La abogada, embarazada de cuatro semanas, acusó al exasesor de Javier Milei de haber ordenado el ataque en el que recibió tres disparos. Afirmó que fingió estar muerta para evitar que los sicarios la remataran y denunció episodios anteriores de violencia y presuntos negociados dentro del gobierno boliviano.
Nadia Beller habló desde la clínica donde permanece internada después de recibir tres disparos y acusó directamente a su expareja Fernando Cerimedo de estar detrás del ataque. La abogada reveló que está embarazada de cuatro semanas, denunció que el consultor político argentino ya había intentado ahorcarla y aseguró que conocía presuntos hechos de corrupción que involucrarían al entorno del presidente boliviano Rodrigo Paz.
“Intentaron silenciarme. Si yo no hablo ante el pueblo boliviano, van a querer terminar lo que empezaron”, advirtió Beller desde la cama del hospital. Cerimedo, exestratega digital de Javier Milei y actual asesor de Paz, fue aprehendido por tentativa de feminicidio y permanece a disposición de la Justicia boliviana.
La mujer fue atacada durante la noche del lunes 17 de agosto cuando salía de un hotel situado en la zona del canal Isuto, en Santa Cruz de la Sierra. Dos hombres vestidos como repartidores se acercaron en una motocicleta y uno de ellos le disparó. Los proyectiles impactaron en el cuello, el tórax y uno de sus brazos.
Beller fue trasladada de urgencia, operada para extraerle las balas y permanece consciente y estable bajo observación en terapia intensiva. Los tres proyectiles fueron entregados a los investigadores.
“Fingí que estaba muerta”
El testimonio de Beller reconstruye los segundos del atentado y expone la intención homicida que, según la Fiscalía, deberá investigarse como tentativa de feminicidio.
“Yo fingí. Me tiré al piso y fingí que me habían matado. Me quedé sin moverme y uno de los sicarios titubeó sobre si se acercaba y me remataba”, relató durante una entrevista concedida a la televisión boliviana.
La abogada consideró que esa reacción le salvó la vida. Después de dispararle, los atacantes se apoderaron de su cartera y su teléfono celular. Para Beller, la sustracción del dispositivo no fue un robo casual: aseguró que allí conservaba pruebas de agresiones anteriores y documentación relacionada con supuestas maniobras de corrupción.
Los autores materiales fueron registrados por las cámaras de seguridad. Llegaron vestidos como trabajadores de una aplicación de reparto y utilizaron una motocicleta que luego no lograron poner en marcha. Durante la fuga amenazaron y golpearon a un repartidor que se encontraba cerca para robarle otro vehículo.
La motocicleta sustraída fue inmovilizada posteriormente mediante un sistema de seguridad y debió ser abandonada. Los dos hombres continúan prófugos.
La Policía considera que el ataque fue planificado. La investigación busca determinar quién contrató a los agresores, cómo conocían los movimientos de Beller y por qué se llevaron específicamente su teléfono.
La denuncia por un intento de ahorcamiento
Beller confirmó que mantenía una relación con Cerimedo y que ambos vivían en el mismo condominio. También reveló que está embarazada de cuatro semanas y atribuyó el embarazo al consultor argentino.
Según su relato, el primer episodio grave de violencia ocurrió en abril, cuando descubrió conversaciones románticas entre Cerimedo y una expareja.
“Yo lo encaré. Esa fue la primera vez que, según él, para neutralizarme, me ahorcó”, declaró. La palabra “neutralizar” habría sido utilizada por el propio Cerimedo para justificar la agresión, siempre de acuerdo con el testimonio de Beller.
La abogada aseguró que la relación continuó y que posteriormente descubrió otra presunta infidelidad. Cuando volvió a confrontarlo, afirmó, fue golpeada nuevamente. Dijo que llegó a mostrar evidencias del intento de ahorcamiento a un periodista, pero luego aceptó minimizar públicamente el episodio porque Cerimedo habría amenazado con suicidarse si ella lo denunciaba y lograba enviarlo a prisión.
“Me pidió que lo negara todo y que dijera que había sido una discusión”, sostuvo.
Las declaraciones deben ser investigadas y contrastadas con pruebas médicas, mensajes, fotografías, testimonios y cualquier denuncia anterior. Sin embargo, adquieren especial relevancia dentro de una causa que la Fiscalía boliviana ya encuadró como tentativa de feminicidio.
No se trata simplemente de un “problema sentimental”. Beller describe una secuencia formada por control, engaños, agresiones físicas, amenazas emocionales y, finalmente, un ataque armado ejecutado por terceros. La investigación deberá establecer si esos hechos están conectados y cuál fue la participación concreta de Cerimedo.
El celular con pruebas que desapareció
Beller afirmó que su teléfono contenía imágenes y documentos sobre las agresiones sufridas, pero también información relacionada con supuestos negociados dentro del gobierno boliviano.
“Lo primero que hicieron fue retirarme el celular, en el que no solo tenía pruebas de su agresión física y de la tentativa de feminicidio anterior, sino también de hechos de corrupción”, declaró.
La abogada sostuvo que había accedido a esa información durante su relación con Cerimedo, a quien describió como un hombre con una enorme influencia dentro de la administración de Rodrigo Paz. Según su versión, fue testigo de presuntas negociaciones vinculadas con combustibles, contratos públicos y oro.
También aseguró haber visto “cajones llenos de billetes” que, según sospecha, estarían relacionados con esas operaciones. Mencionó la posible intervención del presidente Paz, de su esposa y de miembros de su entorno familiar, aunque no presentó públicamente documentación que permita comprobar las acusaciones.
“Fui testigo, como pareja de Cerimedo, de los negociados que hace Rodrigo Paz, la esposa de Rodrigo Paz con él”, afirmó en declaraciones reproducidas por Oxígeno Bolivia.
Las denuncias de corrupción constituyen, por ahora, afirmaciones de Beller y deberán investigarse de manera separada. Su gravedad obliga a evitar dos extremos: presentarlas como hechos probados sin evidencia judicial o descartarlas antes de comprobar qué información contenía el teléfono sustraído durante el atentado.
La víctima aseguró que había llegado al hotel por recomendación de Cerimedo y que este le había prometido protección policial. Sin embargo, afirmó que los supuestos custodios nunca existieron. Para Beller, ese dato demuestra que el asesor conocía sus movimientos y sabía que llevaba consigo información comprometedora.
“Si él no mandó a los sicarios, sabe quiénes son”, sostuvo.
“Aquí gobierna Fernando Cerimedo”
Beller describió al argentino como el verdadero hombre fuerte detrás de la administración boliviana. “Aquí no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo”, afirmó, y aseguró que el asesor dirige un “grupo de élite” que no respondería ante ninguna autoridad formal.
Cerimedo participó en la campaña presidencial de Paz durante 2025 y continuó trabajando cerca del mandatario después de la victoria electoral. Antes había sido una pieza importante de la campaña que llevó a Javier Milei a la Presidencia argentina en 2023 y uno de los constructores de su aparato de comunicación digital.
También es cofundador de La Derecha Diario y mantuvo vínculos con el bolsonarismo brasileño. Su recorrido lo convirtió en un operador transnacional de la ultraderecha con influencia política, mediática y digital en varios países de la región.
El Gobierno boliviano reconoció su cercanía con Paz, aunque intenta establecer que no integra formalmente la administración. Después de la detención, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, prometió una investigación profunda y aseguró que “nadie está por encima de la ley”.
El vicepresidente Edmand Lara reclamó que el Ejecutivo no proteja al consultor. “El Gobierno no debe encubrir a nadie, caiga quien caiga”, expresó al exigir el esclarecimiento total del atentado.
Cerimedo será imputado por tentativa de feminicidio
Cerimedo fue interceptado en el Aeropuerto Internacional Viru Viru cuando se disponía a viajar a Buenos Aires. Tras prestar declaración en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, pasó de estar arrestado a formalmente aprehendido.
El fiscal general del Estado, Róger Mariaca, confirmó que será imputado por tentativa de feminicidio y que el Ministerio Público solicitará su detención preventiva en una cárcel. La Fiscalía invocará riesgos de fuga y obstaculización y asegura contar con indicios para sostener la acusación inicial.
El consultor conserva su estado de inocencia mientras no exista una condena firme. Todavía debe determinarse qué pruebas lo conectan con los tiradores y si tuvo alguna participación intelectual o material en el ataque.
Pero el caso ya dejó de ser solamente la detención de un operador político cerca del poder. En el centro se encuentra una mujer baleada tres veces, embarazada y con antecedentes de violencia que, desde una cama de terapia intensiva, acusa a su expareja de haber intentado silenciarla.
“Si no fingía estar muerta, me remataban”, declaró Beller. Ahora la Justicia deberá averiguar quién dio la orden, quién pagó a los atacantes y qué información desapareció junto con el teléfono de la víctima. También deberá garantizar que Nadia pueda declarar y recuperarse sin que nadie intente terminar lo que los sicarios dejaron inconcluso.

























