Afiliados de todo el país aseguran que no pueden atenderse ni en consultas simples ni en cirugías mayores. Señalan que los 40 mil millones de pesos que el exministro pidió para equipamiento se usaron para pagar deudas. La Fuerza Aérea, además, acusa al nuevo ministro Presti de favorecer al Ejército en el manejo de la crisis.
A más de dos meses de la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), los militares y sus familias continúan sin tener acceso a la cobertura médica. La situación, lejos de resolverse, se agravó en las últimas semanas y ya hay regiones del país donde la atención es prácticamente nula.
«La novedad es que no hay novedad. Seguimos sin ningún tipo de cobertura. En Mar del Plata, Trelew, Bahía Blanca, Tucumán y otras provincias del norte hay cero cobertura», denunció un militar de alto rango en diálogo con LPO.
El caso más emblemático es el del Hospital Privado de la Comunidad de Mar del Plata, donde las deudas con la obra social no fueron saldadas. «Ya vamos a cumplir tres meses y casi 20.000 afiliados en Mar del Plata y su área de influencia no tienen ningún tipo de cobertura», agregó la misma fuente.
Un afiliado radicado en esa ciudad describió la desesperación cotidiana: «Es un escándalo. 20.000 afiliados que pagamos todos los meses la cuota afiliatoria y tenemos cero cobertura. Cualquier cosa que tengamos que hacernos, ya sea desde una simple consulta médica o hasta una operación o cirugía mayor con anestesista, hay que pagarla desde tu bolsillo».
El desastre heredado de la gestión Petri
La crisis actual tiene un origen claro para los denunciantes: la administración de Luis Petri al frente del Ministerio de Defensa. Según publicó el periodista Alberto Valdez, durante la gestión del mendocino se gestó un agujero financiero millonario que terminó por quebrar el sistema.
«El préstamo de 40.000 millones de pesos del Instituto de Ayuda Financiera (IAF) al IOSFA, gestionado bajo la gestión de Luis Petri en Defensa, fue destinado a pagar deudas con proveedores y laboratorios en lugar del equipamiento médico planeado», detalló Valdez en su investigación.
Ese préstamo, que terminó costando 88.000 millones por los intereses, no hizo más que postergar el colapso. El pasivo de la obra social pasó de 70.000 millones a 141.000 millones entre marzo y diciembre de 2024, y trepó hasta los 210.000 millones a mediados de 2025.
«La inyección de fondos tuvo un efecto temporal, tras el cual la deuda creció un 41% adicional en el siguiente trimestre, lo que evidenció un déficit estructural persistente», señaló el informe.
Ante la gravedad de la crisis y las denuncias por «vaciamiento», el gobierno de Javier Milei dispuso a principios de 2026 la disolución de IOSFA mediante el Decreto 88/2026, que creó dos nuevas entidades: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG). Sin embargo, el anuncio nunca se tradujo en soluciones concretas.
Malestar en la Fuerza Aérea: «Presti tiró todo de verde»
A la falta de cobertura se suma ahora un conflicto interno en las Fuerzas Armadas por el manejo de la crisis. El nuevo ministro de Defensa, el general Carlos Presti, es señalado por la Fuerza Aérea por haber «teñido de verde» la cartera, en referencia a una presunta sobrerrepresentación de personal del Ejército en todas las áreas del ministerio y sus organismos dependientes.
«Las decisiones que se toman respecto al pago de deudas, con la muy poca plata que va apareciendo, prioriza las áreas o ciudades donde está el Ejército. Favorecen a Ciudad de Buenos Aires o el AMBA, dejando de lado el resto de las fuerzas y eso genera malestar», apuntó un alto cargo de la Fuerza Aérea a LPO.
La nueva obra social (OSFA) será gerenciada por un general y un coronel mayor, ambos pertenecientes al Ejército, lo que profundizó las sospechas de parcialidad en la distribución de los escasos recursos.
El fantasma de la judicialización
Ante la falta de respuestas, los afectados comenzaron a organizarse. En los mandos medios reconocen que es inminente una ola de demandas judiciales contra el Estado por la falta de cobertura.
«Todo el mundo está empezando a judicializar, sobre todo los que tienen problemas graves. Esto es una bola de nieve generada por la pésima gestión de las autoridades», señaló un militar de alto grado, que no recordó con agrado la gestión de Petri.
El cruce Villarruel-Petri destapó la olla
El escándalo de IOSFA saltó a la luz pública luego del fuerte cruce entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y el diputado Luis Petri, desatado tras el discurso de Milei en la apertura de sesiones ordinarias.
Mientras Petri acusaba a Villarruel de ser «funcional a la oposición» y de «apostar al fracaso del Gobierno», la vicepresidenta contraatacó con munición pesada: «A Petri lo conozco por sus cosplays y por los trencitos de la alegría con el Presidente Milei. Y por el vaciamiento de IOSFA, y los sueldos más bajos de todas las fuerzas».
En una serie de mensajes en la red social X, Villarruel fue más allá: «Preocupante que no responda aún por el vacío que dejó en IOSFA y que hizo su funcionario mendocino. Dejó a cientos de miles de militares y familias sin atención médica en los confines del país. Antes de divagar y comentar como una vecina chusma, debería ubicarse y ver cómo afronta judicialmente lo que parecería fue un desfalco».
Los hombres de Petri en Mendoza
Las críticas apuntan directamente a los funcionarios que Petri designó al frente de la obra social durante su gestión. Se trata de Oscar Sagas, Luis Roberto Fiochi y Betina Surballe, todos mendocinos y vinculados al exministro por relaciones de confianza.
Dentro de las Fuerzas Armadas circulan versiones que señalan que los recursos de la obra social habrían sido utilizados con fines políticos, incluso para financiar campañas electorales en Mendoza. Entre los señalados aparece también el empresario Fernando Riccomi, titular de la prepaga Medycin, a quien el Ejército acusa de haber recaudado fondos a nombre de Petri.
Riccomi es además accionista en empresas financieras y tiene inversiones inmobiliarias en Funes, la exclusiva localidad santafesina donde residen Lionel Messi y Ángel Di María.
El silencio de Petri
Hasta el momento, el exministro no dio explicaciones públicas sobre las acusaciones de «vaciamiento» ni sobre el destino de los 40.000 millones que solicitó para equipamiento y que terminaron en gastos corrientes. Su única respuesta a Villarruel fue un escueto «yo te conozco por golpista» en la red social X.
Mientras tanto, los 20.000 afiliados de Mar del Plata y los miles de militares en el resto del país siguen esperando una solución. La obra social que prometieron reemplazar a IOSFA aún no existe en los hechos. Y los que defendieron la patria durante años hoy no tienen a quién recurrir cuando se enferman.



























