La Clínica PAMI Lanús, único establecimiento propio de la obra social en el sur del Gran Buenos Aires, podría dejar de funcionar este fin de semana. Los pacientes denuncian suspensión de turnos, pérdida de médicos de cabecera y falta de información sobre sus tratamientos. El intendente Julián Álvarez acusó al gobierno de Javier Milei de desmantelar un servicio recuperado en 2023, mientras el Concejo Deliberante exige explicaciones.
La continuidad de la atención médica de unos 2.000 jubilados y pensionados está en riesgo ante el posible cierre de la Clínica PAMI Lanús, ubicada en Flores de Estrada 5248, en Remedios de Escalada. El establecimiento, que presta servicios a afiliados desde Cañuelas hasta Avellaneda, enfrenta una reducción de actividades mientras sus pacientes desconocen dónde continuarán los tratamientos.
La preocupación creció durante octubre, cuando dejaron de otorgarse turnos para fechas posteriores al 31 y comenzaron a circular indicaciones para que los pacientes retiraran sus historias clínicas. Jubilados y trabajadores organizaron manifestaciones frente al edificio y reclamaron información a las autoridades del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), conocido como PAMI.
La situación se agravó el jueves 29 de octubre. Durante una concentración, representantes de los vecinos se reunieron con el director médico y la coordinadora de la clínica. Según informó el medio local Remedios de Escalada Web, ambos comunicaron que la orden de cierre provenía de las autoridades centrales y que no tenían facultades para revertirla. Tampoco pudieron precisar qué ocurriría con el edificio ni con las historias clínicas.

Una clínica recuperada con fondos de PAMI que ahora podría cerrar
El establecimiento, conocido anteriormente como Clínica Estrada, había permanecido abandonado hasta que PAMI comenzó a recuperarlo durante la pandemia.
En mayo de 2020, el instituto obtuvo el uso del inmueble mediante un acuerdo judicial. El 4 de agosto de 2023 fue reconocido como comprador definitivo en el procedimiento de subasta, y en septiembre de ese año incorporó formalmente la clínica a su estructura de establecimientos sanitarios propios mediante la Resolución 1345.
Su recuperación permitió ofrecer consultas de medicina general y especialidades como cardiología, diabetología, urología, nutrición, ginecología y traumatología.
La eventual clausura compromete una infraestructura sanitaria adquirida por la propia obra social, cuya atención está destinada a personas mayores de una extensa región del conurbano bonaerense.
El intendente de Lanús, Julián Álvarez, cuestionó duramente al Gobierno nacional. Recordó que la clínica había sido recuperada para sus afiliados y denunció que su cierre afectaría tanto a jubilados como a trabajadores del establecimiento.
Los jubilados denuncian que pierden también a sus médicos
La preocupación principal de los pacientes no se limita a tener que trasladarse a otro edificio. También alcanza la continuidad de los vínculos con los profesionales que conocen sus antecedentes clínicos.
Inés, una jubilada entrevistada por El Diario Sur, relató que le indicaron retirar su historia clínica y continuar la atención con otro médico de cabecera. Su testimonio refleja una dificultad concreta para quienes requieren controles periódicos, medicación y seguimiento especializado.
Algunos profesionales ya habrían dejado de prestar servicios en la clínica, lo que complica la obtención de turnos y obliga a buscar nuevos prestadores. www.eldiariosur.com
La interrupción de esos tratamientos puede generar demoras diagnósticas, discontinuidad de controles y mayores desplazamientos para pacientes con movilidad reducida o enfermedades crónicas.
A ello se suma la preocupación por el destino del personal administrativo, de enfermería, limpieza y atención médica. Entre los trabajadores circula la posibilidad de traslados al Hospital Milstein, en la Ciudad de Buenos Aires, aunque no se informó un esquema oficial de reubicación.
El Concejo Deliberante exige explicaciones y los jubilados preparan nuevas protestas
El Concejo Deliberante de Lanús aprobó un pedido de informes dirigido a PAMI para conocer si existe una decisión de cierre, qué ocurrirá con los trabajadores y cómo se garantizarán las prestaciones médicas.
La resolución contó con el respaldo de 16 concejales de distintos espacios, entre ellos Fuerza Patria y sectores de la Unión Cívica Radical. La Libertad Avanza, Vamos y el PRO votaron en contra, según la cobertura del medio local Otro Contenido.
Los jubilados ya realizaron movilizaciones el 14 y el 21 de octubre. La protesta del jueves 29 reunió nuevamente a vecinos, organizaciones sociales y representantes municipales.
Los manifestantes anunciaron que el miércoles 4 de noviembre, a las 11, entregarán un petitorio en la agencia PAMI de Remedios de Escalada para reclamar la continuidad del establecimiento.
El riesgo de trasladar la crisis a los hospitales públicos
El posible cierre también preocupa al Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires, que viene advirtiendo sobre el impacto de las dificultades de PAMI en los establecimientos provinciales y municipales.
La interrupción de prestaciones y los conflictos con clínicas contratadas pueden aumentar la demanda sobre hospitales públicos que ya atienden a poblaciones numerosas.
Si la clínica de Lanús deja de funcionar, PAMI deberá garantizar prestadores alternativos, turnos, continuidad de tratamientos y acceso a las historias clínicas de los pacientes.
La responsabilidad institucional resulta especialmente importante porque se trata de una obra social nacional financiada para brindar prestaciones de salud a jubilados y pensionados.
Una fecha límite y miles de pacientes sin respuestas
El sábado 31 de octubre aparece como la fecha prevista para el cese de actividades, según los testimonios de pacientes y la información recibida por representantes vecinales. Sin embargo, hasta este viernes no se había difundido una resolución oficial de PAMI que estableciera públicamente el cierre y el procedimiento de traslado de las prestaciones.
La falta de comunicación formal agrava la incertidumbre de quienes dependen de consultas, controles y tratamientos regulares.
El Gobierno nacional tiene que explicar por qué una clínica recuperada y adquirida por PAMI hace apenas tres años está a punto de dejar de atender y qué mecanismos garantizarán la continuidad asistencial de sus afiliados.
Para los jubilados de Lanús, la discusión no se reduce al destino de un inmueble. Se trata de conservar un servicio sanitario cercano, médicos que conocen sus historias clínicas y una atención que forma parte de sus derechos.
La pregunta urgente no es solamente si PAMI cerrará la clínica. Es dónde, cuándo y con qué profesionales serán atendidos los 2.000 jubilados que hoy dependen de ella.


























