Después de preguntarse cómo sobreviven los argentinos que se quedan sin plata el día veinte, Javier Milei salió a explicar que sí entiende qué significa «no llegar a fin de mes». Los memes lo arrinconaron, insultó a sus críticos en un chat y publicó una extensa defensa en redes. ¡El Presidente quiso dar una clase de economía y terminó necesitando una maestra particular de lengua!
Javier Milei protagonizó una hazaña inédita: tuvo que salir a aclarar públicamente que entiende una expresión que cualquier argentino aprende antes de sacar su primera tarjeta de crédito.
Todo comenzó cuando preguntó cómo hace alguien para vivir diez días sin comer ni beber si se queda sin dinero el veinte.
Las redes se llenaron de memes y el Presidente decidió defender su razonamiento.
¿Con estadísticas? ¿Con datos sobre ingresos? ¿Con un análisis del costo de vida?
¡No, carajo!
Se metió en el chat de una transmisión de Infobae y escribió en mayúsculas: «IMBÉCILES», antes de exigir que le explicaran cómo se sobrevive diez días sin agua ni comida.
¡El jefe de Estado discutiendo con un chat de internet! ¡Churchill tenía la Segunda Guerra Mundial; Milei tiene una guerra santa contra los comentarios de YouTube!
Después publicó un texto titulado «Desmontando operetas», donde habló de falacias, crédito y lógica intertemporal.
¡Ah, bueno!
¡Vos le decís que no te alcanza para pagar la luz y el tipo te responde con un seminario de filosofía económica! ¡Edesur te corta el servicio, pero por lo menos te vas a dormir con un doctorado en deuda!
La explicación presidencial incluyó una pregunta sobre qué ocurre al mes siguiente cuando alguien utiliza la tarjeta para cubrir sus gastos.
¡Excelente! ¡Por fin apareció una pregunta pertinente!
¡Lo que ocurre al mes siguiente, Javier, es que llega el resumen! ¡Un documento que parece escrito por Stephen King y dirigido por Toto Caputo!
Y como si la situación necesitara más ayuda, apareció Lilia Lemoine para aclarar que todos los adultos argentinos saben lo que significa no llegar a fin de mes.
¡Fantástico! ¡La diputada salió a certificar que el Presidente conoce el idioma que utiliza para gobernar! ¡La próxima conferencia será para confirmar que distingue una heladera de un lavarropas!
Lo extraordinario es que una discusión sobre el poder adquisitivo terminó convertida en un debate presidencial sobre el significado literal de una frase.
Mientras tanto, los problemas de ingresos, deudas y gastos familiares siguen siendo cuestiones que no se resuelven ganando una pelea en redes.
¡Porque una familia no paga el alquiler con una falacia ad hominem ni llena la olla con lógica intertemporal!
Y el remate es una belleza.
¡Milei llegó prometiendo enseñarles economía a los argentinos y terminó teniendo que demostrar que entiende castellano!
¡El Presidente no consiguió que todos lleguen a fin de mes, pero logró algo histórico: que un país entero llegue al día veintiuno discutiendo si su jefe de Estado necesita un diccionario o un resumen de tarjeta!



























