Un estudio argentino del Hospital El Cruce sugiere que el CBD no solo reduce convulsiones, sino que también podría tener efectos positivos en la cognición. Los investigadores registraron mejoras en memoria, atención y lenguaje en pacientes adultos. Pero la comunidad científica recibe los resultados con mesura: falta grupo control, la muestra es pequeña y persisten dudas sobre las dosis adecuadas. Esto es lo que hay que saber.
BUENOS AIRES, 27 de febrero de 2026 – La epilepsia refractaria es una de esas enfermedades que no solo atacan el cuerpo, sino también la identidad. Cuando los fármacos convencionales no funcionan —y no lo hacen en alrededor del 25% de los pacientes— las convulsiones se vuelven parte de la vida cotidiana. Pero hay más: los medicamentos que sí logran controlar las crisis suelen tener efectos secundarios devastadores sobre la memoria, la atención y el lenguaje.
Un equipo del Hospital El Cruce «Néstor Kirchner», en Florencio Varela, acaba de publicar un estudio que abre una pregunta incómoda para la neurología convencional: ¿y si el tratamiento no solo dejara de dañar la cognición, sino que la mejorara?
EL ESTUDIO: TRES CAPÍTULOS, UNA MISMA POBLACIÓN
La investigación, publicada en la revista EC Neurology, no es un trabajo aislado. Es el tercer eslabón de una línea de investigación que el equipo de la Unidad de Neurociencias y Sistemas Complejos (ENyS), liderado por Silvia Kochen, viene desarrollando desde hace años sobre un grupo de 44 pacientes adultos con epilepsia focal resistente .
El primer capítulo, publicado en 2023 en Epilepsy and Behavior, demostró que el CBD reducía la frecuencia de convulsiones en más del 50% en aproximadamente el 75% de los participantes . El segundo, en colaboración con psiquiatría, encontró que también mejoraba la depresión, la ansiedad y el insomnio.
El estudio que acaba de ver la luz es el tercero: una evaluación cognitiva sistemática antes y después de seis meses de tratamiento con CBD. Los resultados llaman la atención. En el grupo de pacientes que respondieron al tratamiento (38 de 44), se registraron mejoras estadísticamente significativas en todas las pruebas cognitivas: memoria verbal (Test de Aprendizaje Verbal de Rey), memoria visual (Figura Compleja de Rey), lenguaje (Test de Boston abreviado), funciones ejecutivas y atención .
El dato que más sorprendió al equipo es que incluso los pacientes que no respondieron al CBD en términos de control de crisis mostraron mejoras en memoria verbal y visual. Algo, dicen los autores, que sugiere que el efecto cognitivo del cannabidiol podría ser, al menos en parte, independiente de la reducción de convulsiones .
LAS VOCES AUTORIZADAS (Y LAS CRÍTICAS)
El doctor Alfredo Thomson, director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, recibió el estudio con el escepticismo que la ciencia exige. Señala que el 50% de las personas con epilepsia tienen trastornos del ánimo, principalmente depresión, y que el estudio no utilizó la escala más sensible para detectarla según metaanálisis de 2017 .
Thomson también apunta un problema de fondo: «No existen trabajos que sugieran una dosis determinada de cannabis en adultos. La FDA y la EMA solo la autorizan para niños. Nadie sabe cuál es la dosis para una persona mayor de 10 años» . Y subraya que el estudio carece de grupo control y no es aleatorizado, dos requisitos fundamentales para establecer causalidad.
La doctora Brenda Giagante, secretaria de la Liga Argentina contra la Epilepsia (LACE), ofrece una perspectiva complementaria. Señala que el CBD, utilizado como tratamiento complementario y bajo control médico, ha demostrado reducir significativamente las crisis en adultos en estudios publicados en revistas como Epilepsia y Epilepsy & Behavior .
Pero el punto que subraya es el que vuelve interesante esta línea de investigación: «A diferencia de varios fármacos anticrisis tradicionales, que pueden afectar la atención o la memoria, el cannabidiol no se asoció con un deterioro de estas funciones. Por el contrario, en algunos pacientes se observó una mejoría» .
EL SISTEMA ENDOCANNABINOIDE: LA CLAVE QUE EXPLICARÍA EL FENÓMENO
Kochen aventura una hipótesis: el organismo humano posee un sistema endocannabinoide, una red de comunicación interna compuesta por receptores (CB1 y CB2) y sustancias naturales como la anandamida, que ayudan a regular funciones vitales como dolor, sueño, apetito, humor e inflamaciones .
El CBD actuaría sobre esos mismos receptores, distribuidos principalmente en el sistema nervioso central, con efectos que van más allá de reducir la excitabilidad neuronal . No solo disminuiría la excitabilidad en la epilepsia, sino que también influiría positivamente en procesos cognitivos, ansiedad y depresión .
Esta explicación biológica es consistente con lo que se sabe sobre el CBD: no es psicoactivo, no produce el «barato» del THC, y actúa reduciendo neuroinflamación, facilitando la formación de nuevos circuitos cerebrales y regulando la plasticidad sináptica .
LO QUE FALTA (Y LO QUE VIENE)
Los propios autores reconocen las limitaciones. El tamaño muestral es pequeño (44 pacientes), no hay grupo control, y el seguimiento de seis meses no permite saber si las mejoras cognitivas se mantienen a largo plazo . Tampoco es posible descontar completamente el efecto del aprendizaje en los tests repetidos, aunque la elección de instrumentos con alta confiabilidad busca mitigarlo.
A pesar de estas limitaciones, el estudio tiene fortalezas. Se trabajó con adultos cognitivamente intactos, lo que permite medir el efecto genuino de la molécula sin la interferencia de retrasos cognitivos preexistentes . Las evaluaciones fueron ciegas (el equipo no sabía si los resultados correspondían a la etapa previa o posterior al tratamiento). Y el preparado de CBD fue medido con precisión mediante cromatografía líquida de alta presión (HPLC) .
El equipo planea ahora iniciar un nuevo estudio con una preparación artesanal de CBD que preserva el «efecto séquito» de otros componentes de la planta, lo que podría arrojar resultados aún más prometedores .
REDOBLANTES
Mientras los laboratorios farmacéuticos miran de reojo estos resultados, los pacientes con epilepsia refractaria siguen enfrentando un dilema cotidiano: controlar las convulsiones o preservar la memoria. El estudio del Hospital El Cruce sugiere que quizás no sea necesario elegir.
La principal conclusión, dicen los autores, es que a diferencia de los anticonvulsivantes convencionales, el CBD no empeora la cognición. Y en buena parte de los pacientes, la mejora . Un hallazgo que, de confirmarse en estudios más amplios, podría introducir modificaciones sustanciales en el abordaje terapéutico de este trastorno.
Mientras tanto, la ciencia sigue su curso. Con muestras pequeñas, con debates entre especialistas, con preguntas abiertas. Pero también con datos que, aunque preliminares, ya están sobre la mesa.
📍 44 PACIENTES, 38 RESPONDEDORES, MEJORAS EN MEMORIA, ATENCIÓN Y LENGUAJE. EL ESTUDIO ARGENTINO SOBRE CBD Y EPILEPSIA ES PROMETEDOR, PERO LA COMUNIDAD CIENTÍFICA PIDE MÁS. MÁS PACIENTES, MÁS TIEMPO, MÁS CONTROL. MIENTRAS TANTO, LOS RESULTADOS ESTÁN AHÍ. Y PLANTEAN UNA PREGUNTA INCÓMODA: ¿Y SI EL TRATAMIENTO PUDIERA SER PARTE DE LA SOLUCIÓN COGNITIVA Y NO DEL PROBLEMA?.



























