El canciller Pablo Quirno rechazó categóricamente las acusaciones del expresidente boliviano, quien denunció que el gobierno de Javier Milei había enviado aviones Hércules con material antidisturbios y personal policial para reprimir las protestas en el país vecino. Quirno sostuvo que la misión fue estrictamente humanitaria y que el único objetivo fue trasladar alimentos para sortear los bloqueos. La Argentina, además, integra un bloque regional de apoyo al gobierno de Rodrigo Paz Pereira, al tiempo que Bolivia anunció que denunciará a Morales ante instancias internacionales por “sedición” y “terrorismo de Estado”.
El ministro de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional, Pablo Quirno, desestimó de manera categórica las acusaciones formuladas por el expresidente boliviano Evo Morales. En declaraciones radiales, el funcionario argentino calificó los señalamientos del exmandatario como “acusaciones totalmente falsas sin ningún tipo de asidero” y sostuvo que el despliegue de un avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina respondió a una operación de asistencia humanitaria .
“Esto comprueba lo que es el eje del mal. La Argentina ha contribuido con un avión Hércules para transportar alimentos, que son alimentos bolivianos, para saltar los bloqueos que están haciendo quienes simpatizan con Evo Morales”, afirmó Quirno .
El origen de la controversia
La polémica se originó a partir de declaraciones formuladas por el ex presidente boliviano, quien se encuentra actualmente prófugo de la justicia en su país y con órdenes de captura vigentes. Morales denunció que la Argentina había enviado aeronaves militares con material antidisturbios y para el traslado de personal policial boliviano como parte de un operativo coordinado para contener las protestas que sacuden al vecino país .
Bolivia atraviesa una crisis política y social de magnitud. Organizaciones afines a Morales mantienen bloqueos en rutas estratégicas desde hace 17 días consecutivos, lo que ha provocado desabastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos en varias regiones. La Paz y El Alto se encuentran prácticamente cercadas, con escasez de productos de primera necesidad, interrupciones en el transporte público y colegios operando en modalidad virtual .
Según datos oficiales del gobierno boliviano, las protestas han dejado al menos tres muertos y decenas de heridos. El gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira ha habilitado corredores humanitarios para garantizar el ingreso de suministros básicos .
La versión oficial argentina
De acuerdo con el comunicado oficial difundido por el Poder Ejecutivo, la aeronave argentina trasladó únicamente suministros alimenticios. Entre la carga se encontraban 12 toneladas de pollo congelado y otros productos esenciales para paliar la crisis de abastecimiento en el departamento de La Paz .
Quirno justificó la decisión de no solicitar autorización al Congreso Nacional argumentando que se trató de una misión humanitaria en apoyo a un gobierno elegido democráticamente. El canciller sostuvo que la operación tuvo como único propósito “ayudar a un gobierno democráticamente electo” frente a lo que calificó como intentos de desestabilización .
El funcionario profundizó su crítica hacia el exmandatario boliviano y sus seguidores: “Es muy difícil cuando opositores que perdieron elecciones tratan de desestabilizar a un gobierno que llegó hace seis meses”. En esa línea, describió las dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) como “un régimen narco-terrorista” .
El posicionamiento de Bolivia y el apoyo regional
El gobierno de Rodrigo Paz Pereira coincidió en agradecer formalmente la asistencia argentina. El canciller boliviano, Fernando Aramayo, expresó: “Le pido al canciller Quirno que a través suyo le haga llegar un agradecimiento del pueblo boliviano al presidente Milei, porque en momentos de tensión como los que estamos viviendo, el que Argentina haya puesto a disposición aviones Hércules para el transporte de alimentos y ayuda humanitaria da cuenta de este nivel de alineamiento y de solidaridad” .
En un plano más amplio, Aramayo denunció que “lo que se está gestando es claramente un golpe de Estado” y confirmó que Bolivia recurrirá a instancias internacionales para poner freno a Morales. “Lo que está sucediendo en el país ya tiene un rostro inexcusable, que es el del expresidente Evo Morales. Eso es sedición, el daño al orden público, las acciones que se están tomando, tres muertos por los bloqueos. Eso es terrorismo de Estado”, sentenció el jefe de la diplomacia boliviana .
Paralelamente, la Argentina reafirmó su alineamiento en un bloque regional que respalda la institucionalidad en Bolivia. Según confirmó Quirno, los países que integran este frente de apoyo son: Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú .
El posicionamiento de la Argentina ante la OEA
El embajador argentino ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Carlos Bernardo Cherniak, fue enfático en la sesión del Consejo Permanente del organismo: “No son momentos para ambigüedades. La Argentina reafirma su rechazo a toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático o alterar la institucionalidad del gobierno constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia” .
En su presentación, Cherniak defendió la misión humanitaria y precisó que la aeronave argentina transportó suministros para la ciudad de La Paz, y destacó que los alimentos transportados eran de origen boliviano. También instó a todas las partes a canalizar sus diferencias “por vías institucionales, privilegiando el diálogo, el respeto a las autoridades democráticas y la preservación de la paz social” .
El gobierno argentino ha optado por una estrategia de alineamiento explícito con la administración de Rodrigo Paz Pereira y de confrontación retórica con el sector opositor liderado por Evo Morales. La calificación de “eje del mal” utilizada por el canciller Quirno trasciende el mero desmentido y se inscribe en una toma de posición política de pleno derecho en el conflicto interno boliviano.
La controversia en torno al envío de la aeronave Hércules refleja las profundas divisiones ideológicas que atraviesan a la región. Mientras el oficialismo argentino y los países alineados sostienen que se trató de una misión humanitaria en apoyo a un gobierno constitucional, los sectores opositores denuncian una injerencia que excede la asistencia humanitaria. La veracidad de ambas versiones dependerá, en última instancia, de las constancias documentales y los testimonios que se aporten en instancias judiciales o diplomáticas.

























