Las compras externas de bienes de consumo alcanzaron los US$1.129 millones en septiembre de 2026, un 73,4% por encima del promedio mensual de la gestión de Mauricio Macri. Según el Banco Provincia, los productos finales representaron el 24% de las importaciones totales durante los últimos doce meses, mientras la industria acumuló una caída del 2,7% entre enero y agosto.
Las importaciones argentinas de bienes de consumo alcanzaron US$1.129 millones en septiembre de 2026, según estadísticas oficiales analizadas por el Instituto Argentina Grande (IAG). El monto superó un 73,4% el promedio mensual del gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) y un 82,4% el de Alberto Fernández (2019-2023).
Durante la gestión de Javier Milei, desde diciembre de 2023 hasta septiembre de 2026, las compras externas de esta categoría promediaron US$813 millones mensuales, frente a los US$651 millones del macrismo y los US$619 millones del Frente de Todos. Las diferencias equivalen al 24,9% y al 31,3%, respectivamente.
Estas comparaciones corresponden a valores nominales en dólares y no están ajustadas por cambios en los precios internacionales.
Los productos finales alcanzaron el 24% del total importado
Según un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, durante los doce meses comprendidos entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, los bienes finales representaron el 24% del valor total de las importaciones.
La proporción superó los promedios registrados durante la Convertibilidad, entre 1992 y 2001 (22,6%), y durante el gobierno de Cambiemos, entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019 (22,7%).
El IAG también señaló que el promedio mensual de compras externas de bienes de consumo alcanzó los US$945 millones entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, frente a los US$813 millones correspondientes al conjunto de la actual gestión.
La industria retrocede y crece la preocupación empresarial
La producción manufacturera acumuló una caída del 2,7% entre enero y agosto de 2026, en comparación con igual período de 2025, según los indicadores industriales citados por el IAG. Además, se ubicó aproximadamente un 11% por debajo de los niveles de 2022.
Un relevamiento de la Fundación Observatorio PyME identificó diferencias en el desempeño comercial: el 24% de las empresas que comercializan productos importados informó aumentos de ventas, diez puntos porcentuales más que entre las firmas que venden productos nacionales.
Por su parte, una encuesta de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) reveló que el 42% de las pequeñas y medianas empresas consultadas considera que la apertura comercial perjudica su actividad.
Estos dos últimos resultados corresponden a encuestas empresariales. La información disponible no precisa sus períodos de relevamiento, por lo que no corresponde atribuirles una fecha específica.
El desafío para la producción nacional
El crecimiento de las importaciones de consumo coincide con una industria debilitada y dificultades para sostener las ventas en el mercado interno. La competencia externa se suma a los costos productivos, las condiciones de financiamiento y la evolución del tipo de cambio como factores que influyen sobre las decisiones empresariales.
Los indicadores muestran un cambio en la composición del comercio exterior, aunque no permiten determinar por sí solos qué proporción de la caída industrial responde directamente a la apertura importadora.
Con las compras externas de consumo en niveles superiores a los promedios de gobiernos anteriores y la producción manufacturera en retroceso, el desafío para el gobierno de Javier Milei es compatibilizar la apertura comercial con la continuidad de la producción y el empleo industrial argentino.


























