Patricia Bullrich reconoció el triunfo electoral de Lula y las milicias digitales libertarias salieron a destrozarla. Agustín Romo la acusó de tibia y la senadora eligió el silencio. ¡En el Gobierno de la libertad, reconocer una elección democrática ya es motivo de excomunión!
Patricia Bullrich cometió un pecado imperdonable para el ejército de trolls de Milei: dijo que hay que respetar las urnas.
¡La hija de puta se volvió constitucionalista!
Agustín Romo salió a marcarle la cancha: «Las tibiezas déjenlas en sus casas».
¡Qué época gloriosa! ¡Ahora reconocer al ganador de una elección es de maricón político! ¡La democracia libertaria funciona bárbaro, siempre que gane el candidato correcto!
Las cuentas militantes se lanzaron contra la senadora. Un usuario la acusó de querer ser «un Milei, pero no tan Milei».
¡Imaginate el nivel de fanatismo: si no insultás a un presidente extranjero antes del desayuno, sos prácticamente el Che Guevara!
Otro recordó que Bullrich perdió las presidenciales de 2023.
¡Golpe bajo! ¡Le sacaron el prontuario electoral a una mujer que tiene más cambios de camiseta que un utilero de la AFA!
Patricia, por ahora, no piensa contestar.
¡Y hace bien! ¡Discutir con un troll libertario es como jugar al ajedrez con una paloma: te caga el tablero, tira las piezas y después publica que ganó por goleada!
El episodio revela una interna que ya ni disimulan: Bullrich intenta diferenciarse de Milei mientras sus guardianes digitales vigilan cualquier desviación.
¡Las Fuerzas del Cielo parecen una secta de control de calidad: si pensás por tu cuenta, te devuelven al fabricante por falla ideológica!.
¡La Pato sobrevivió a gobiernos, partidos y alianzas de todos los colores, pero ahora la quieren fusilar políticamente por felicitar a Lula! ¡Al final, el peligro de convivir con una jauría no es que te muerdan los enemigos: es que un día tus propios perros descubran que tenés huesos!.


























