La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés registró un 60% de desaprobación de la gestión presidencial y apenas un 36% de respaldo, el mismo nivel que Mauricio Macri alcanzaba en una etapa equivalente de su mandato. Sin embargo, La Libertad Avanza conserva el 26% de intención de voto frente al 24% del peronismo, una diferencia estadísticamente no significativa. El 26% de los consultados todavía no define su preferencia o prefiere no responder. El relevamiento muestra una contradicción central: el malestar con el Gobierno es mayoritario, pero no se concentra en una alternativa electoral.
La aprobación de Javier Milei se encuentra en el 36%, mientras que el 60% de las personas encuestadas desaprueba su gestión, según el relevamiento de octubre de 2026 elaborado por el Laboratorio de Observación de la Opinión Pública de la Universidad de San Andrés. La diferencia negativa alcanza los 24 puntos porcentuales y ubica al oficialismo frente a un escenario de fuerte desgaste político a poco más de un año de las elecciones presidenciales.
Los resultados presentan una coincidencia histórica: el mismo estudio compara la aprobación actual de Milei con la que registraba Mauricio Macri en una etapa equivalente de su Presidencia. Macri atravesaba entonces las consecuencias de la crisis cambiaria iniciada en 2018 y terminaría perdiendo su intento de reelección en 2019.
Pero esa comparación necesita una precisión. El hecho de que dos presidentes alcancen un mismo nivel de aprobación en momentos equivalentes de sus mandatos no demuestra que sus resultados electorales posteriores deban ser iguales.
Las condiciones económicas, las coaliciones políticas, la configuración de las candidaturas y el comportamiento del electorado son diferentes. Además, Macri llegó a aquel nivel después de una caída pronunciada, mientras que Milei muestra una relativa estabilización respecto de septiembre.
El dato histórico es relevante como referencia del deterioro del respaldo presidencial, no como pronóstico electoral.
La encuesta, realizada entre el 5 y el 13 de octubre sobre 1.000 adultos residentes en Argentina y conectados a internet, confirma una tendencia particularmente importante: la desaprobación del Ejecutivo no se transforma automáticamente en intención de voto por la oposición.
El 60% desaprueba al Gobierno, pero solamente el 26% elegiría al oficialismo
Aprueba la gestión
36%
Desaprueba la gestión
60%
Fuente: Universidad de San Andrés, ESPOP de octubre de 2026. El 4% restante corresponde a otras respuestas.
El primer punto técnico del relevamiento consiste en distinguir la aprobación de gestión de la intención de voto.
La aprobación mide la evaluación que una persona realiza sobre el desempeño del Gobierno. La intención de voto, en cambio, refleja una preferencia electoral declarada frente a las opciones disponibles en el momento de la encuesta.
Es perfectamente posible desaprobar la administración de Milei y no estar dispuesto a votar al peronismo. También es posible aprobar algunas políticas del Gobierno y preferir otro espacio para las próximas elecciones.
Esa diferencia explica por qué los resultados no deben interpretarse como una transferencia automática del 60% de desaprobación hacia una candidatura opositora.
El informe presenta además una marcada diferencia en la intensidad de las opiniones. Apenas el 14% de los consultados afirma aprobar mucho la gestión, mientras que el 48% expresa una desaprobación total.
La relación entre esos grupos muestra que el rechazo intenso supera ampliamente al respaldo más firme. No obstante, tampoco corresponde identificar esas categorías con votos asegurados o imposibles de modificar durante una campaña.
La Libertad Avanza y el peronismo están separados por apenas dos puntos
Intención de voto por espacio político
Encuesta nacional, octubre de 2026. Porcentaje del total de personas encuestadas.

La encuesta ubica a La Libertad Avanza con el 26% de intención de voto para las presidenciales de 2027 y al peronismo con el 24%.
La diferencia de dos puntos está por debajo del margen de precisión informado para el relevamiento, aproximadamente 3,15 puntos porcentuales. Por lo tanto, no permite establecer una ventaja estadísticamente concluyente para ninguna de las dos fuerzas.
El Frente de Izquierda alcanza el 4%; el PRO y Provincias Unidas registran el 3% cada uno; y la Unión Cívica Radical obtiene el 2%.
El dato plantea dos cuestiones políticas relevantes.
La primera es que La Libertad Avanza mantiene una base electoral identificable pese al elevado nivel de desaprobación presidencial. La segunda es que el peronismo tampoco consigue concentrar por sí solo el conjunto de las preferencias críticas del Gobierno.
La dispersión alcanza asimismo a las fuerzas que buscan presentarse como alternativas diferentes de ambos espacios. PRO, radicalismo y Provincias Unidas registran porcentajes individuales reducidos en esta medición.
El resultado describe un sistema partidario con dos polos principales, pero con una proporción considerable de electores que todavía no expresan una decisión.
El 26% que no define su voto es tan numeroso como el apoyo electoral a LLA
No sabe o no responde
26%
Distribución
21% indeciso · 5% no responde
Desglose del grupo sin preferencia declarada. No debe confundirse con una tercera fuerza política organizada.
Uno de los resultados más importantes de la encuesta es la proporción de consultados que todavía no define una preferencia: el 21% manifiesta indecisión y otro 5% prefiere no contestar.
Juntos representan el 26% del total, exactamente el mismo porcentaje que obtiene La Libertad Avanza en la pregunta de intención de voto.
Sin embargo, sería incorrecto describir a ese conjunto como una fuerza electoral homogénea. Los indecisos pueden mantener orientaciones políticas diferentes, mientras que quienes no responden no necesariamente carecen de una decisión.
El tamaño de este grupo demuestra la existencia de una incertidumbre considerable en las preferencias expresadas durante octubre de 2026.
La distribución de esos votos todavía no puede establecerse a partir de la información disponible. Tampoco es posible determinar que se dirigirán mayoritariamente hacia el oficialismo, el peronismo u otra fuerza.
El estudio mide preferencias presentes, no decisiones definitivas para 2027.
La economía cotidiana explica buena parte del malestar registrado
La encuesta permite profundizar en una dimensión que excede la discusión electoral: las dificultades económicas que manifiestan los hogares.
Situación de los ingresos familiares
35%
Recorta gastos o utiliza ahorros
19%
Necesita endeudarse
21%
Llega justo a fin de mes
20%
Puede ahorrar
El 5% restante corresponde a otras respuestas. Fuente: ESPOP, octubre de 2026.
El 54% de los encuestados declara que sus ingresos familiares no resultan suficientes para cubrir los gastos. Dentro de ese grupo, el 35% del total necesita utilizar ahorros o recortar consumos y el 19% afirma que debe endeudarse.
En contraste, solamente el 20% asegura que puede cubrir sus necesidades y ahorrar. Otro 21% consigue llegar a fin de mes, pero sin capacidad de ahorro.
La evaluación de la evolución económica también es negativa. El 56% considera que la economía nacional empeoró durante el último año y apenas el 18% percibe una mejora. En el plano personal, el 52% señala un deterioro frente a solamente el 14% que declara haber progresado.
La principal preocupación es la falta de trabajo, mencionada por el 39% de los consultados. Le siguen los bajos salarios, con el 35%; la pobreza, con el 31%; y la corrupción, con el 30%.
Estos resultados describen las percepciones de las personas encuestadas. No sustituyen las estadísticas oficiales sobre empleo, salarios o pobreza, pero ofrecen información sobre cómo se experimenta la situación económica y cuáles son las prioridades declaradas por la población consultada.
Tampoco prueban por sí solos que el deterioro económico sea la causa exclusiva de la desaprobación presidencial. Para establecer relaciones causales se necesitaría un análisis específico.
La brecha de género vuelve a aparecer en el respaldo a Milei
El relevamiento también registra diferencias de aprobación entre hombres y mujeres.
Entre los varones, el respaldo a la gestión alcanza el 38%, cinco puntos por encima del registrado entre las mujeres, que se ubica en el 33%.
La diferencia es consistente en su dirección con los resultados de septiembre del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA, que había identificado una marcada brecha de género en las preferencias sobre continuidad o cambio de Gobierno.
Sin embargo, ambas investigaciones utilizan preguntas y metodologías distintas. El estudio de OPSA-UBA medía, entre otros indicadores, preferencias de continuidad gubernamental y escenarios de balotaje; la ESPOP de octubre mide aprobación de gestión e intención de voto por espacio político.
Por esa razón, no corresponde equiparar directamente sus porcentajes ni afirmar que la magnitud de la brecha sea idéntica.
La encuesta de San Andrés también detecta diferencias por ingresos y edad. La aprobación del Gobierno alcanza el 29% en el sector socioeconómico de menores recursos y el 44% entre los mayores de 60 años. Entre los entrevistados de 27 a 42 años, el respaldo cae al 30%.
Estos desgloses muestran que el respaldo presidencial no se distribuye uniformemente entre los grupos sociales y demográficos.
La imagen personal tampoco ofrece resultados positivos para los principales dirigentes
El estudio distingue la aprobación del Gobierno de la imagen de los dirigentes.
En esa medición, Patricia Bullrich registra un 36% de imagen positiva y un 54% negativa. Milei obtiene el 34% de valoración favorable y el 60% desfavorable.
Myriam Bregman alcanza el 32% de imagen positiva, Axel Kicillof el 31% y Cristina Fernández de Kirchner el 30%.
Todos los dirigentes evaluados presentan una imagen negativa superior a la positiva.
Este último dato resulta importante porque demuestra que el deterioro de la evaluación presidencial convive con dificultades de imagen que también afectan a figuras opositoras.
No obstante, imagen positiva e intención de voto vuelven a ser indicadores distintos. Una persona puede valorar favorablemente a un dirigente y no elegirlo como presidente.
Una encuesta nacional de 1.000 casos y sus límites
La ESPOP fue elaborada por el Laboratorio de Observación de la Opinión Pública de la Universidad de San Andrés.
El relevamiento se realizó mediante cuestionarios online entre el 5 y el 13 de octubre de 2026. Incluyó a 1.000 personas de 18 años o más, residentes en Argentina y conectadas a internet.
La muestra fue estratificada por región, con cuotas de edad y nivel socioeconómico, y los datos fueron ponderados de acuerdo con el voto en las elecciones legislativas de octubre de 2025.
La investigación informa un intervalo de credibilidad del 95%, con una amplitud aproximada de ±3,15 puntos porcentuales.
Al tratarse de una encuesta online, sus estimaciones están sujetas tanto a incertidumbre estadística como a posibles sesgos de cobertura y selección. Los resultados deben entenderse como una medición de opiniones declaradas durante octubre, no como una proyección definitiva de las elecciones presidenciales.
Milei conserva respaldo electoral, pero no logra revertir la desaprobación
Los resultados ofrecen una conclusión más compleja que una simple comparación histórica con Mauricio Macri.
Milei registra una desaprobación mayoritaria, una valoración económica predominantemente negativa y un nivel de aprobación que coincide con el del expresidente en una etapa equivalente de su mandato.
Al mismo tiempo, La Libertad Avanza conserva el 26% de intención de voto, estadísticamente indistinguible del 24% correspondiente al peronismo, mientras una proporción igualmente numerosa de consultados no declara una preferencia electoral.
La encuesta también muestra una diferencia importante en la concentración del apoyo: entre quienes aprueban al Gobierno, el 66% elegiría a La Libertad Avanza; entre quienes lo desaprueban, solamente el 39% se inclinaría por el peronismo.
El deterioro de la aprobación presidencial y la fragmentación de las preferencias opositoras son fenómenos simultáneos, no contradictorios.
La experiencia de Macri constituye un antecedente histórico que merece atención, pero no determina el futuro de Milei. Lo que la medición permite afirmar es que el Gobierno enfrenta una evaluación pública mayoritariamente desfavorable y que ninguna de las principales fuerzas políticas concentra actualmente una intención de voto cercana a una mayoría.
A un año de las presidenciales, el dato políticamente más significativo no es solamente el 36% de aprobación de Milei, sino la distancia entre el 60% que desaprueba su gestión y el 24% que expresa una preferencia por el peronismo.
Esa diferencia revela una parte importante del escenario político argentino: el descontento con una administración puede extenderse mucho más allá del respaldo electoral a sus adversarios.
La forma en que evolucionen esas preferencias dependerá de acontecimientos y decisiones futuras que esta encuesta no permite anticipar.



























