Casi 16 millones de personas registran deudas bancarias por un promedio de 8,76 millones de pesos. La mora trepó al 11,2% y en el sector financiero ya advierten sobre una «bomba escondida». Mientras tanto, crece el uso del crédito para consumo básico
Hay números que incomodan, y después están estos. La deuda de las familias argentinas alcanzó un nivel crítico: casi 16 millones de personas mantienen compromisos con el sistema financiero por un promedio de 8,76 millones de pesos. La cifra equivale, aproximadamente, a cinco salarios formales promedio.
El dato fue difundido por La Política Online en base a información del sistema financiero, y dibuja un escenario que enciende señales de alerta en el frente económico. Pero no es el único. Según un informe de la consultora Focus Market, la deuda bancaria típica de un hogar pasó de representar 1,43 salarios en 2023 a más de 3,5 salarios en 2025, una transformación que expone la fragilidad estructural del modelo económico . El stock total de deuda bancaria por hogar promedia los 5,7 millones de pesos, y en términos de ingresos equivale a 3,46 salarios promedio .
La mora que no deja de crecer
El problema no es solo el nivel de endeudamiento, sino la creciente dificultad para afrontarlo. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la proporción de préstamos en situación irregular para personas físicas saltó del 2,94% en febrero de 2025 al 11,2% en febrero de 2026, consolidando dieciséis meses consecutivos de deterioro, el nivel más alto en más de dos décadas .
En el segmento no bancario —fintech, prestamistas y billeteras virtuales— el incumplimiento llega al 28,4%, es decir, casi uno de cada tres deudores. El dato es aún más alarmante si se considera que el Banco Provincia estimó que, sumando ambos sistemas, el 14,3% de los préstamos a hogares se encuentra en situación irregular, con las fintech superando el 25% de cartera comprometida .
El drama silencioso de Mercado Pago
Uno de los termómetros más precisos de esta crisis es Mercado Pago. Según un informe del banco estadounidense JP Morgan, la morosidad a más de 90 días en los préstamos otorgados por la plataforma en Argentina experimentó un salto drástico: pasó del 1,8% en diciembre de 2024 al 8,7% en diciembre de 2025, multiplicándose por casi cinco en apenas doce meses . Otras fuentes elevan esa cifra al 9% .
Actualmente, unos 6,3 millones de argentinos —el 14% de la población total— poseen líneas de crédito activas con Mercado Pago, con un promedio de 3,3 préstamos por cliente, por encima de los 3,0 registrados a fines de 2024 . Entre los deudores figuran también unas 205.000 pequeñas y mediana empresas, casi el doble que el año anterior.
El informe de JP Morgan identificó dos factores que explican este deterioro acelerado. Por un lado, Argentina registró fuertes incrementos en las tasas de interés durante el cuarto trimestre de 2025, lo que encareció el costo de refinanciamiento para los sectores de menores ingresos. Por otro, en mayo de 2025 se produjo un freno en el otorgamiento de nuevos créditos, de modo que al no renovarse la base con «créditos nuevos y sanos», el peso relativo de los impagos sobre el total de la cartera aumentó de manera natural .
Detrás de los números: el cambio estructural
Detrás de estos números hay un cambio profundo en el uso del crédito. Lo que originalmente era un financiamiento de oportunidad se convirtió, en muchos casos, en un recurso para cubrir baches de liquidez cotidiana . La expansión de compras en cuotas en supermercados —algo poco frecuente hasta hace pocos años— es un indicador claro: el crédito se volvió un recurso para sostener consumos diarios como alimentos, transporte y servicios.
En el sector financiero, tanto bancos como fintech coinciden en que este deterioro representa uno de los principales focos de preocupación. Lo describen como una «bomba escondida» que podría condicionar la evolución del crédito en los próximos meses.
Una bomba de 39 billones de pesos
Para el cierre de 2026, se estima que la deuda total de los hogares argentinos superará los 39 billones de pesos . Este volumen de endeudamiento responde a una combinación de tasas de interés reales elevadas y una falta de crecimiento en los salarios que impide a las familias licuar sus compromisos financieros.
El Índice de Vulnerabilidad Familiar del Congreso (IVFC), que mide el bienestar económico de los hogares, alcanzó los 5 puntos en enero de 2026, ubicándose dentro del rango de «fragilidad familiar» y consolidando una tendencia ascendente que se extiende por nueve meses consecutivos. El informe destaca la pérdida de alrededor de 300 mil puestos de trabajos registrados y el cierre de más de 24 mil empresas empleadoras, con una caída del 8% en el poder adquisitivo del salario registrado .
Entre la política de tasas y la economía real
En paralelo, el gobierno de Javier Milei avanza en una estrategia de reducción de tasas en algunos segmentos. El Banco Nación recortó líneas para pymes del 25% al 20% anual, mientras que el descuento de cheques bajó del 28% al 23%. El Banco Provincia también aplicó reducciones en sus líneas productivas.
Sin embargo, estos alivios no alcanzan de manera directa a los hogares más endeudados. Para buena parte de la población, el acceso al crédito sigue siendo limitado o costoso. Con una inflación interanual cercana al 32%, las tasas de los créditos al consumo se mantienen en torno al 62-65% nominal anual, lo que implica tasas reales significativamente positivas. En las billeteras virtuales, los costos financieros totales pueden superar el 200% anual, reflejando condiciones particularmente exigentes para los hogares más vulnerables.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ensayó una explicación que resultó a la vez reveladora y llamativa: atribuyó el problema a «un coletazo del ataque político del año pasado», en referencia a la campaña electoral, y prometió que la solución pasa por «seguir bajando la inflación, que bajen las tasas y que los bancos den plazos para que la gente se vaya acomodando» .
La respuesta oficial contrasta con la visión de economistas como los de la consultora 1816, quienes advirtieron: «El dato consolida la idea de que hay una economía con récord de PBI e incluso con récord de consumo privado, pero que al mismo tiempo está mostrando dificultades para derramar en amplios sectores de la sociedad» .
Cuando el endeudamiento deja de ser una herramienta
Cinco salarios promedio adeuda cada familia argentina en el sistema financiero. La mora se multiplicó en el último año y alcanza niveles no vistos en más de dos décadas. Millones de personas enfrentan atrasos prolongados. Y el crédito, lejos de impulsar crecimiento, aparece cada vez más asociado a la supervivencia.
Para quienes ven rechazada la tarjeta en la caja del supermercado, el problema no es una proyección futura ni una discusión macroeconómica: es una realidad cotidiana. Y, en muchos casos, urgente.



























