El ministro de Justicia retó públicamente al procurador interino Eduardo Casal por las cuatro fiscalías vacantes de Comodoro Py. El reclamo ocurrió durante la entrega de un edificio de 3.700 metros cuadrados en la ex ESMA. Mientras tanto, varios pliegos siguen trabados en el Senado por internas políticas. ¡Inauguraron las oficinas antes de conseguir a los que tienen que trabajar adentro!
Juan Bautista Mahiques aprovechó un acto oficial para darle un tirón de orejas a Eduardo Casal: de doce fiscalías federales de Comodoro Py, cuatro están vacantes.
«Espero que se avance rápido», le reclamó.
¡Qué descubrimiento, carajo!
¡La Justicia argentina tiene tantos agujeros que, si fuera un queso gruyere, ya lo habrían declarado patrimonio gastronómico de Comodoro Py!
El reto ocurrió durante la entrega de un edificio de tres plantas y 3.700 metros cuadrados al Ministerio Público Fiscal.
¡Hermoso inmueble!
¡Tres pisos, oficinas flamantes y fiscales ausentes! ¡Es un hotel cinco estrellas para expedientes que necesitan vacaciones permanentes!
Mahiques explicó que sin fiscales no puede funcionar exitosamente el sistema acusatorio.
¡Una revelación jurídica conmovedora!
¡Después van a descubrir que para operar un hospital hacen falta médicos y para apagar incendios conviene tener bomberos! ¡Tiembla la Academia Sueca!
Casal respondió que los concursos para cubrir las vacantes están en marcha.
Y desde Justicia destacaron el envío de 232 pliegos al Senado y 169 designaciones concretadas.
Pero varios nombramientos siguen empantanados en la política, incluidas las internas libertarias.
¡El Gobierno le exige velocidad a Casal mientras parte de sus propios nombramientos circula por el Senado a la velocidad de una tortuga con prisión domiciliaria!
Lo más exquisito es que todo sucedió en un edificio de la ex ESMA, un lugar atravesado por la memoria del terrorismo de Estado.
¡En un sitio donde la historia exige justicia, los funcionarios montaron un espectáculo para discutir por qué faltan quienes deben ejercerla!
Y ahí está el verdadero problema: las vacantes afectan el funcionamiento del sistema judicial, mientras las responsabilidades por cubrirlas se reparten entre concursos, propuestas, acuerdos y decisiones políticas.
¡Mahiques retó a Casal, Casal habló de concursos y el Senado sigue procesando pliegos como si fueran expedientes arqueológicos!
¡Al final, Comodoro Py consiguió edificio nuevo, pero todavía le faltan fiscales! ¡En la Argentina la Justicia no es ciega: está buscando personal, mientras la política le esconde los anteojos!



























