Nadia Beller recibió tres disparos en el cuello, el tórax y un brazo cuando salía de un hotel en Santa Cruz de la Sierra. La Fiscalía boliviana investiga al estratega digital argentino por tentativa de feminicidio y solicitará su detención preventiva. Los autores materiales del ataque continúan prófugos.
Fernando Cerimedo, exestratega digital de Javier Milei y actual asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz, fue aprehendido este martes en Santa Cruz de la Sierra en el marco de la investigación por el ataque a tiros contra su expareja, la abogada y activista Nadia Beller. La Fiscalía General de Bolivia confirmó que el consultor argentino será imputado por tentativa de feminicidio y que solicitará su detención preventiva.
Beller fue atacada durante la noche del lunes 17 de agosto cuando salía de un hotel situado en inmediaciones del canal Isuto, entre el cuarto y el quinto anillo de la capital cruceña. Dos hombres vestidos como repartidores se aproximaron en una motocicleta y uno de ellos le disparó tres veces. Los proyectiles impactaron en el cuello, el tórax y uno de sus brazos.
La mujer sobrevivió, fue trasladada de urgencia a una clínica privada y sometida a una intervención quirúrgica para extraerle los tres proyectiles, que quedaron en poder de los investigadores. Según informó el fiscal general del Estado, Róger Mariaca, Beller se encuentra estable y consciente, aunque permanece bajo observación estricta en una unidad de terapia intensiva.
Cerimedo fue interceptado horas después en el Aeropuerto Internacional Viru Viru. El consultor se disponía a viajar hacia Buenos Aires cuando efectivos policiales lo redujeron y trasladaron a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen.
Inicialmente quedó arrestado para prestar declaración. Después de esa instancia, la Fiscalía ordenó formalmente su aprehensión por tentativa de feminicidio al considerar que existen elementos que justifican mantenerlo sometido al proceso. El Ministerio Público anunció que solicitará su detención preventiva en una cárcel pública por los riesgos de fuga y obstaculización de la investigación.
La imputación no equivale a una condena y Cerimedo conserva su estado de inocencia mientras no exista una sentencia firme. Sin embargo, la situación procesal avanzó durante la jornada: ya no se encuentra solamente demorado para averiguaciones, sino aprehendido dentro de una causa penal por uno de los delitos más graves contemplados por la legislación boliviana.
Un ataque planificado y dos agresores prófugos
El comandante de la Policía de Santa Cruz, coronel David Gómez, señaló que el atentado presenta características de una acción planificada. Las cámaras de seguridad registraron a dos hombres que llegaron al hotel vestidos como repartidores de aplicaciones de entrega.
Uno de ellos disparó contra Beller mientras el otro le sustrajo la cartera y el teléfono celular. Cuando intentaron escapar, la motocicleta utilizada inicialmente no arrancó. Los agresores amenazaron y golpearon con el arma a un repartidor que se encontraba en el lugar, le robaron su vehículo y continuaron la fuga.
La moto sustraída fue posteriormente inmovilizada mediante un sistema de seguridad, por lo que los atacantes debieron abandonarla. Hasta el momento, ambos permanecen prófugos y son buscados por las fuerzas bolivianas.
La Fiscalía investiga quién organizó el atentado, cómo se contactó a los autores materiales y qué ocurrió con el teléfono y las pertenencias de Beller. El uso de una motocicleta robada, los disfraces de repartidores y la modalidad del ataque son elementos que llevaron a la Policía a descartar, en principio, un episodio espontáneo.
“Nosotros creemos que este hecho fue planificado”, declaró Gómez al explicar que se analizan diferentes hipótesis. Las autoridades todavía no informaron qué pruebas concretas vincularían a Cerimedo con los tiradores, pero la Fiscalía sostuvo que cuenta con indicios suficientes para imputarlo y pedir que permanezca detenido mientras avanza la investigación.
La denuncia de Nadia Beller
Tras sobrevivir al ataque, Beller señaló directamente a Cerimedo, según informaron medios bolivianos. La abogada habría relatado la existencia de un conflicto sentimental y antecedentes de violencia dentro de la relación.
Antes del atentado ya habían circulado acusaciones cruzadas entre ambos. Cerimedo había negado públicamente haber ejercido violencia contra una mujer, aunque en sus publicaciones no identificó expresamente a Beller.
La Policía comenzó considerando el conflicto de pareja como una de varias hipótesis. Horas después, la Fiscalía encuadró formalmente la investigación como tentativa de feminicidio, una figura que obliga a examinar el ataque dentro del contexto de la relación previa, las posibles violencias anteriores y la condición de expareja de la víctima.
Algunas publicaciones señalaron que Beller estaría embarazada. Hasta el momento no existe información oficial suficiente para confirmar el tiempo de gestación ni otros detalles difundidos inicialmente, por lo que deben tratarse con cautela mientras la víctima permanece internada.
El eje de la investigación no puede reducirse a un “problema sentimental”, una expresión todavía utilizada con demasiada frecuencia para describir hechos de violencia contra las mujeres. La existencia de una relación afectiva no vuelve privado ni pasional un ataque armado: si se demuestra que fue ordenado o facilitado por una expareja, se trataría de un intento de feminicidio ejecutado mediante una acción organizada.
Del aparato digital de Milei al gobierno boliviano
Cerimedo adquirió notoriedad en la política argentina como una de las figuras centrales del dispositivo digital que acompañó el ascenso de Javier Milei. Participó de la campaña presidencial de 2023, organizó estructuras de fiscalización y ayudó a construir la presencia libertaria en redes sociales.
También fue cofundador de La Derecha Diario, medio estrechamente identificado con el universo político libertario, y trabajó en Brasil dentro del esquema comunicacional del bolsonarismo. Su trayectoria lo convirtió en uno de los operadores digitales más conocidos de la nueva derecha latinoamericana.
Aunque actualmente no ocupa un cargo formal en el gobierno argentino y fuentes oficiales sostienen que se encontraba distanciado de Milei, su nombre volvió a aparecer en una causa sensible para la Casa Rosada. Cerimedo declaró ante la Justicia argentina que Diego Spagnuolo le había hablado de un supuesto sistema de coimas dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad que involucraría a Eduardo “Lule” Menem y a Karina Milei.
En Bolivia participó de la campaña presidencial de Rodrigo Paz en 2025 y luego continuó vinculado al nuevo gobierno como asesor y estratega. Su grado de influencia despertó cuestionamientos porque no se conocía con claridad bajo qué figura contractual operaba ni quién financiaba su trabajo.
Tras conocerse la aprehensión, el ministro de Gobierno boliviano, Marco Antonio Oviedo, aseguró que dio instrucciones para que la Policía actuara inmediatamente. “En Bolivia nadie está por encima de la ley”, afirmó al pedir una investigación “seria y profunda” sobre la eventual participación del asesor presidencial.
El pronunciamiento intenta marcar distancia respecto de un colaborador que, hasta pocas horas antes, se movía cerca del centro del poder boliviano. La detención ya provocó reclamos opositores para que el gobierno de Paz explique qué funciones cumplía Cerimedo, quién autorizó su intervención en asuntos públicos y cuánto acceso tenía a información estatal.
Quién es Nadia Beller
Nadia Beller es abogada, analista política y activista. En 2019 fue candidata a diputada por el Movimiento al Socialismo y defendió públicamente al entonces presidente Evo Morales. Tras la crisis política que terminó con la salida forzada del mandatario, se alejó del MAS y comenzó a formular fuertes críticas contra su antiguo espacio.
Durante aquel proceso también mantuvo contactos con Luis Fernando Camacho, uno de los principales dirigentes de la oposición y del movimiento cívico que impulsó las protestas contra Morales. El propio Camacho reconoció que Beller colaboró en el acercamiento con sectores que habían respaldado al MAS.
Su trayectoria atravesó espacios políticos enfrentados y, durante los últimos años, se consolidó como columnista y analista crítica tanto del evismo como de sectores de la derecha boliviana. Ninguno de esos antecedentes justifica ni explica el ataque: la única responsabilidad por los disparos corresponde a quienes los ejecutaron y, si la investigación logra demostrarlo, a quienes los planificaron.
La causa deberá determinar ahora cuál fue la participación atribuida a Cerimedo, identificar a los dos tiradores y reconstruir la preparación del atentado. Mientras tanto, Nadia Beller permanece internada después de sobrevivir a tres disparos y un operador político argentino que trabajó para dos presidentes sudamericanos quedó a disposición de la Justicia boliviana por tentativa de feminicidio. La maquinaria digital de la ultraderecha, acostumbrada a fabricar enemigos desde una pantalla, enfrenta esta vez una acusación que se dirime con pruebas, fiscales y tribunales.

























