El fervor por las figuritas del Mundial volvió como cada 4 años. Grandes, chicos, futboleros y no tanto disfrutan de un pasatiempo que perdura y se mantiene; detrás, un negocio multimillonario y la convivencia con la digitalización.
La colección de álbumes de figuritas es algo que se ha mantenido con el paso del tiempo de generación en generación y ha permanecido casi intacta hasta la actualidad, logrando hacer frente a la digitalización actual.
Pero cuando llega el año del Mundial, ese hobby se convierte en una pasión extrema donde rompe cualquier necesidad de abastecimiento para completar los cromos de las selecciones participantes, imágenes del estadio, de la Copa del Mundo y demás elementos claves que están relacionados con la máxima cita del fútbol mundial.

Como ocurre en esta época con el deporte rey, donde hasta la gente que no se interesa tanto por el fútbol o que no es hincha de ningún club empatiza con el evento, con la colección de figuritas ocurre exactamente lo mismo. Y es aquí una de las pocas veces donde se vuelven a ver costumbres que ya se habían perdido, como intercambiar figuritas en los recreos del colegio, juntarse en plazas y parques los fines de semana grandes multitudes para tratar de conseguir las que uno no tiene. Esa nostalgia, en tal caso, también hace que los padres y tíos sean una parte más del equipo con sus hijos o sus sobrinos para poder intentar conseguir cada faltante.
Las figuritas del Mundial son como el fútbol en sí: está todo potenciado al extremo. Es el único momento cada 4 años donde los kioscos van a estar abarrotados de gente pidiendo figuritas en un 2026 donde hay reclamos por faltante de stock y límites de cantidad de paquetes por compra en algunos lugares, o donde se generan promociones o cualquier tipo de publicidad para atrapar a la gente.

Como siempre, detrás de todo lo masivo hay un gran negocio, porque este es realmente lucrativo. Actualmente compiten 48 selecciones; por ende, tener que completar los 48 países participantes más las figuritas especiales hace que este álbum sea el más extenso de la historia, ya que harán falta un poco menos de 1000 figuritas para completarlo.
Haciendo cuentas por arriba y sin hilar tan fino matemáticamente hablando, si cada paquete trae 7 figuritas, estamos hablando de que, sin tener en cuenta el intercambio y solo comprando paquetes, teniendo mucha suerte, el llenado necesitará 142 paquetes, lo que costará aproximadamente $300.000. Una verdadera inversión, dirán algunos, porque eso después puede ser una pieza de colección invaluable; otros dirán que es un gasto desproporcionado, y otros tantos dirán que es un juego y una pasión que hace que, en esta actualidad, grandes y chicos puedan desconectarse por un rato de la tecnología.

Recurriendo al intercambio de las repetidas, se pueden aligerar costos, además de socializar cara a cara, en una situación económica actual en la que la mayoría de las familias no puede permitirse invertir tanto en los paquetes de cromos.
Pero que sea un pasatiempo o un hobby que no se perdió en el tiempo también ha sido porque ha sabido mantenerse vivo conviviendo con la tecnología, ya que las aplicaciones digitales funcionan como un complemento del álbum físico para poder, por ejemplo, llenar otro tipo de álbum de manera digital, tener sobres especiales o extras. Ya no viene en el álbum el conteo clásico de las figuritas en la última página, por lo que uno debe olvidarse de tachar una por una con una lapicera. Hoy por hoy hay que tener la aplicación oficial (o alternativas) y, de esa manera, seleccionar manualmente o escaneando las que a uno le tocan para que la aplicación te diga qué porcentaje llevás del álbum, te avise automáticamente cuáles te faltan, cuáles tenés y cuáles podés intercambiar. Algo totalmente necesario para poder llevar el conteo de un álbum tan extenso. Por ende, ya casi todo el mundo va a tener que descargar esa aplicación y, cuanto más descargas y clics, más sirve para el negocio y los patrocinadores. No por nada el álbum tiene bastantes publicidades y marcas que ofrecen sobres especiales.

Y siempre que hay un boom, va a existir el mercado paralelo o mercado negro, así que ojo con las figus falsificadas. El precio recomendado es de $2000 por paquete, así que si ven una promo demasiado buena para ser cierta y no es de un punto de venta de confianza, duden.
En este caso, las promos más confiables y seguras van a ser las de las apps de pedidos, otro jugador que se sumó al mercado de abastecimiento junto a los ya clásicos supermercados físicos y kioscos.
En épocas de digitalización masiva, de inteligencia artificial y de economías empobrecidas, la pasión por el coleccionismo y el fútbol sigue vigente. No importa el contexto, siempre se encuentra la manera de poder completar página por página: grupos de WhatsApp, grupos en redes sociales, cualquier nueva app o comunidad va a servir para llegar al objetivo. Y mientras uno intenta cumplir su sueño de llenar el álbum, atrás las empresas se siguen enriqueciendo.


























