El Banco Comafi señaló que la estabilidad del dólar argentino contrasta con la depreciación de las monedas de Brasil y Chile desde fines de agosto de 2026. La entidad advierte que parte del ajuste cambiario se está trasladando a la actividad económica y los ingresos reales.
La economía argentina enfrenta una nueva pérdida de competitividad frente a sus socios regionales. Según el informe «Navegando los shocks externos», publicado por el Banco Comafi el 30 de octubre de 2026, el peso argentino acumuló una apreciación real del 6,6% frente al peso chileno y del 4,8% frente al real brasileño desde fines de agosto.
La apreciación real significa que los bienes y servicios argentinos se encarecen relativamente frente a los de esos países, una situación que dificulta las exportaciones y favorece la competencia externa sobre la producción local.
El dólar subió 5,4% frente a una inflación del 23,6%
Comafi señaló que, desde diciembre de 2025 hasta el período analizado, el dólar mayorista acumuló una suba nominal del 5,4%, mientras los precios internos aumentaron 23,6% entre enero y septiembre de 2026.
La comparación refleja la diferencia entre la evolución del tipo de cambio y la inflación doméstica, aunque una medición completa de competitividad también debe considerar los precios de los socios comerciales.
El banco identifica dos factores que contribuyen a sostener la cotización: la liquidación de dólares obtenidos mediante emisiones de deuda empresarial y la moderación de las compras de divisas del Banco Central.
De acuerdo con el Informe de Política Monetaria del BCRA citado por Comafi, el endeudamiento externo neto de las empresas habría sido la principal fuente de divisas durante el tercer trimestre.
La actividad y los salarios absorben parte del ajuste
La entidad advirtió que, cuando las presiones internacionales no se reflejan en una depreciación cambiaria, pueden trasladarse a menores niveles de producción e ingresos.
El informe destaca que la actividad económica cayó 2,8% mensual en julio y permaneció prácticamente estable en agosto, sin recuperar la pérdida anterior.
Además, estima una contracción acumulada del 2,4% en la actividad excluyendo agricultura y minería durante 2026, mientras las importaciones medidas en cantidades retrocedieron un 9,7%.
La situación laboral también refleja las dificultades de los sectores productivos. Según Comafi, los salarios privados registrados crecieron un 30,4% interanual, frente a una inflación del 33,5%, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo.
Brasil, un socio comercial decisivo
La depreciación del real brasileño tiene especial importancia para Argentina por el peso de Brasil como destino de exportaciones industriales, particularmente automotores y autopartes.
Comafi también proyecta una desaceleración del crecimiento brasileño del 2% en 2026 al 1,7% en 2027, lo que podría afectar la demanda de productos argentinos.
La entidad considera que las condiciones internacionales favorecen un tipo de cambio real más depreciado, mientras los flujos financieros mantienen estable la cotización nominal del dólar argentino.
La advertencia de Comafi apunta al costo productivo de la estabilidad cambiaria: un peso relativamente más caro frente a Brasil y Chile reduce competitividad en una economía donde la industria, el empleo y los salarios ya muestran dificultades para recuperarse.


























