Claudia Testa, responsable de paritarias y del Consejo del Salario, fue reemplazada por Mariano Sartoris, un abogado de extrema confianza de la ministra. Es el sexto funcionario que ocupa el área desde diciembre de 2023.
Sandra Pettovello volvió a intervenir directamente en la Secretaría de Trabajo y desplazó a Claudia Testa, la funcionaria que sostenía el diálogo cotidiano con la CGT, las cámaras empresarias y los sindicatos. Su salida provocó malestar entre los gremios y dentro del equipo del secretario Julio Cordero, que perdió a una de sus principales colaboradoras.
El Gobierno formalizó el cambio mediante el Decreto 1150/2026. La norma presentó la salida como una renuncia de Testa, efectiva desde el 5 de octubre, y designó desde el día siguiente a Mariano Mauro Sartoris como nuevo subsecretario de Relaciones del Trabajo.
Detrás de la fórmula administrativa, fuentes sindicales y gubernamentales aseguran que la decisión fue tomada unilateralmente por Pettovello. La ministra trasladó a Sartoris desde la Subsecretaría Legal de Capital Humano para colocar a un funcionario de su máxima confianza en un área estratégica: la que administra la relación del Gobierno con sindicatos y empleadores.
Desde Capital Humano sostienen que el reemplazo forma parte de una reestructuración interna y niegan que implique un cuestionamiento a la gestión de Testa. La explicación oficial, sin embargo, no logró disipar el malestar. La exfuncionaria continuaba participando de negociaciones y conflictos laborales hasta pocos días antes de su salida.
Testa había llegado al Gobierno nacional a fines de 2024, impulsada por Cordero después de desempeñarse en el área laboral de la Ciudad de Buenos Aires. Durante su gestión quedó a cargo de las paritarias, la negociación de convenios colectivos, los conflictos entre sindicatos y empresas y buena parte del vínculo cotidiano con la CGT.
También presidió la última reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, realizada en agosto. Ese encuentro terminó con el retiro de la CGT y las dos CTA ante la falta de acuerdo y la posterior decisión del Gobierno de fijar unilateralmente el aumento.
La CGT interpreta el cambio como una señal hostil
En la conducción de la central obrera consideran que el principal “pecado” de Testa fue haber construido un canal de diálogo relativamente estable con los dirigentes sindicales. Su salida fue interpretada como un mensaje de endurecimiento de Pettovello en momentos en que el Gobierno pretende avanzar con la implementación de la reforma laboral y renegociar numerosos convenios colectivos.
Desde Capital Humano respondieron que la exfuncionaria mantenía una relación particularmente cercana con Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA y responsable de las relaciones internacionales de la CGT. Esa explicación reforzó entre los gremialistas la impresión de que Pettovello buscó controlar personalmente el vínculo con la central obrera.
La salida también incomodó a Cordero. El secretario de Trabajo había delegado en Testa buena parte de la gestión cotidiana para concentrarse en la aplicación de la reforma laboral y en proyectos como el denominado salario mínimo garantizado.
Ahora deberá reasumir esas tareas hasta que Sartoris se familiarice con el área. Entre los expedientes pendientes aparecen las negociaciones salariales, los conflictos colectivos, las disputas internas de los sindicatos y la elaboración de la propuesta del área de Trabajo para el Presupuesto 2027.
Seis funcionarios en menos de tres años
Sartoris es el sexto funcionario que pasa por la Subsecretaría de Relaciones del Trabajo desde diciembre de 2023. Antes ocuparon ese lugar Liliana Archimbal, Mariana Hortal Sueldo, Horacio Pitrau, Martín Huidobro y Claudia Testa.
La rotación expone la inestabilidad del área encargada de gestionar algunos de los conflictos más sensibles del país. Cada recambio obliga a reconstruir relaciones con sindicatos, empresarios y profesionales que participan de las negociaciones colectivas.
El nuevo subsecretario llega desde la estructura jurídica de Capital Humano. Anteriormente trabajó en la administración porteña y en el área de relaciones laborales de la Cámara de Diputados. Su principal capital político, sin embargo, es la confianza de Pettovello.
El recambio modifica el equilibrio dentro de la Secretaría. Cordero conserva la conducción formal, pero su segunda línea queda ahora ocupada por un funcionario que responde directamente a la ministra.
La consecuencia inmediata será una concentración mayor de las decisiones laborales en el despacho de Pettovello. La incógnita es si Sartoris reconstruirá el canal con la CGT o si su nombramiento marca el inicio de una etapa más confrontativa justo cuando el Gobierno necesita negociar salarios, convenios y la aplicación de su reforma laboral.



























