Nadia Ricci dijo que el supuesto boom turístico nacional no se ve en Santa Cruz. Al día siguiente, Nación mudó de El Calafate a Buenos Aires el Foro Nacional de Turismo por “cuestiones de agenda”. Scioli encontró finalmente una forma de aumentar el turismo: trasladarlo a donde no le discutan las estadísticas.
Daniel Scioli anunció que el turismo receptivo creció 40%.
Santa Cruz miró hoteles, pasajes y prestadores.
—Daniel, acá no lo vemos.
Al día siguiente llegó un WhatsApp: el Foro Nacional de Turismo ya no se hacía en El Calafate.
Eficiencia estatal.
No apareció el 40%. Desapareció la sede.
La ministra santacruceña Nadia Ricci había cometido una imprudencia institucional gravísima: comparar el anuncio con la realidad. “Cualquier argentino que mira los pasajes para un destino argentino y mira lo que sale ir al exterior, dice que algo no está bien”, planteó.
Scioli no discutió públicamente la calculadora.
La Secretaría informó que el encuentro previsto para el 29 y 30 de octubre se trasladaba a Buenos Aires por “cuestiones de agenda” y para articularlo con el Consejo Federal del Deporte.
El turismo no levantaba, así que le pusieron rueditas al Foro.
El detalle incómodo es que Scioli había confirmado El Calafate como sede apenas días antes. Santa Cruz ya había organizado reservas, prestadores, actividades y logística para recibir a las delegaciones.
La provincia mandó una nota formal pidiendo reconsiderar la decisión y advirtió que la mudanza provoca cancelaciones y un “perjuicio concreto” en plena temporada alta. nota_a_scioli
Es extraordinario.
El funcionario encargado de fomentar el turismo logró generar cancelaciones hoteleras sin necesidad de una pandemia.
La nota también sostiene que incorporar actividades deportivas no justificaba mudar el encuentro: podían sumarse al programa previsto en El Calafate. Y remarca que ofrecerle a Santa Cruz otro evento en 2027 “no sustituye ni compensa” perder el Foro de 2026. nota_a_scioli
Traducido del lenguaje administrativo:
—Te saqué el cumpleaños.
—Pero ya compré la torta.
—Bueno, el año que viene te invito a un bautismo.
Desde otras provincias también cuestionaron que la decisión fuera unilateral. Soledad Martínez, del gobierno bonaerense, la resumió como otro episodio de “hago lo que se me canta”.
Quizás ése sea el nuevo programa federal.
Porque la secuencia quedó impecable: Scioli anuncia crecimiento; una provincia dice que no lo ve; veinticuatro horas después esa provincia deja de organizar el principal encuentro del sector.
No demuestra por sí sola que haya existido represalia.
Pero como coincidencia tiene la sutileza de una patada en la puerta.
Scioli fue motonauta, así que conoce perfectamente el procedimiento: cuando aparece una ola incómoda, se acelera.
Esta vez tampoco necesitó lancha.
Santa Cruz cuestionó sus números y Daniel hizo turismo: se fue a Buenos Aires con todo el Foro.



























