En una entrevista que se emitirá el próximo domingo por LN+, el presidente Javier Milei delineó su postura frente a la oposición, la vicepresidenta Victoria Villarruel y el sector empresarial, en un contexto de alta tensión política tras la apertura de sesiones ordinarias. «No me van a llevar puesto como a Macri», sentenció el mandatario, en clara referencia a los cruces que mantuvo con la bancada kirchnerista durante su discurso en el Congreso. Además, se refirió a la causa que involucra a los principales dirigentes de la AFA y volvió a apuntar contra el dueño de Fate, al que calificó como «empresario prebendario y extorsionador».
El presidente Javier Milei concedió una entrevista al periodista Luis Majul que se emitirá el próximo domingo a las 21 por LN+, y cuyos adelantos ya generan repercusiones en el tablero político. En un pasaje de la nota, el mandatario se refirió a los duros cruces que protagonizó con la oposición durante la apertura de sesiones ordinarias del último domingo y lanzó una frase que condensa su estrategia de resistencia: «No me van a llevar puesto como a Macri».
La comparación con el expresidente Mauricio Macri, quien durante su gestión debió enfrentar permanentes tensiones con el kirchnerismo, marca un punto de inflexión en el discurso presidencial. Milei, lejos de buscar la gobernabilidad a través del diálogo, redobla la apuesta y se posiciona como un líder que no está dispuesto a ceder ante las presiones de la oposición.
Los cruces que marcaron la apertura de sesiones
El discurso del último domingo en el Congreso dejó imágenes que dieron la vuelta al mundo. Milei, micrófono en mano, giró la cabeza hacia la bancada kirchnerista y lanzó una serie de calificativos que encendieron la polémica: «Fascistas», «manga de chorros» y «mentirosos» fueron algunos de los epítetos que dedicó a los legisladores opositores.
El momento más álgido se produjo cuando se refirió a Cristina Fernández de Kirchner, sin nombrarla: «Vamos, sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros. ¡Por eso tienen a su líder presa! Y va a seguir presa por la causa de los Cuadernos, va a seguir presa por el Memorándum de Irán, va a seguir presa por lo que hizo con Vialidad, porque es una chorra, porque fueron los más chorros de la historia».
Desde el inicio del discurso, el tono fue desafiante. «Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes aunque no les guste», lanzó Milei, mientras la bancada opositora respondía con abucheos. En otro pasaje, mientras hablaba de los logros de su gestión en materia fiscal, volvió a girar la cabeza y disparó: «No pueden aplaudir porque se les escapan las manos a bolsillos ajenos».
El mensaje a Villarruel y la interna en el oficialismo
En las últimas semanas, versiones periodísticas habían instalado una supuesta tensión entre el Presidente y la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien ocupa un lugar incómodo en la estructura de poder libertario. En declaraciones recientes, Villarruel había afirmado: «Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/2027, hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta vota lo que quiere en el próximo turno».
Milei salió al cruce de esos rumores y, según adelantó el periodista de La Cornisa, fue categórico: «Es mentira, no quiero la renuncia de Villarruel». La aclaración busca desactivar cualquier especulación sobre una fractura interna, aunque el vínculo entre ambos sigue siendo observado con lupa por los analistas políticos.
El ataque a Madanes Quintanilla y la guerra con los empresarios
El presidente también dedicó un pasaje de la entrevista al sector empresarial, en particular al dueño de Fate, Javier Madanes Quintanilla. «Madanes Quintanilla es un empresario prebendario y extorsionador», afirmó Milei.
La empresa de neumáticos Fate cerró sus puertas a mediados de febrero, dejando a 920 trabajadores en la calle. Madanes Quintanilla es, además, el principal accionista de Aluar (Aluminio Argentino), otra compañía que enfrenta dificultades producto de la apertura de importaciones y la caída del consumo interno.
El enfrentamiento con el holding empresario no es nuevo. Semanas atrás, Milei había acusado a Madanes de haber «cerrado la fábrica para extorsionar al gobierno», en el marco de una teoría que vinculaba la decisión con la necesidad de acelerar la baja de aranceles al aluminio en Estados Unidos. La crisis de Fate se convirtió en un símbolo de las tensiones entre el gobierno y los sectores industriales más concentrados.
Tapia y Toviggino en la mira de la Justicia
Otro de los temas abordados por el Presidente fue la causa que investiga a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por presuntas irregularidades. «Si Tapia y Toviggino son culpables, lo tienen que pagar», sentenció Milei.
El presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, logró postergar su indagatoria y recién se presentará ante la Justicia el 12 de marzo. Por su parte, el tesorero del organismo, Pablo Toviggino, deberá acudir en persona en los próximos días. La causa, que investiga un presunto desvío de fondos, mantiene en vilo al mundo del fútbol y podría tener implicancias políticas.
El horizonte 2031 y la reelección
Por último, Milei se refirió a su futuro político y dejó una frase que marca un límite a su permanencia en la función pública. «Después del año 2031 no me ven más el pelo», aseveró. La afirmación sugiere que el mandatario podría presentarse a la reelección en 2027, pero que no extenderá su ejercicio más allá de un segundo mandato.
📍 Con el Congreso en llamas, la vicepresidencia en la mira y los empresarios en el centro de la tormenta, Milei redobla la apuesta. «No me van a llevar puesto como a Macri», advierte. Pero la pregunta que flota es si esta estrategia de confrontación permanente podrá sostenerse sin erosionar la gobernabilidad. Por ahora, el Presidente parece decidido a no ceder un centímetro. El domingo, la entrevista completa. Después, el país seguirá su curso. Como siempre, incierto.



























