se aprueba, deberá regresar al Senado. El segundo es que Patricia Bullrich anticipó que la Cámara alta podría rechazar los cambios, debilitando la garantía ofrecida por Menem.
Mientras la oposición intenta reunir los 129 presentes, el Gobierno concentra sus gestiones sobre Jaldo y Sáenz. La situación de los salteños permanece abierta: Biella viajaba hacia Buenos Aires, Outes no había definido su postura y Vega habría presentado un parte médico.
La disputa se resolverá primero en el tablero de asistencia. La oposición todavía no tiene garantizado el quórum, pero los seis diputados de Llaryora la dejaron a un paso. Si Tucumán y Salta se sientan en sus bancas, el DNU fundacional de Milei podría enfrentar el rechazo definitivo del Congreso.



























