El Papa llegará al país el 8 de noviembre y permanecerá hasta el miércoles 11. El Vaticano confirmó que el tumor extirpado estaba localizado y que no necesitará tratamiento adicional. Su agenda incluye encuentros con Javier Milei, personas con discapacidad, trabajadores y presos, además de celebraciones religiosas en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
El papa León XIV despejó buena parte de las incertidumbres sobre su viaje a Argentina. Durante la audiencia del miércoles en la Plaza de San Pedro, una pareja de recién casados santafesinos le expresó que lo esperaba en el país. El pontífice respondió sonriente: «Argentina, allá vamos».
El intercambio, registrado en video y difundido este jueves, ocurrió con Juan Martín Fontana y Ornella Bontorín, una pareja de Sauce Viejo que viajó a Italia durante su luna de miel.
La frase llega después de una noticia médica favorable. El Vaticano informó el 21 de octubre que los estudios definitivos confirmaron que el adenocarcinoma pulmonar extirpado durante la cirugía del día 13 estaba localizado. Los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora determinaron que no se necesita tratamiento oncológico adicional.
Cuatro días en Argentina con una agenda social
El itinerario oficial establece que León XIV llegará al Aeroparque Jorge Newbery el domingo 8 de noviembre a las 16:30. Después de un homenaje al general San Martín, será recibido por Javier Milei en la Casa Rosada y participará de un encuentro institucional en el Palacio Libertad.
El lunes 9 visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, una institución dedicada a la atención de personas con discapacidad que mantiene reclamos por medicamentos e insumos ante el Gobierno nacional. Ese mismo día celebrará una misa en Palermo y dialogará con representantes del mundo laboral en la Universidad Católica Argentina.
El martes 10 viajará a Córdoba, donde oficiará una misa en la Escuela de Aviación Militar y mantendrá encuentros religiosos. Por la noche regresará a Buenos Aires para participar de una vigilia juvenil.
Su despedida será el miércoles 11, después de visitar un establecimiento penitenciario federal y celebrar una misa en la Basílica de Luján. A las 14 partirá hacia Perú.
Una visita atravesada por los conflictos sociales
La agenda papal tendrá una dimensión que excede las ceremonias religiosas. El encuentro con personas con discapacidad se producirá mientras continúa la disputa por el financiamiento de prestaciones y la aplicación de la Ley de Emergencia Nacional en Discapacidad.
La reunión con trabajadores también coincidirá con los debates sobre salarios, despidos y reformas laborales impulsadas por el Gobierno.
Estos encuentros forman parte del programa pastoral de León XIV y no constituyen, por sí mismos, una toma de posición sobre las controversias políticas argentinas. Sin embargo, colocarán esas realidades sociales en el centro de una visita de gran repercusión pública.
Será, además, la primera visita de un Papa a Argentina desde Juan Pablo II en 1987, una expectativa que Francisco nunca llegó a concretar durante su pontificado.
La recuperación médica de León XIV permitió mantener los preparativos de una gira que también comprende Uruguay y Perú.
«Argentina, allá vamos» fue una respuesta breve, pero suficiente para renovar la expectativa de miles de fieles. El 8 de noviembre, el país espera recibir a un pontífice cuya agenda pondrá en contacto a la Iglesia con algunos de los debates sociales más sensibles de la Argentina actual.



























