La sexta consulta del Consejo de Seguridad volvió a terminar sin consenso. El argentino Rafael Grossi consiguió ocho respaldos, pero dos miembros permanentes se pronunciaron en contra de su candidatura. El conflicto por Malvinas apareció en el debate británico, aunque no está confirmado que haya determinado uno de esos votos.
La elección del próximo secretario general de Naciones Unidas continúa bloqueada. El viernes 16 de octubre, el Consejo de Seguridad realizó su sexta consulta informal para definir quién sucederá a António Guterres, cuyo mandato termina el 31 de diciembre. Ninguno de los siete candidatos consiguió reunir los apoyos necesarios para avanzar hacia una designación formal.
La costarricense Rebeca Grynspan encabezó la votación con nueve respaldos, cinco rechazos y un voto sin opinión. Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett obtuvieron ocho apoyos, seis rechazos y un voto sin opinión cada uno. Los tres recibieron dos votos negativos de integrantes permanentes del Consejo de Seguridad.
Grossi mejora sus números, pero no supera el bloqueo
El diplomático argentino pasó de seis respaldos en la consulta del 7 de octubre a ocho en la del 16. Rodrigues-Birkett avanzó de cinco a ocho y Grynspan mantuvo sus nueve apoyos. Sin embargo, el crecimiento de Grossi no fue suficiente: entre los cinco miembros permanentes obtuvo dos votos favorables, dos negativos y uno sin opinión.
Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido poseen derecho de veto en las decisiones sustantivas del Consejo. Para recomendar un secretario general se necesitan al menos nueve votos favorables y ningún veto de esos cinco países. Por ahora, los votos negativos corresponden a consultas exploratorias y no constituyen vetos formales.
Malvinas entra en la discusión británica
El 13 de octubre, el diputado conservador británico Mark Pritchard preguntó en la Cámara de los Comunes si Londres respaldaba la candidatura de Grossi y vinculó expresamente la discusión con la posición argentina sobre las Islas Malvinas. La representante gubernamental Uma Kumaran evitó pronunciarse y sostuvo que el Reino Unido no comenta públicamente los procesos de selección de Naciones Unidas.
El medio especializado Inner City Press atribuyó los dos rechazos permanentes a Grossi a Rusia y Reino Unido. Sin embargo, esa información no fue confirmada oficialmente ni corroborada de manera independiente por Reuters o Associated Press. Las papeletas permiten conocer cuántas potencias rechazaron una candidatura, pero no identificar públicamente a cada una.
Por lo tanto, existen indicios periodísticos de una posible oposición británica, pero no pruebas suficientes para afirmar que Londres bloqueó a Grossi por Malvinas.
Una elección condicionada por las grandes potencias

La designación corresponde a la Asamblea General, pero solo después de recibir una recomendación del Consejo de Seguridad, conforme al artículo 97 de la Carta de Naciones Unidas. Esto significa que cualquiera de sus cinco miembros permanentes puede impedir que una candidatura avance, incluso cuando cuenta con respaldo mayoritario.
El próximo secretario general debería asumir el 1 de enero de 2027. Hasta el 17 de octubre no se había confirmado una nueva consulta ni un acuerdo entre las potencias. Grossi permanece en carrera, pero necesita sumar apoyos y superar los rechazos registrados entre los miembros permanentes.
La disputa expone una tensión histórica del sistema multilateral: mientras los 193 Estados miembros participan en la Asamblea General, la elección de quien dirigirá Naciones Unidas depende, en última instancia, del acuerdo de las cinco potencias con derecho de veto.



























