La Policía Federal ejecutó un allanamiento en Río de Janeiro e identificó a un sospechoso de enviar amenazas de asesinato y mensajes racistas y misóginos contra la parlamentaria y su familia. La investigación reabre el debate sobre la violencia política que enfrentan las mujeres negras en Brasil y la falta de respuestas judiciales ante denuncias reiteradas.
La Policía Federal de Brasil (PF) desplegó el martes 3 de noviembre la Operación Mahin, destinada a investigar amenazas de muerte, injurias raciales, racismo y violencia política contra la diputada federal afrobrasileña Talíria Petrone y miembros de su familia. La legisladora, integrante del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), lleva años denunciando intimidaciones que incluyen amenazas contra sus hijos y la divulgación de información personal.
La investigación comenzó en agosto de 2026, después de que la parlamentaria recibiera mensajes electrónicos con amenazas de asesinato y expresiones racistas y misóginas. Durante el operativo, los agentes cumplieron una orden de allanamiento y secuestro de pruebas en Teresópolis, municipio del estado de Río de Janeiro, autorizada por la Justicia Electoral del Distrito Federal.
La PF identificó a un sospechoso de haber enviado los mensajes, quien había sido detenido previamente por su presunta participación en otro delito. Los investigadores buscan reunir nuevas pruebas y establecer las responsabilidades penales correspondientes. Hasta el momento, las autoridades no difundieron su identidad ni precisaron el contenido del material incautado. Agência Brasil+1
Una década de amenazas y denuncias
La violencia contra Petrone antecede a la operación de esta semana. En julio de 2024, cuando era precandidata a la Alcaldía de Niterói, recibió amenazas de muerte acompañadas de insultos racistas y referencias a sus hijos. En marzo de 2026 volvió a denunciar intimidaciones similares y cuestionó la falta de resultados en las investigaciones abiertas.
La situación se agravó en agosto, cuando recibió nuevos mensajes con amenazas de asesinato y violación, datos personales y direcciones de integrantes de su familia. Las comunicaciones también mencionaban a sus hijos, lo que obligó a reforzar las medidas de seguridad.
Según informó el diario brasileño Folha de S.Paulo, la diputada había registrado quince episodios ante la Policía Federal y contaba con escolta armada permanente. En agosto solicitó una reunión con el ministro de Justicia, Wellington Lima e Silva, para reclamar mayor celeridad en las investigaciones.
El asesinato de Marielle Franco como antecedente
Petrone vinculó las amenazas que recibe con la violencia política que atraviesa Brasil y recordó el asesinato de su amiga y compañera de militancia Marielle Franco. La concejala afrobrasileña del PSOL fue ejecutada el 14 de marzo de 2018 en Río de Janeiro junto con su chofer, Anderson Pedro Gomes, en un crimen que conmocionó al país y expuso la actuación de estructuras criminales vinculadas al poder político.
En su declaración posterior a la Operación Mahin, Petrone sostuvo que durante sus diez años de actividad pública recibió numerosas amenazas, incluidos presuntos planes de asesinato articulados por milicias de Río de Janeiro. La diputada señaló que había tomado conocimiento del operativo a través de los medios de comunicación y reclamó que todas las investigaciones abiertas lleguen a una resolución. Colunas – SBT News+1

Talíria Petrone reclama justicia por el asesinato de Marielle Franco, su amiga y compañera de militancia, ejecutada junto con Anderson Gomes en marzo de 2018.
El racismo como instrumento de intimidación política
Las amenazas contra Petrone combinan violencia racial, misoginia y persecución política. La difusión de datos personales, las referencias a sus hijos y las amenazas sexuales constituyen mecanismos de intimidación que afectan tanto la seguridad familiar como las condiciones en las que una representante electa puede ejercer su mandato.
El caso adquiere especial gravedad por la reiteración de denuncias y la ausencia de resultados judiciales en varios de los expedientes mencionados por la legisladora. La identificación de un sospechoso y el allanamiento realizado representan avances concretos en una investigación, aunque todavía resta determinar quiénes participaron en los hechos y cuáles fueron sus responsabilidades.
La propia Petrone advirtió que la falta de investigaciones eficaces favorece la continuidad de las agresiones. En su declaración, reclamó que el Estado garantice condiciones de seguridad para las mujeres que participan en política, especialmente aquellas que enfrentan discriminación racial y de género.

Manifestación en Río de Janeiro para exigir justicia por los asesinatos de Marielle Franco y Anderson Gomes. La violencia política contra representantes negros continúa siendo motivo de denuncias en Brasil.
Mahin y la memoria de la resistencia afrobrasileña
La operación policial lleva el nombre de Luísa Mahin, figura emblemática de la resistencia negra contra la esclavitud en Brasil. Asociada en la memoria histórica afrobrasileña con las rebeliones del siglo XIX en Bahía, su figura representa la participación de las mujeres negras en las luchas por la libertad. Parte de los relatos sobre su vida y su intervención directa en aquellas insurrecciones continúa siendo objeto de debate historiográfico.
La elección del nombre incorpora una referencia simbólica a esa historia de resistencia en una investigación sobre ataques racistas contra una representante política negra.
La Operación Mahin coloca nuevamente bajo examen la respuesta del Estado brasileño frente a la violencia política racializada. El resultado de las diligencias y la eventual responsabilización de los autores determinarán si este procedimiento consigue romper una sucesión de amenazas que Petrone denuncia desde hace años.


























