La senadora libertaria puso en duda la estrategia presidencial de enfrentar una eventual corrida cambiaria con una «bazuca» de USD 75.000 millones. Reclamó acuerdos con los gobernadores, advirtió sobre los problemas del consumo y la producción y pidió escuchar a los ciudadanos en lugar de confrontar con periodistas y economistas.
Patricia Bullrich abrió un nuevo frente de diferencias dentro de La Libertad Avanza. Esta vez no discutió candidaturas ni estrategias electorales: cuestionó el enfoque económico de Javier Milei y advirtió que el Gobierno debe evitar una nueva dependencia del auxilio financiero de Estados Unidos.
Durante una entrevista con Infobae, el jueves 22 de octubre, la presidenta del bloque libertario en el Senado sostuvo que la estabilidad económica no puede descansar exclusivamente en la disponibilidad de dólares para intervenir ante una crisis cambiaria.
«No nos puede pasar como en 2025 que terminamos atados a Bessent», afirmó, en referencia al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, cuya intervención financiera fue decisiva durante las turbulencias del año pasado.
La «bazuca» de Milei, bajo cuestionamiento
El Presidente viene exhibiendo una capacidad de intervención de USD 75.000 millones como instrumento para enfrentar posibles ataques especulativos durante las elecciones de 2027. En otras declaraciones llegó a mencionar cifras superiores, cercanas a los USD 125.000 millones.
Bullrich cuestionó esa estrategia y propuso reemplazar la amenaza de intervención financiera por acuerdos políticos que reduzcan la incertidumbre.
«El componente político te reemplaza los USD 75.000 millones», sostuvo.
Para la senadora, un entendimiento con gobernadores y aliados permitiría ofrecer previsibilidad a los mercados sin arriesgar recursos en una corrida cambiaria.
Su planteo también introduce una diferencia importante: la capacidad financiera anunciada por Milei no equivale necesariamente a reservas líquidas propias del Banco Central. Parte del respaldo depende de instrumentos y compromisos de asistencia externa.
El consumo no repunta y Bullrich pide escuchar a la gente
La legisladora también cuestionó la tendencia presidencial a discutir interpretaciones económicas con periodistas y especialistas mientras persisten dificultades en la actividad productiva.
«El problema del comerciante es real porque el consumo está complicado», señaló. También mencionó las dificultades de la construcción y la industria.
Sus declaraciones contrastan con la reciente polémica generada por Milei, quien puso en duda los reclamos de quienes aseguran que sus ingresos no alcanzan hasta fin de mes.
Bullrich propuso que el Gobierno se concentre en escuchar directamente a comerciantes, trabajadores y pequeños empresarios para conocer el impacto cotidiano de la situación económica.
La interna libertaria también mira a 2027
Los cuestionamientos aparecen mientras Bullrich aumenta su protagonismo político y mantiene abierta la posibilidad de competir por la Presidencia.
La senadora aseguró que está preparada para ocupar ese cargo, aunque evitó confirmar una candidatura. Sus declaraciones coinciden con las versiones sobre sectores empresariales que ven en ella una eventual alternativa para continuar el rumbo económico libertario.
El contraste con Milei comienza a hacerse visible: mientras el Presidente enfatiza la fortaleza de sus instrumentos financieros y confronta con sus críticos, Bullrich propone acuerdos institucionales, diálogo con gobernadores y mayor atención a la economía cotidiana.
La discusión expone una cuestión que excede la interna oficialista: hasta qué punto la estabilidad argentina puede depender del respaldo del Tesoro estadounidense y qué capacidad tiene el país para sostener su economía con recursos y acuerdos propios.
Bullrich sigue defendiendo al Gobierno, pero empieza a discutir públicamente cómo debería gobernar Milei. Y eligió hacerlo en el terreno donde el Presidente concentra buena parte de su identidad política: la economía.



























